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Matteco: el proyecto con el que Iker Marcaide se lanza de nuevo al ruedo emprendedor

Matteco es el nuevo proyecto de Iker Marcaide. Se enfoca en el desarrollo de materiales de última generación para producir hidrógeno verde para descarbonizar la economía.

17/01/2024  Ana DelgadoIdeas de negocio

Matteco es el nombre de la nueva compañía de Zubi Labs, una de las patas de lo que hoy conforma Zubi Group, el entramado que preside el emprendedor Iker Marcaide al objeto de crear un impacto medioambiental y social positivo a través, básicamente, de la creación de empresas.

Desde su regreso a España, quien fuera fundador de Flywire, la empresa convertida en el tercer unicornio español, no ha parado de emprender. Lo ha hecho más bien a la sombra, impulsando lo que hoy es Zubi Group, del que ya hemos hablado en esta web. Ahora, sin embargo, Marcaide decide bajar otra vez al ruedo emprendedor para liderar su proyecto más ambicioso y complejo: Matteco.

Es el proyecto más técnico en el que me involucro. Se trata de una experiencia distinta. Cuando monté Flywire estaba yo solo y, por decirlo de alguna manera, al final era yo quien conocía todos los entresijos. Ahora, rodeado de un equipo de investigadores y técnicos de altura, aprendo cada día de ciencia, química y materiales”, dice.

Que haya salido de su zona de confort, no significa de Marcaide no aporte valor. Para encarrilar el proyecto asume el rol del CEO, con una habilidad estratégica probada y una visión muy clara de lo que persigue la compañía que no es otra cosa que, en línea con las anteriores, “generar un impacto social y medioambiental positivo que contribuyan a un mundo mejor”.

¿Qué es Matteco?

Matteco es una empresa dedicada al desarrollo de materiales de última generación para descarbonizar la economía. Surge como una spin-off de la Universitat de València (UV) para aprovechar y explotar los resultados obtenidos, tras una década de investigación, de un equipo multidisciplinar liderado por Gonzalo Abellán quien encabeza, además, el grupo de investigación en materiales 2D-Chem del Instituto de Ciencia Molecular (ICMol) de la UV. 

En agosto de 2023, ambos promotores deciden unir fuerzas y en octubre hacen público el lanzamiento de Matteco como empresa integrada en Zubi Labs, impact company builder de Zubi Group, con Abellán como CTO.

La primera innovación desarrollada por la compañía y ya en el mercado corresponde a unos catalizadores y electrodos que sirven para la producción de hidrógeno verde a través de electrólisis del agua. Persiguen así revolucionar este nuevo sector del hidrógeno verde como combustible facilitador de la transición energética haciéndola más eficaz y sostenible.

¿Qué es el hidrógeno verde?

Actualmente se concibe como el combustible perfecto para descarbonizar el planeta dado que se obtiene mediante el uso de energías renovables. Esto lo convierte en un combustible limpio, sostenible y muy versátil, tanto como vector energético como materia prima. Entre otros, aplica a la industria pesada, al transporte de larga distancia o al almacenamiento de la energía pudiendo contribuir, hasta en un 20%, a la reducción de emisiones para alcanzar el escenario Net-Zero (NZS): Hasta 7.000 millones de toneladas de emisiones de CO2 reducidas en 2050. 

Pero no todo son bondades, al menos hasta ahora, con dos problemas principales que han frenado el avance de la producción y el uso del hidrógeno verde.

Primer problema: el precio. El hidrógeno verde se obtiene a través de un proceso químico que se conoce como electrólisis. Se utiliza aquí la corriente eléctrica procedente de energía renovable para dividir la molécula de agua en hidrógeno y oxígeno. Este hidrógeno verde luego puede ser utilizado como combustible, ya sea en pilas de combustible o mediante combustión, en un proceso que no emite gases contaminantes.

Hasta aquí todo bien, de no ser porque este proceso a día de hoy tiene un elevado coste, en gran medida debido al alto consumo energético necesario. Al final, producir hidrógeno verde -es decir, utilizando energía renovable- resulta dos o tres veces más caro que el hidrógeno que se obtiene con combustible contaminante, el llamado hidrógeno gris. 

Para contrarrestar este aspecto, una alternativa ecológica y económica pasa por conseguir producir hidrógeno de manera eficiente en términos de consumo energético.

Segundo problema: los electrocatalizadores. Son los materiales que aceleran el proceso de reacción electroquímica que produce hidrógeno a partir del agua. Los catalizadores incrementan la velocidad de las reacciones químicas, pero no todos producen el mismo efecto. Lo ideal es que un catalizador no se altere ni se degrade por esa reacción dado su elevado precio, teniendo en cuenta que son un componente clave para el rendimiento del electrolizador. También aquí, se trata, pues, de mejorar su eficiencia y prolongar el máximo posible su vida útil, factor en el que intervienen los materiales que se utilizan.

Mejorar los equipos que generan la reacción química, es decir, el electrolizador era, entonces, otro gran reto del sector.

La solución de Matteco

Ambos gaps los resuelve Matteco gracias a la investigación del equipo de Abellán. Él mismo explica el resultado: “Nuestra tecnología es consecuencia de años de investigación en los que hemos sido capaces de sintetizar y escalar un catalizador que, sin contener materiales críticos como iridio o platino, les supera en rendimiento. Además, es una tecnología muy flexible que nos permite producir incluso electrodos de gran tamaño. Estamos centrados en soluciones para altas densidades de corriente con un bajo consumo energético para el proceso de electrólisis”.

El nuevo catalizador implica no tener que recurrir a las reservas globales de metales como el platino o el iridio, las cuales se están agotando. Los catalizadores de Matteco, a base de níquel/hierro, han sido desarrollados mediante la nanotecnología que tienen patentada. Estos materiales de nueva generación están diseñados para reducir significativamente el consumo energético hasta un 30% y mejorar la eficiencia de los electrolizadores a fin de incrementar la producción, funcionando a mayores densidades de corriente y con durabilidad a largo plazo, como impulso para la transición hacia esta energía limpia y versátil.

Lo que ofrecen al mercado es el catalizador en formato polvo o como revestimiento (coating) de un sustrato metálico para formar un electrodo completo. Este electrodo es un componente clave en el electrolizador. Esto es lo que Matteco ofrece a sus clientes, los fabricantes de los electrolizadores, incorporándose a su cadena de valor. Los electrolizadores son las máquinas que compran los que van a desarrollar un proyecto de generación de hidrógeno verde. El material que utilizan lo define Marcaide como «el que tiene el mejor rendimiento en el mundo en este momento”.

Matteco: el proyecto con el que Iker Marcaide se lanza de nuevo al ruedo emprendedor
Parte del equipo actual de Matteco

Una fábrica de 10.000 metros cuadrados

Aunque la empresa, como tal, no se pone en marcha hasta el pasado verano, Matteco cuenta ya con clientes en distintos mercados europeos y Asia. El objetivo, dice Marcaide, es “que nuestra tecnología se incorpore a la mayor velocidad dentro de los principales fabricantes de electrolizadores a nivel internacional y con ello contribuya a los proyectos de producción de hidrógeno en todos los rincones del planeta”.

Para agilizar el proceso y dar el salto de la validación al mercado a gran escala es para lo que están construyendo una fábrica de 10.000 metros cuadrados en el polígono La Andana de Paterna, en Valencia. Una vez esté funcionado –el segundo trimestre de 2024– dispondrán de una capacidad instalada de un gigavatio. Una aportación bastante significativa dentro de los objetivos marcados por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de alcanzar 550 gigavatios (GW) para cumplir con el escenario net zero, en 2030 y cuando hoy la capacidad instalada global es de solo 0,7 GW. 

Cuando esto suceda, escalarán también el equipo pasando de las 25 personas que lo integran ahora a un centenar en el plazo de dos años. Para todo ello, la compañía invertirá 15 millones de euros hasta 2025.

A por un unicornio mayor

Aunque todavía son muchas las soluciones que se están gestando para hacer eficiente la industria del hidrógeno verde, Iker Marcaide señala que el sector ha tomado ya velocidad de crucero. Si su contribución será o no esencial para su desarrollo, el tiempo lo dirá, pero cuando le preguntamos al CEO si va a por otro unicornio, la respuesta es: ¿Y por qué no a por otro mayor?

Ana Delgado