Cómo mejorar el poder adquisitivo de los empleados sin incrementar significativamente los costes salariales
Los planes de beneficios y la retribución flexible mejoran el poder adquisitivo de los trabajadores sin asumir el impacto económico de una subida salarial. Además, ayudan a fidelizar y atraen talento.

La inflación y el incremento sostenido del coste de la vida han hecho que mantener el poder adquisitivo se convierta en una preocupación creciente para millones de personas. El precio de la vivienda, la alimentación, el transporte o los suministros básicos continúan presionando la economía doméstica, lo que hace que muchas familias tengan cada vez más dificultades para llegar a fin de mes.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación media en España cerró 2025 en el 2,7%, tras varios años de fuerte tensión en los precios. El Banco de España recuerda, además, que el incremento del IPC implica una pérdida directa de poder adquisitivo, ya que con la misma cantidad de dinero se pueden adquirir menos bienes y servicios.
Este escenario está teniendo un impacto directo en la percepción de bienestar financiero de los trabajadores. Así lo refleja el IV Estudio Pluxee de Retos y Tendencias en Recursos Humanos 2026, elaborado a partir de la opinión de 1.000 empleados de distintas generaciones y 200 responsables de RR.HH. de empresas de todos los sectores y tamaños. Según recoge este informe, el 88% de los trabajadores ha tenido que reducir gastos para adaptarse al aumento del coste de la vida y más de la mitad apenas consigue ahorrar, como mucho, un 10% de su salario mensual. Además, un 38% considera que su poder adquisitivo ha empeorado respecto al año anterior.
El IV Estudio Pluxee de Retos y Tendencias en Recursos Humanos 2026 refleja que el 88% de los trabajadores ha tenido que reducir gastos para adaptarse al aumento del coste de la vida
Las empresas también operan bajo presión
El problema no afecta únicamente a los trabajadores. Las empresas también operan en un entorno complejo, marcado por el aumento de los costes energéticos, el encarecimiento de las materias primas, la presión fiscal y la necesidad de invertir más para mantener su competitividad. A ello se suma el incremento continuado de los costes laborales que, volviendo a datos del INE, al cierre de 2025 aumentaron por trabajador un 3,8% interanual hasta situarse en máximos históricos.
Como consecuencia, en muchas organizaciones, especialmente en las pymes, elevar salarios resulta complicado, sobre todo porque estas subidas tienen un impacto estructural permanente en los costes laborales. Así lo refleja el mencionado estudio de Pluxee, con un 70% de empresas que asegura haber compensado parcialmente los efectos de la inflación, aunque muchas reconocen que no pueden hacerlo de forma completa ni sostenida en el tiempo.
La situación que se genera es delicada. Muchos empleados sienten que pierden poder adquisitivo mientras las compañías buscan fórmulas de compensación más sostenibles para seguir siendo competitivas y atractivas como empleadores.
Un 70% de empresas que asegura haber compensado parcialmente los efectos de la inflación, aunque muchas reconocen que no pueden hacerlo de forma completa ni sostenida en el tiempo
El reto de mejorar el bienestar sin disparar los costes
Encontrar mecanismos que permitan mejorar la capacidad económica de los equipos sin incrementar significativamente los costes salariales se ha convertido en una prioridad estratégica para muchas organizaciones.
En esta búsqueda de fórmulas de compensación, los planes de beneficios y la retribución flexible están ganando protagonismo como herramientas capaces de responder a ambos retos.
Por un lado, ayudan al empleado a optimizar su salario neto y acceder a determinados servicios relacionados con la calidad de vida y la conciliación familiar, por lo que están muy bien valorados. Por otro, permiten a las empresas reforzar su propuesta de valor como empleador sin asumir el impacto económico que tendría una subida salarial tradicional.
Qué son los planes de beneficios y la retribución flexible
Los planes de beneficios incluyen ventajas que la empresa pone a disposición de la plantilla, como seguros médicos, ayudas a la formación o servicios vinculados al bienestar. En muchos casos, es la propia empresa la que asume total o parcialmente su coste como parte de su política de compensación.
Por su parte, la retribución flexible permite al propio empleado destinar parte de su salario bruto al pago de ciertos productos o servicios con tratamiento fiscal favorable dentro de los límites establecidos por la normativa, lo que puede traducirse en un ahorro fiscal.
La diferencia frente a una subida salarial convencional es relevante. Con la retribución flexible, el trabajador puede reorganizar parte de su paquete retributivo y destinarla a determinados gastos cotidianos con ventajas fiscales, mejorando así su salario neto disponible. En cambio, en una subida salarial tradicional, el incremento se somete a la tributación habitual y a las cotizaciones correspondientes.
Según el estudio de Pluxee, un 65% de las empresas ya ofrece planes de beneficios y, de ellas, un 40,3% apuesta por fórmulas de retribución flexible. Esto refleja cómo este tipo de medidas han dejado de estar asociadas únicamente a las grandes corporaciones para convertirse en herramientas cada vez más extendidas dentro de las estrategias de recursos humanos.
Los 5 beneficios que ayudan a mejorar el poder adquisitivo
Actualmente, existen cinco grandes beneficios que pueden incluirse dentro de planes de retribución flexible y que cuentan con ventajas fiscales relevantes. Además de contribuir al ahorro, responden a necesidades cotidianas muy presentes en la vida de los empleados.
• Comida. Los cheques o tarjetas restaurante son una de las fórmulas más extendidas porque ayudan a reducir un gasto diario recurrente. Además de las ventajas fiscales asociadas, permiten reducir el impacto de este gasto recurrente en el presupuesto mensual del empleado.
• Transporte. Este beneficio ayuda a compensar el coste de los desplazamientos al trabajo, especialmente relevante en grandes ciudades o para quienes utilizan transporte público a diario. En un momento en el que la movilidad supone un gasto creciente, puede generar un ahorro mensual importante.
• Guardería. Para empleados con hijos pequeños, este beneficio tiene un impacto directo en la economía familiar. La posibilidad de destinar parte del salario bruto al pago de escuelas infantiles autorizadas permite aliviar uno de los gastos más elevados en las primeras etapas de la crianza.
• Seguro de salud. Es el beneficio mejor valorado tanto por las empresas como por los empleados, según el estudio de Pluxee. Más allá de la ventaja fiscal, aporta tranquilidad, mejora la percepción de bienestar y facilita un acceso más ágil a determinados servicios médicos.
• Formación. La formación vinculada con la actividad laboral no solo ofrece ventajas fiscales, sino que también impulsa el desarrollo profesional y la actualización de competencias. Para muchas personas, representa una señal clara de apuesta por su crecimiento dentro de la organización.
Según el estudio de Pluxee, un 65% de las empresas ya ofrece planes de beneficios y, de ellas, un 40,3% apuesta por fórmulas de retribución flexible
¿Cuánto puede ahorrar un empleado?
El ahorro de estas medidas puede ser significativo para el empleado. Aunque depende del salario y de los productos contratados, un trabajador puede dejar de gastar varios cientos de euros al año gracias a las ventajas fiscales asociadas a la retribución flexible.
Para calcular de forma personalizada el impacto real que estos beneficios pueden tener sobre el salario neto, hay herramientas como el simulador de retribución flexible de Pluxee.
Por ejemplo, un empleado con un salario bruto anual de 30.000 euros que utilice productos de retribución flexible como tarjeta para comidas, transporte público y seguro de salud puede mejorar su salario neto sin que la empresa tenga que recurrir a una subida salarial directa
En un caso habitual, destinar 220 euros mensuales a comida, 80 euros al transporte y contratar un seguro médico dentro de este sistema podría traducirse en un ahorro estimado de entre 800 y 1.000 euros al año, dependiendo de la situación personal y fiscal de cada trabajador.
Este ahorro cobra aún más relevancia en gastos recurrentes del día a día, ya que permite liberar parte del presupuesto familiar sin necesidad de percibir una subida salarial directa.
El simulador de retribución flexible de Pluxee permiten calcular de forma aproximada el ahorro potencial en función de cada perfil y combinación de beneficios
Mucho más que una ventaja económica
El bienestar financiero es un elemento clave en la experiencia del empleado. Ayudar a reducir gastos habituales o facilitar el acceso a determinados servicios tiene un impacto directo en la percepción de apoyo y cuidado por parte de la empresa.
Pero los beneficios no son únicamente económicos. Este tipo de políticas también fortalecen aspectos como la fidelización, el compromiso y la atracción de talento. En un mercado laboral donde los profesionales valoran cada vez más el bienestar integral, disponer de un paquete de beneficios competitivo puede inclinar la balanza a favor de una empresa frente a otra.
Además, estos sistemas contribuyen a reforzar el employer branding y proyectan una imagen de compañía preocupada por las necesidades reales de sus empleados. No se trata solo de ofrecer ventajas, sino de construir una cultura organizativa alineada con las nuevas expectativas laborales.
En paralelo, las empresas también pueden ganar eficiencia en la gestión de la compensación y, en determinados modelos, obtener ventajas desde el punto de vista fiscal. Frente a esquemas basados exclusivamente en salario fijo, estas fórmulas permiten desarrollar estrategias más flexibles, personalizables y sostenibles en el tiempo.
Este tipo de políticas contribuyen a construir una cultura organizativa alineada con las nuevas expectativas laborales
Una tendencia que seguirá creciendo
La creciente implantación de estos sistemas demuestra que el bienestar de los empleados ya no es solo una cuestión reputacional, sino también una palanca de competitividad empresarial. Por ello, todo apunta a que esta tendencia seguirá creciendo en los próximos años. Las organizaciones son cada vez más conscientes de que la compensación ya no puede entenderse únicamente como una nómina.
En este nuevo escenario, herramientas como la retribución flexible y los planes de beneficios se consolidan como una respuesta práctica y estratégica para mejorar la calidad de vida de las plantillas sin comprometer la viabilidad económica de las compañías.
Empresas especializadas como Pluxee llevan años analizando esta evolución y ayudando a las organizaciones a diseñar modelos de compensación más adaptados a las nuevas necesidades del mercado laboral.
Recomendados

El 80% de los trabajadores españoles cuentan con soluciones retribución flexible, pero sólo la mitad saben qué es eso.

La retribución flexible ofrece beneficios tanto a las empresas como a los empleados, aunque conviene tener en cuenta algunas exigencias legales.

La retribución flexible permite que los empleados reciban una mayor compensación por su trabajo sin que la empresa tenga que soportar un mayor coste salarial.

La retención de talento se ha convertido en un gran reto para las empresas en 2022. En este contexto, los planes de retribución variable pueden ser una gran solución.
