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Tres razones para tener una cuenta de autónomos

Tener una cuenta bancaria específicamente diseñada para trabajadores por cuenta propia marca una gran diferencia en la gestión financiera de estos profesionales.

27/10/2023  BBVAAutónomos
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El día a día de los autónomos y emprendedores es emocionante, lleno de desafíos y oportunidades. También es un constante equilibrio entre la pasión por su trabajo y la tarea de administrar sus cuentas. Organizar facturas, impuestos, seguros y otros gastos es para algunos una labor compleja, para otros abrumadora y para todos tediosa.

Una de las herramientas que más facilita la gestión adecuada de las finanzas a los trabajadores por cuenta propia es tener una cuenta de autónomos. Están especialmente adaptadas para satisfacer sus necesidades, ofreciendo condiciones especiales. La Cuenta de Negocios Bienvenida para autónomos de BBVA, por ejemplo, no tiene condiciones para ser gratuita. Además, no cobra comisiones por administración y mantenimiento, tampoco por la emisión y mantenimiento de una tarjeta de débito ni por transferencias ordinarias desde canales digitales dentro del ámbito europeo. Contratar una es sencillo y rápido, ya que puedes hacerlo online en 10 minutos y sin pasar por la oficina. Solo necesitas tu DNI o TIE y un teléfono móvil.

Con ella puedes llevar un seguimiento claro de los ingresos y pagos, de forma que gestionar la contabilidad del negocio es más sencilla y productiva.

1. Permite separar las finanzas personales de las profesionales

Cuando las cuentas están mezcladas es fácil acabar “tirando” de la caja del negocio para pagar gastos personales o, a la inversa, terminar echando mano del dinero personal para abonar facturas o préstamos relacionados con la actividad profesional. Esto provoca un descontrol que solo trae problemas. 

Pongamos que un autónomo paga con dinero destinado al negocio unas vacaciones o la cuota del gimnasio. Con ello, está sometiendo a esa caja a gastos que no le corresponde asumir y, por tanto, comprometiendo la continuidad del negocio. 

De hecho, puede llegar el caso de quedarse sin flujo de caja profesional y tener que acabar pagando, por ejemplo, a un proveedor o el recibo del alquiler del local con su dinero personal.

La decisión no hará más que aumentar el caos y, peor aún, provocar un desconocimiento total de las cuentas del negocio y, por tanto, una expectativa falsa de si la actividad está siendo o no rentable. ¿Es viable o solo lo parece porque las facturas se pagan?

2. Ayuda a tomar decisiones de negocio correctas

Con una cuenta de autónomos es posible llevar un registro preciso de los ingresos y gastos relacionados con el negocio y, por tanto, hacer un seguimiento de su evolución, lo que resulta fundamental para tomar decisiones correctas y planificar el futuro de la empresa. 

Supongamos que un desarrollador web freelance tiene un contrato con un cliente para crear su nueva página de Internet. Para realizar el proyecto, es posible que necesite comprar software, hardware o materiales específicos, unos gastos que paga con su cuenta de autónomos. 

Cuando cobra el trabajo, también deposita el pago en esta cuenta. Así, los registros de las transacciones quedan claros, de modo que puede hacer un seguimiento detallado de sus ingresos y gastos, identificar los costes asociados a cada proyecto, evaluar la rentabilidad de cada proyecto e incluso de cada cliente. Todo ello le brinda una información valiosísima para ajustar presupuestos, tomar decisiones de negocio y planificar el futuro de la empresa.

3. Una cuenta de autónomos facilita la gestión fiscal

Tener toda la información económica de la actividad centralizada en una cuenta específica para autónomos también reduce la posibilidad de omisiones o errores en las declaraciones de impuestos, que pueden acabar en sanciones y problemas fiscales. 

Además, al llevar un registro detallado de los gastos comerciales, es más fácil identificar los que son deducibles de impuestos, que pueden incluir gastos de oficina, suministros de luz, agua o calefacción, material, viajes, seguros, entre otros. Esto permite reducir la carga impositiva de la actividad autónoma de manera transparente y legal, además de la carga de trabajo y el estrés asociado con la declaración de Hacienda.

Redacción Emprendedores
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