x
Contenidos exclusivos, revista física
y muchas más ventajas
Publicidad

Morata ni compra ni vende Manolo Bakes, que se abre al mundo

Varios medios publicaron que Álvaro Morata había comprado la totalidad de Manolo Bakes. Y después, que la había vendido. La empresa desmiente todo y recuerda que está en expansión.

08/02/2024  David RamosGestión

Álvaro Morata no ha comprado todas las acciones de la empresa de De boca en boca, propietaria de Manolo Bakes. Y tampoco ha vendido su participación en la cadena de cafeterías. De hecho, el futbolista del Atlético de Madrid es uno de los accionistas principales de la compañía, pero no mayoritario.

La compañía, conocida por sus ‘manolitos’, unos minicroissants de mantequilla, ha tenido que salir al paso y desmentir diversas informaciones publicadas en varios medios de comunicación hace unos días, donde primero se indicaba que Morata se había hecho con el control de la empresa y después se decía que la había vendido.

“Desmentimos rotundamente que Álvaro Morata sea el propietario en su totalidad de Manolo Bakes, si bien es uno de accionistas de la sociedad De Boca en Boca SL, propietaria de la marca Manolo Bakes. Entre dichos socios, entre otros, figuran Pablo Nuño y Ángel Terres, cofundadores de Manolo Bakes y quienes ocupan los cargos de coCEOS de la compañía, cuya dirección general corresponde a José Antonio del Castillo”, explicaba la empresa en un comunicado.

“De la misma forma, queremos desmentir que, como también ha aparecido publicado en algunos medios de comunicación, Álvaro Morata haya vendido parte o la totalidad de su participación en dicha sociedad”, añadía.

La llegada de Morata a Manolo Bakes

Morata llegó a Manolo Bakes de la mano de Pablo Nuño. El cofundador de la empresa conoció a la familia del futbolista a través de uno de los clientes de una compañía del sector energético que tenía antes de lanzarse al negocio de la restauración. Así fue como conoció a Álvaro Morata y a su padre, Alfonso, en el año 2017.

Nuño vivía en Colmenar Viejo (Madrid), donde está Pastelería Manolo, creadora de los ‘manolitos’, por lo que sabía del éxito de estos minicroissants. De hecho, la familia Manzano, propietaria de la pastelería, se había expandido y contaba con otros tres establecimientos en dicho pueblo y otro más en la localidad vecina de Tres Cantos.

Nuño vio la oportunidad de dar un salto adelante y les propuso asociarse para tratar de impulsar la marca, pero no llegó a un acuerdo con la familia que inventó los famosos bollitos.

Sin embargo, esto no le detuvo. “Decidí montar la cadena Crosantino, con un modelo productivo diferente y con una marca distinta, instalándome fuera del territorio de la sierra madrileña donde ellos tenían más presencia”, nos contaba en este reportaje. ¿Su producto ‘estrella’? Un minicroissant que copiaba los ‘manolitos’.

El emprendedor explicó su idea a la familia Morata, que le compraron la propuesta. “Les encantó la idea y lo que podría llegar a ser, así que nos asociamos para lanzar la marca”, explica.

La empresa empezó a abrir locales con la nueva enseña, hasta que Nuño volvió a reunirse con la familia Manzano cuatro meses después, alcanzando un acuerdo. “Decidimos aliarnos y fundar la marca Manolo Bakes, con el producto de calidad que ellos ofrecían y la experiencia de desarrollo de negocio y de profesionalización de estructuras que nosotros aportábamos. Tenían un modelo basado en sus obradores y una distribución punto a punto más arcaica. Pero vieron que habíamos sido capaces de desarrollar una marca y un modelo en el que se deslocalizaba la producción del punto de venta, permitiendo escalar el negocio de una manera más rápida”, detallaba el CEO.

Los accionistas principales de la empresa eran entonces propietaria Pablo Nuño, Álvaro Morata y su padre —que controlaban aproximadamente el 50% de las acciones entre los tres— y la familia Manzano. El accionariado se completaba con dos de sus franquiciados en Madrid y varios futbolistas —Sergio Busquets, Thiago Alcántara, Álvaro Negredo y Nacho Fernández— que entraron como socios y franquiciados en los momentos iniciales.

Salida de la familia Manzano y expansión

La empresa adelantaba hace un año que tenía previsto afrontar su expansión internacional. Y el pasado mes de enero daba más información al respecto.

Manolo Bakes anunció que la gestora de fondos de capital riesgo VGO Capital había entrado en su accionariado, “a través de una operación corporativa cuya valoración se estima cercana a los 60 millones de euros y que ha implicado la salida de la familia Manzano”, precisaba en un comunicado.

“La compañía aborda así su objetivo de impulsar su plan de negocio y expandirse fuera de España, preparándose para dar el salto internacional en mercados como Estados Unidos, donde prevé iniciar su expansión a finales de este año, Latinoamérica, Oriente Medio y Portugal, donde recientemente ha firmado un acuerdo comercial con un socio local para la apertura de más de 15 tiendas en los próximos 3 años, previendo la apertura de las dos primeras de ellas en Lisboa durante el primer semestre del año”, añadía.

De este modo, la confusión tal vez tenga su origen en una mala interpretación de esta operación, al dar por hecho que la salida de la familia Manzano y la llegada VGO Capital podría haber supuesto la compra de la empresa por parte de Álvaro Morata o, en el sentido opuesto, la venta de su participación.

Por otro lado, El Periódico de España precisa que la operación no sólo contempló la venta de la parte de la familia Manzano, sino que se completó con una ampliación de capital suscrita por el fondo, lo que implicaría que la participación de Nuño y la familia Morata se habría visto reducida.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.