Abrir un restaurante propio es una de las aspiraciones más habituales entre quienes deciden emprender. Hacerlo con el grupo de 100 Montaditos, Restalia, supone iniciar ese camino con el respaldo del grupo líder español de restauración organizada, marcas ampliamente reconocidas y un modelo construido y perfeccionado durante más de 25 años.
La experiencia de su propia red demuestra que la franquicia puede convertirse no solo en una vía de autoempleo, sino en el comienzo de una verdadera trayectoria empresarial. Es el caso de franquiciados que empezaron con un establecimiento y que hoy gestionan varias unidades de 100 Montaditos o Cervecería La Sureña en algunas de las principales ubicaciones comerciales y turísticas de España.
Un crecimiento sustentado en la implicación del empresario, la fortaleza de las marcas, el apoyo continuado y una relación directa con la compañía. Convertirse en franquiciado del grupo de 100 Montaditos se articula en cinco pasos.
1. Elegir una marca que ya forma parte de la vida de los consumidores
El primer paso es identificar la enseña que mejor encaja con el perfil del emprendedor, la ubicación y el público de la zona. 100 Montaditos, Cervecería La Sureña y TGB son marcas con una identidad propia y una posición consolidada en sus respectivos segmentos. Todas comparten, además, una manera muy reconocible de entender la restauración: accesible, informal y vinculada al componente social. De hecho, esta filosofía se resume en el movimiento Social Food, con el que 100 Montaditos reivindica el valor de salir, reunirse y compartir alrededor de una mesa. Una forma de consumo profundamente conectada con la cultura española y que constituye uno de los grandes activos de sus marcas.
2. Convertir una ambición empresarial en un proyecto viable
El grupo analiza junto al candidato su perfil, capacidad de inversión, objetivos y disponibilidad de local. A partir de ahí, los distintos equipos de la compañía trabajan para definir la enseña, el formato y la dimensión del proyecto que mejor responden a sus circunstancias.
El franquiciado mantiene la autonomía de gestionar su propio negocio, pero cuenta desde el principio con el conocimiento de una compañía que ha desarrollado modelos replicables, procesos estandarizados y marcas capaces de operar en entornos muy diferentes.
3. Encontrar una ubicación con verdadero potencial
La elección del local es una de las decisiones más determinantes. El grupo acompaña al franquiciado en la búsqueda y validación de la ubicación, analizando el tránsito, la visibilidad, el entorno comercial, la competencia, las dimensiones y el potencial de elementos como las terrazas.
La implantación de las diferentes marcas en algunas de las principales áreas urbanas, comerciales y turísticas refleja precisamente esa capacidad para identificar ubicaciones estratégicas y adaptar cada concepto a su entorno.
4. Abrir con una operativa ya probada
Una vez aprobado el establecimiento, la compañía pone a disposición del proyecto sus equipos de expansión, jurídico, operaciones, marketing o compras.
Así, la compañía acompaña al franquiciado en la adecuación del local, la implantación de la identidad de marca, la organización del servicio y la formación del equipo. El negocio no parte de una hoja en blanco: comienza con procedimientos contrastados, una oferta reconocible y el apoyo de profesionales especializados.
5. Crecer dentro de una red líder
La apertura no representa el final del proceso, sino el comienzo de una nueva etapa. 100 Montaditos y las diferentes marcas del grupo mantienen un soporte continuado en operaciones, marketing, compras, innovación, producto y gestión.
La escala del grupo permite a sus franquiciados beneficiarse de campañas nacionales, acuerdos con proveedores, formación continua, novedades en las cartas y herramientas diseñadas para favorecer el rendimiento de los establecimientos.
Este soporte, unido a la fortaleza de las marcas y a la experiencia acumulada por la compañía, permite que muchos emprendedores evolucionen desde la gestión de un primer local hasta el desarrollo de una trayectoria empresarial con varias unidades de negocio.
Raquel Luque, un ejemplo de crecimiento dentro de 100 Montaditos
La experiencia de Raquel Luque resume ese recorrido. Multifranquiciada de 100 Montaditos y Cervecería La Sureña, lleva dos décadas vinculada al grupo y ha desarrollado su actividad empresarial de la mano de dos de las principales enseñas del grupo.
“Empecé este proyecto con la ilusión de gestionar mi propio negocio y, con el tiempo, he podido crecer, asumir nuevos retos y consolidar una trayectoria empresarial dentro de 100 Montaditos. Contar con marcas reconocidas, una operativa contrastada y el respaldo de un equipo que conoce el negocio ha sido clave para seguir avanzando durante estos veinte años”, ha señalado Luque.
Su caso muestra cómo el modelo de franquicia del grupo de 100 Montaditos puede convertirse en una plataforma de crecimiento para emprendedores que buscan no solo abrir un restaurante, sino construir un proyecto empresarial con recorrido. Elegir la marca, definir el proyecto, encontrar el local, preparar la apertura y comenzar a crecer. Cinco pasos para transformar una aspiración emprendedora en un negocio propio respaldado por uno de los grandes grupos de la restauración organizada española.