Autónomos y pymes protagonizan 9 de cada 10 procesos concursales
En un escenario de incremento de los procesos concursales, autónomos, microempresas y pequeñas empresas concentran más del 90% de estos procesos

Los procesos concursales aumentaron más de un 6% en 2025. Según los datos de Iberinform, filial de Crédito y Caución, el año pasado se produjeron 6.393 procesos concursales, un 6,3% más que en 2024.
Los números que maneja Informa D&B son muy similares. En su caso, contabiliza 6.637 concursales y planes de reestructuración, con un crecimiento del 6% respecto al año anterior.
“Durante el año 2025, el número de empresas que han iniciado alguna de las modalidades de procedimiento concursal ha crecido un 6% para alcanzar la cifra más elevada de los últimos 10 años, 6.637”, apunta Nathalie Gianese, directora de Estudios de Informa D&B.
Además, la compañía recalca que la tendencia de la década es ascendente, sobre todo tras la pandemia. De hecho, 1 de cada 4 empresas creadas en el último lustro se ha visto abocadas al cierre, como contábamos en este artículo.

Los pequeños negocios, los más afectados
Lo más preocupante de estos datos es que más de 9 de cada 10 de los procesos concursales afectan a los negocios más pequeños.
De acuerdo con las cifras de Iberinform, el 94% de ellos involucraron a microempresas (61%) y pequeñas empresas (33%). En el caso de las primeras, se mantuvieron estables (-0,6% interanual). Pero en pequeñas empresas, los procesos aumentaron un 10% en 2025.
Informa D&B confirma que las compañías de menor tamaño son las más afectadas. De acuerdo con sus datos, las microempresas representaron en 73% de los concursos iniciados en 2025, mientras que las pequeñas supusieron el 23%. En cuanto a los planes de reestructuración, las microempresas supusieron el 48% del total y las pequeñas protagonizaron el 34%.
“Son las pymes y los autónomos los que están absorbiendo el mayor impacto, ya que los modelos menos eficientes, con márgenes más ajustados o niveles elevados de endeudamiento alcanzan antes el umbral de tolerancia de los acreedores”, explica Luis Martín, abogado, economista y socio fundador de Abencys.
“Cuando los ingresos no evolucionan como estaba previsto y los costes financieros se mantienen o aumentan, la capacidad de renovar el crédito se deteriora y el concurso acaba siendo la única salida”, añade.
Los procesos concursales, una solución
Aunque nadie quiere oír de hablar de un proceso concursal, hemos de pensar en ellos como una herramienta para llevar a cabo un cierre ordenado y menos traumático o como una solución para reflotar un negocio.
Respecto a lo primero, Abencys destaca el fuerte incremento de los concursos sin masa activa, que representaron el 83% de los procedimientos iniciados. Además, esta cifra se ha duplicado en un año.
La compañía indica que esto demuestra que “el concurso se está utilizando cada vez más como un mecanismo de cierre ordenado, especialmente en el ámbito de las personas físicas y las microempresas”.
“Aunque el procedimiento concursal debería funcionar como una herramienta de reestructuración y continuidad, en la práctica llega en muchos casos cuando la situación ya es irreversible, lo que limita de forma considerable las opciones de recuperación y preservación del tejido productivo”, advierte.
De este modo, pese a que todavía se sigue pensando en los procesos concursales más como una vía de cierre, son una buena solución para afrontar una reestructuración que nos permita seguir adelante
“El principal reto para los próximos años será anticipar la insolvencia y actuar antes, cuando todavía existen opciones reales de viabilidad. El concurso sigue empleándose con demasiada frecuencia como un mecanismo de salida y no como una herramienta de reestructuración temprana, lo que obliga a reforzar la cultura de la detección anticipada y del uso adecuado de los instrumentos preconcursales”, recalca Martín.
Recomendados

David Ramos
El 23% del medio millón de empresas creadas entre 2020 y 2024 han echado el cierre. Y sólo quedan vivas 6 de cada 10 de las creadas en 2019

David Ramos
En España hay más de 1,8 millones de empresas inscritas en registros oficiales que no publican actos ni depositan cuentas, por lo que se estima que no tienen actividad.

Redacción Emprendedores
¿Qué pasa cuando el ciclo de vida de la empresa llega a su fin? Por decisión propia o por imposición de las circunstancias, el cierre es la única solución.

David Ramos
El 69% de las startups dejan de operar porque se quedan sin recursos antes generar ingresos significativos. Y apenas el 4% de ellas alcanzan el break-even antes de cerrar.
