¿La guerra de Irán trastoca los planes de las empresas?
Casi el 60% de las empresas esperaban crecer antes del estallido de la guerra de Irán. A pesar del conflicto, sus expectativas siguen siendo favorables

Aproximadamente 2 de cada 3 empresas (59,6%) tenían expectativas de crecimiento antes de que comenzase guerra en Irán. Además, un exiguo 2% mostraban expectativas de empeoramiento de la situación económica.
Estos datos se desprenden de un informe sobre el impacto de los aranceles y la guerra en los negocios internacionales elaborado por la consultora de negocios internacionales Gedeth Network.
Así pues, cabría esperar que el estallido del conflicto hubiera trastocado las previsiones de las compañías. No en vano, los expertos predicen que, si la guerra de Irán se alarga, puede tener importantes consecuencias en el precio de la energía, el comercio mundial, la inflación, las políticas monetarias y los mercados bursátiles, como contábamos en este artículo.
Sin embargo, parece que las empresas no son tan pesimistas. Al menos en nuestro país. De acuerdo con un estudio de Iberinform, filial de Crédito y Caución, apenas el 4,4% de las empresas españolas prevén una evolución negativa de su sector en 2026.
De este modo, el 45% de las consultadas esperan crecimientos a lo largo del año. Además, la mitad de ellas (51%) trabajan con un escenario de estabilidad, pese a la incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica derivada de las tensiones geopolíticas.
Diferente exposición a la guerra de Irán
El trabajo de Iberinform pone de manifiesto que el sector de actividad influye claramente en las previsiones de las compañías.
Así pues, los porcentajes más altos de empresas que trabajan con escenarios de crecimiento sectorial se registran en hostelería (57%), servicios a empresa (52%), construcción (52%), comunicaciones (51%), sanidad (51%) y energía (47%).
En el otro lado, las más pesimista son las empresas dedicadas al sector primario. Apenas un 39% esperan una mejora y el 10% prevén un deterioro del negocio sectorial.
El porcentaje de empresas que prevén una evolución positiva de la actividad sectorial supera al de aquellas que trabajan con escenarios de caída en todas las comunidades autónomas.
Las regiones más optimistas son Canarias (61% de las encuestadas trabajan con mayores escenarios de crecimiento sectorial), Extremadura (60%), Baleares (59%), Murcia (52%), Asturias (52%), Comunidad Valenciana (52%) y Navarra (52%).
En el extremo opuesto están Ceuta y Castilla la Mancha, que son los dos territorios con los mayores porcentajes de empresas con una previsión negativa de su desempeño (9,5% y 6,5%, respectivamente).

¿Y antes del conflicto?
El informe de Gedeth Network, realizado antes de que comenzase la guerra de Irán, muestra que las perspectivas de crecimiento de las empresas eran similares entre las diferentes regiones del mundo.
América del Norte era la zona más optimista, con un 66% de respuestas con expectativas de crecimiento.
Además, el estudio identificaba seis tendencias:
1. Aumento de las ventas
Dos tercios de las respuestas indicaban previsión de crecimiento de las ventas. Principalmente, un crecimiento moderado (41%), pero con una cifra notable de empresas que esperaban un crecimiento significativo (26%).
Sólo el 6% de las consultadas esperaban un descenso de ventas. Y la gran mayoría confiaban en que dicha caída sería moderada.
2. Estabilidad en el empleo
Las empresas eran más cautas en cuanto al empleo. Casi 6 de cada 10 de las encuestados (59%) preveían mantener el empleo, mientras que alrededor de 3 de cada 10 (29%) esperaban un crecimiento. Apenas un 12% veían una posible reducción de plantilla.
3. Grandes perspectivas para el sector tecnológico
Las empresas consultadas creían que los sectores con mejores perspectivas de crecimiento para 2026 eran los de tecnología (64%), energía (35,5%), salud (32,9%) y servicios profesionales (24%).
En el lado contrario, sólo el 10,7% de las encuestadas preveían que la industria manufacturera saliera bien parada de la situación global.
Gedeth Network considera que esto es coherente con un escenario en el cual las empresas estaban preocupadas por aranceles, impuestos para tratar de proteger a la industria local.
4. Diversificar para crecer y mantener
Entre las opciones estratégicas propuestas, las empresas se decantaban mayoritariamente por la diversificación de mercados internacionales (29%).
El estudio destaca que las empresas norteamericanas eran las menos volcadas al exterior (25% frente al 22% de concentración en el mercado local).
La diversificación de productos y servicios y la optimización de costes eran las siguientes opciones preferidas (19% de las encuestadas), aunque con importantes diferencias regionales.
La concentración en el mercado local (17%) y las alianzas estratégicas (14%) eran las opciones menos escogidas por las consultadas.
5. Amenaza de la inestabilidad internacional
Las empresas ya se veían venir que algo malo podría suceder. De este modo, la inestabilidad internacional (52%) y los aranceles (41%) eran las principales amenazas percibidas antes del inicio de la guerra.
Curiosamente, el mercado energético (5,5%) era la menos importante, por detrás de los factores demográficos (7,8%) y los eventos climáticos (11%).
Además, los autores del informe destacan las preocupaciones regulatorias (34%) y la incertidumbre ante los impactos de la inteligencia artificial (19,2%).
6. IA: amenaza y oportunidad
El estudio desvela que la IA se percibe como amenaza, pero también como oportunidad. Así pues, casi el 60 % de los encuestados mencionaron la IA y la digitalización como oportunidad más destacada, junto con el acceso a nuevos mercados (48%) y la innovación de producto (41,4%).
La depreciación del dólar y de otras divisas no interesaba demasiado a los encuestados (9,2 %). Y tampoco preocupaba demasiado la innovación en materia de energía (10%).
Recomendados

David Ramos
El real decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros se centra en aliviar el aumento de costes energéticos y de transporte provocado por la guerra en Irán

David Ramos
Si la guerra de Irán se alarga, puede tener importantes consecuencias en el precio de la energía, el comercio mundial, la inflación, las políticas monetarias y los mercados bursátiles

David Ramos
El año ha arrancado igual que comenzó: con un contexto económico tan incierto (o más) que en 2025. ¿Cómo impactará a las empresas?

David Ramos
Los emprendedores esperan un buen ejercicio 2026. Este optimismo empresarial se basa en la demanda de los clientes, los avances tecnológicos y el apetito de expansión
