Estas cuatro iniciativas emprendedoras en España redefinen sectores tradicionales mediante la innovación, el diseño actual y soluciones enfocadas a necesidades concretas de los consumidores. Combinan funcionalidad, estética y modelos de venta directa digital.
Boreal Ice Vending: fabricantes de hielo sin fábrica
Todo comenzó una noche de verano. “Estábamos disfrutando de uno de esos momentos que quieres que duren para siempre. Todo era perfecto hasta que faltó el hielo. Y entonces empiezan las carreras: buscar una gasolinera abierta, recorrer supermercados, llamar a alguien para que traiga bolsas… Aquella noche pensé que tenía que existir una forma mejor de hacerlo”, cuenta Alberto Angulo, socio único y fundador de Boreal Ice Vending.
Lo que hacen en Boreal es en apariencia sencillo: fabricar hielo y venderlo. Lo que les hace diferentes en dónde y cómo lo hacen. El método tradicional basado en una fábrica de hielo transportado en camiones frigoríficos y almacenados en congeladores lo reducen ellos a un solo paso: una hielera inteligente que fabrica y vende hielo automáticamente, las 24 horas del día, directamente en el momento y el lugar donde se consume.
Se trata de una hielera completamente automatizada, conectada y gestionada en remoto. Para la producción de ‘cubitos’ únicamente se necesita agua potable y un enchufe convencional de 230 V. Sin embargo, probablemente, la mayor innovación no esté dentro de la máquina sino en el modelo de negocio. “Instalamos nuestras hieleras en establecimientos turísticos y compartimos los ingresos generados por la venta. Hemos conseguido convertir un problema de abastecimiento y gasto, en una nueva fuente de ingresos para nuestros clientes. Y, de paso, hemos eliminado la huella de carbono, la huella hídrica, los residuos plásticos y el alto coste energético que parecían imprescindibles antes de Boreal”, afirma el CEO.
No venden máquinas, venden hielo
El modelo de negocio de Boreal se fundamenta en la premisa de que la empresa no vende máquinas, solo hielo. En este sentido ofrecen a los establecimientos turísticos -campings, hoteles, resorts…- la instalación de sus hieleras inteligentes conectadas a la red de agua y electricidad. De este modo, los establecimientos evitan la inversión en maquinaria industrial, la gestión de existencias y los problemas de desabastecimiento, mientras que el consumidor final puede adquirir hielo de forma automatizada pagando con tarjeta o móvil.
A cambio de este servicio, Boreal comparte los ingresos generados por la venta del hielo bajo un modelo que requiere un compromiso de tres años y un consumo mínimo de 10.000 kilos anuales. Esta estructura alinea los intereses de ambas partes, convirtiendo un reto operativo y logístico para el negocio en una nueva fuente de ingresos recurrente y sostenible.
“Cuando un establecimiento descubre que puede disponer de hielo las 24 horas sin tener que comprar una máquina y que, además, puede generar nuevos ingresos, la conversación comercial cambia completamente”, asegura Angulo.
Boreal Ice Vending se constituye como empresa en abril de 2025, en Valverde de Júcar (Cuenca). Cuenta con el certificado de ENISA como startup emergente y con el sello de Pyme Innovadora concedido por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Aunque la empresa tenga un único socio fundador, detrás de Boreal existe un equipo mucho más amplio del que forman parte profesionales, colaboradores tecnológicos, fabricantes, proveedores y clientes que participan activamente en el desarrollo del proyecto. En el desarrollo se han apoyado también en la colaboración con el Centro Tecnológico de Castilla-La Mancha (Itecam).
“No concibo Boreal como una empresa que simplemente fabrica máquinas. Queremos construir una organización tecnológica capaz de gestionar una red internacional de puntos de producción de hielo”, es la ambición a futuro que expresa el líder de la compañía. Por el momento, han conseguido validar el producto e iniciar las primeras instalaciones en el Levante español. Les toca ahora abordar la escalabilidad.

Khartes Madrid: la reinvención de las medallas de toda la vida
Una directiva del mundo corporativo con casi doce años en Google y una diseñadora, Marian y Bárbara Pérez Muñoz, son la cara de la marca Khartes Madrid. Dos hermanas que han transformado la joya más tradicional de España en un negocio con valores, católico y rentable: medallas artesanales, coloristas y hechas a mano, que conectan con un renacimiento de la fe y con una generación que busca algo que trascienda. A esto se refieren cuando hablan de “ joyería religiosa con un twist”.
Se han propuesto que llevar una medalla vuelva a estar de moda conservando el sentido espiritual pero con un tono coloristas y alegre. Bajo esta premisa, el color es la seña de identidad de sus joyas: esmaltes turquesa, lila, rojo, verde lima o azul marino hacen que sus medallas no pasen desapercibidas. Aseguran que todos los diseños son propios y que cada pieza se hace de manera artesanal con proveedores y talleres españoles. Las bordan con piedras naturales y perlas y las esmaltan a mano, eso es lo que dota de exclusividad a cada pieza a un precio asequible que oscila entre los 50 y los 70 euros.
Un gran mercado
Aseguran que el mercado es enorme apoyándose en análisis como el del Anuario Pontificio 2026 que cifra en 1.422 millones las personas católicas que hay en el mundo. Suman a ello el momento actual con un claro renacimiento de la fe, “sobre todo entre los jóvenes”, apuntan. Google e Internet en general son también reflejo de esta nueva devoción con entre 10.000 y 15.000 búsquedas al mes en España relacionadas con cada Virgen y santos.
Animadas por estas expectativas Marian y Bárbara Pérez Muñoz se decidieron a constituir la empresa marzo de 2021, año en el que arrancaron con la venta online, canal al que suman su presencia en algunos pop-ups y eventos determinados en zonas de rentas medias y altas. Propuestas para vender al por mayor no les faltan pero, de momento, prefieren trabajar sin intermediarios y estar en contacto directo con las clientas.
Como proyecto casi personal, se consideran todavía pequeñas, pero aseguran haber multiplicado por más de 15 la facturación en sus cuatro años de trayectoria. La proyección para el cierre de 2026 es vender un 20% más que el año pasado. La recurrencia también es notable: más del 20% repiten. Desde este mismo mes, Khartes Madrid vende en todo el territorio de la Unión Europea y hacen también envíos a Estados Unidos y Latinoamérica.

Nomaria: papelería consciente y desarrollo personal
Nomaria (estilizado como nomaria o journals by nomaria) es una marca española de papelería consciente y desarrollo personal centrada en la creación de libretas o ‘journals’ guiados. María Martínez Sacristán es la emprendedora que está detrás de este proyecto quien, al igual que Ana Paucha, el personaje de Gómez Arcos en Ana no, está harta de que todos que tratan de anular todas sus intenciones con frases que empezaban siempre con un “No, María, no puedes…” Así hasta que llegó el día en el que María Martínez decidió dar la vuelta a la frase y convertirla en la marca de su proyecto.
“Porque cada no que recibí acabó siendo un sí a mí misma. Y esa es la idea detrás de cada journal: acompañar a quienes tienen el coraje de decir no a las expectativas ajenas para decirse sí a sí mismos, confiar en el proceso y vivir la vida que les corresponde vivir”, aclara la fundadora.
La empresa diseña y vende journals guiados en español: cuadernos de desarrollo personal con más de 200 preguntas y ejercicios prácticos, basados en 5 métodos de journaling, para ordenar la mente, entender qué necesitas y pasar a la acción. No son libretas en blanco, son procesos guiados que se orientan a distintos objetivos, desde cultivar hábitos de autocuidado, dejar de procrastinar o autoconocimiento, entre otros.
Tras finalizar el doble grado de Derecho y ADE María Martínez arrancó su carrera profesional en banca de inversión, “un entorno de productividad, exigencia y gran competitividad”, aclara. Finalmente sintió la necesidad de desconectar de todo lo que la rodeaba y reflexionar y hacerse preguntas incómodas que la llevaron a concluir que el objetivo que perseguía no le llenaba. “De ahí nació nomaria: de querer que otros tengan la oportunidad de hacerse esas preguntas incómodas, pero con una guía que les acompañe a responderlas”.
Compaginando el trabajo con el proyecto
La empresa la constituye con recursos propios en marzo de 2026, después de haber estado durante dos años compaginando el trabajo como asalariada. Eran las noches, los fines de semana y los periodos de vacaciones el tiempo que aprovechaba para diseñar los cuadernos a la vez que generaba contenido orgánico. Le preocupaba también la calidad de la papelería dado el propósito de que el usuario conservase el journal después de completarlo para su relectura en perspectiva. Hoy sus clientes elogian cada detalle, desde el papel y la impresión, hasta los acabados, los bordados y el cuero vegano. En cualquier caso, hasta no tener toda la estructura montada y conseguir las primeras ventas no dejó el trabajo.
Se declara pionera en vender y empaquetar los pedidos personalizados en directo cada día en TikTok, convirtiendo la logística en contenido y en comunidad. Llama también la atención su compromiso con el cliente en un modelo honesto en el que si el usuario, una vez completado el journal con honestidad, no siente cambio alguno, le devuelve el dinero. “Confío tanto en la metodología que asumo yo el riesgo”, asevera. No parece estar haciéndolo mal teniendo en cuenta que en los seis primeros meses de recorrido tiene reseñas de 5/5, cero devoluciones y un 17,8 % de clientes recurrentes.
El siguiente paso -dice- será subcontratar la logística y abrir fronteras empezando por Latinoamérica, donde el producto despierta gran interés. Ya en el largo plazo confía en llevar el journaling a los centros educativos, para que la gestión emocional y el desarrollo personal tengan el mismo peso que la productividad.

LenBlu: gafas sin graduar y con estilo para el uso intensivo de pantallas
LenBlu es una marca online de gafas sin graduar con filtro de luz azul pensada para quienes pasan muchas horas al día delante de pantallas. Opera en el sector de la óptica y los complementos de moda, con venta directa por internet.
Pablo Nevado Villanova, de 22 años, es CEO y fundador en solitario de esta empresa. Como empleado en el sector de administración de fincas, la mayor parte de la jornada la pasaba delante de hojas de cálculo, correos, gestiones de comunidades… Al acabar la jornada terminaba con los ojos muy cansados de tanta pantalla sin que ello fuese, sin embargo, óbice para seguir en casa enganchado a la pantalla del teléfono móvil o el portátil.
Las gafas con filtro de luz azul se promocionan principalmente para mitigar los efectos del uso prolongado de dispositivos digitales. Con ellas quiso probar Pablo Nevado cuando se encontró con dos opciones: o parecían gafas de farmacia o costaban lo mismo que unas de marca”. Convencido de que muchos jóvenes de su edad iban a tener el mismo problema y que nadie querría comprar unas gafas sin estilo o caras, creó LenBlu, pendiente de su constitución como empresa en el momento de hacer esta entrevista.
La marca pretende comercializar “gafas en una sola montura, ligera y fina, en transparente y en negro mate, pensada para llevarse por estilo y no como la típica gafa de ordenador. No hacemos promesas de salud. Contamos con claridad qué hace la lente y qué no”, dice Nevado Villanova.
El equipo de la IA
Dada su corta edad y su inexperiencia en gestión empresarial reconoce el aprovecho que ha extraído de algunas herramientas de inteligencia artificial para arrancar el proyecto. “La IA me ha ayudado a programar; a diseñar la web; escribir los textos; crear las imágenes de producto a partir de fotos reales de la gafa; posicionar la tienda en Google; estudiar la competencia y gestionar la relación con el proveedor. Es mi equipo; las decisiones y la marca las llevo yo”, afirma. La misma tecnología le sirvió para establecer un precio.
Donde no pudo acompañarle la IA fue en la negociación con los proveedores que se aviniesen a fabricar exactamente la montura que quería, sin pedido mínimo y con una presentación cuidada. Superado este reto, el mayor desafío actual es dar a conocer la marca sin presupuesto publicitario.
En cuanto a la comercialización, se basa en la venta directa online, tanto la gafa suelta como un pack dúo con las dos monturas. La web la tienen traducida del español al francés, portugués y alemán, mercados de los que también reciben pedidos. Lo que no tienen es stock. El fabricante prepara bajo pedido y hace directamente el envío al cliente, con seguimiento.