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Sisifemia: ¿Sabes qué es este nuevo trastorno laboral?

Es el nombre que recibe al ‘cansancio del trabajador incansable’, un trastorno cada vez más frecuente entre personas con un alto nivel de exigencia y perfeccionismo.

17/03/2024  David RamosRRHH

La sisifemia recibe su nombre de Sísifo, un personaje de la mitología griega que tuvo el descaro de utilizar su ingenio para engañar a los dioses del Olimpo y burlar la muerte en dos ocasiones.

A la tercera, fue la vencida. Y para asegurarse de que no se volviera a escapar, Zeus le impuso un castigo ejemplar, con el objetivo de disuadir a futuros ‘listillos’ que quisieran seguir sus pasos.

Su pena consistía en subir una pesada roca hasta lo más alto de una colina. Sin embargo, cuando estaba a punto de alcanzar la cumbre, el peso de la piedra le hacía retroceder y rodaba ladera abajo, obligando a Sísifo a volver a cargar con ella. Y así debía durante toda la eternidad. Este mito ha dado lugar al adjetivo ‘sisífico’, que se refiere a una tarea imposible de completar.

Sisifemia en el trabajo

Si juntamos la sisifemia con otro castigo divino, el trabajo (“Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres y al polvo volverás”, como se puede leer en el libro del Génesis), podemos vernos abocados a serios problemas de salud.

La sisifemia se define como el ‘cansancio del trabajador incansable’, afectando especialmente a aquellas personas que presentan alto nivel de autoexigencia y perfeccionismo.

Estos empleados son los más expuestos ante una creciente carga de trabajo y unas elevadas las expectativas laborales, algo que puede provocar un agotamiento físico y mental al sentirse incapaces de estar a la altura.

Así pues, más allá del conocido síndrome burnout, del que ya hemos hablado en alguna ocasión, las empresas se enfrentan a situaciones en las que la salud mental y emocional de su plantilla se puede ver afectada por la exigencia impuesta o autoimpuesta.

Los datos lo confirman. Según el estudio ‘Cigna 360-Vitality’, más de la mitad de los trabajadores consultados en España (57%) afirman que no tienen un bienestar laboral adecuado. Y 3 de cada 10 (31%) reconocen sentirse estresados debido a una carga excesiva de trabajo.

De este modo, la sisifemia aparece cuando los empleados tienen que subir por la montaña la pesada roca de objetivos diarios inalcanzables y una gran carga de trabajo, lo que desemboca en un sentimiento de no finalizar nunca las tareas a pesar de estar dedicando el máximo rendimiento y alargar sus jornadas laborales para conseguirlo.

Si esta situación se prolonga en el tiempo, el trabajador está expuesto a sufrir cuadros de ansiedad, depresión, trastornos del sueño, sensación de angustia, obsesión por el trabajo o aislamiento social, tal y como detalla la aseguradora.

Consejos para evitar la sisifemia

Los expertos de Cigna Healthcare ofrecen cinco estrategias que deberían implantar las empresas con el fin de evitar el riesgo de que su plantilla sufra dicha sisifemia.

1. Una cultura preventiva

Lo primero es tratar de prevenir que ocurra. Recomiendan promover la salud física y mental de los empleados para ayudar a crear una cultura corporativa positiva, algo que también puede contribuir a mejorar la moral, la satisfacción laboral y la retención del talento.

Esto se puede lograr a través de programas de salud mental, mediante los cuales las organizaciones pueden ofrecer asesoramiento, apoyo emocional, sesiones de mindfulness o yoga y la promoción de un equilibrio saludable entre trabajo y vida personal.

2. Expectativas realistas

Los expertos de la aseguradora remarcan la importancia de que los empleados comprendan claramente sus responsabilidades y qué se espera de ellos, evitando crear expectativas poco realistas, que generan estrés y presión innecesaria, pudiendo desembocar en la citada sisifemia.

Las empresas deben comunicar claramente los objetivos, que han de ser evaluados y ajustados regularmente, ya que no sirve de fijar metas inalcanzables. Además, se debe promover una cultura de apoyo y colaboración y desarrollar una comunicación abierta y transparente con los empleados, de modo que se sientan valorar y parte importante de la organización.

3. Reglas de las 3 erres

Reconocimiento, recompensa y retroalimentación son la base de todo. Hay que reconocer el trabajo duro y los logros para mantener la motivación de los empleados, yendo incluso más allá de los objetivos alcanzados.

Así se logra un ambiente de seguridad, en el que los trabajadores se sienten apoyados incluso si comente un error, buscando crear una cultura empresarial que valore el bienestar y el aprendizaje de los empleados por encima de la hiperproductividad y el perfeccionismo.

Para ello, los expertos de Cigna Healthcare indican que se pueden poner en marcha programas de reconocimiento, retroalimentación positiva y oportunidades de desarrollo profesional.

4. Gestión del tiempo y límites

Es conveniente proporcionar a los empleados las herramientas y habilidades precisas para que aprendan a gestionar su tiempo de manera efectiva y que les permitan establecer límites saludables arte el trabajo y la vida personal.

Esto se logra mediante programas de capacitación en gestión del tiempo que aborden técnicas de organización, métodos de planificación y estrategias para aumentar la productividad. Así se puede ayudar a los trabajadores a identificar prioridades, planificar sus tareas eficientemente y evitar la procrastinación.

Además, las empresas se pueden servir de algunas de las muchas aplicaciones existentes para mejorar la gestión del tiempo y la productividad.

5. Autonomía y flexibilidad

Las compañías han de permitir a sus empleados cierto grado de autonomía y control en la planificación de su trabajo, así como ofrecer opciones de flexibilidad en cuanto a horarios y lugar de trabajo. Esto puede ayudar a reducir la sensación de estar atrapado en una rutina interminable, algo clave en la sisifemia, además de favorecer un sentimiento de propósito y logro personal.

Cuando sea posible, también se puede ofrecer la rotación de tareas, para que los empleados participen en distintos proyectos. Así se evita la sensación monotonía y, de paso, se brinda la oportunidad de adquirir nuevas habilidades y experiencias.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.