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Jaime Landeta Rózpide
Jaime Landeta Rózpide CEO y fundador de Apodemia

Las claves del emprendimiento

El autor considera que emprender es algo que se lleva dentro y es una forma de ver la vida y de actuar. Incluso, se puede llegar a nacer siendo emprendedor.

16/04/2024  Redacción EmprendedoresFirmas
una mujer abre un negocio

Hoy celebramos el Día del Emprendimiento, una fecha que cada año me hace recordar el camino que he recorrido estos últimos once años cuando decidí dejar la banca de inversión (M&A) en la que me encontraba trabajando hasta la fecha y tomé la decisión de emprender.

Queda lejos aquel momento y ha sido mucho lo que he aprendido sobre emprender desde que empecé a recorrer en 2013 ese camino que se convirtió en un sueño e idea y es ahora de la mano de Apodemia una empresa que cuenta con más de 140 trabajadores y genera más de 7 millones de facturación.

Antes, como en la historia de casi todos los emprendedores, hubo otros proyectos que me dejaron lecciones importantes y como acostumbro a decir, nos ayudaron, posteriormente, a construir Apodemia; sin ellos, quizás no existiría.

Hay quienes consideran que emprender es una decisión meramente profesional, que uno puede hacerse emprendedor, y quizás en algunos casos esto puede ser así. Para mí, sin embargo, emprender es algo que se lleva dentro y es una forma de ver la vida y de actuar. Incluso, he llegado a creer que se puede llegar a nacer siendo emprendedor, decidas o no luego seguir ese propósito.

Eso mismo es lo que me hace pensar que hay personas que tienen una predisposición mayor a emprender porque poseen determinadas cualidades de forma natural que les provocan ese impulso hacia el emprendimiento.

Días como este presentan también el contexto ideal para analizar el estado del emprendimiento a nivel global y en España. En esta línea, hace poco se señalaba que el 83% de los españoles cree que emprender en España es difícil, aunque un 21% sí considera esta opción. ¿Qué hay en ese 21% que hace que consideren emprender una opción viable? Mucho ha cambiado el ecosistema emprendedor, desde 2013 hasta la fecha, y ahora ya somos 582 millones de personas en el mundo los que nos hemos atrevido a emprender. En el caso español, el emprendimiento vuelve a recuperar los valores previos a la pandemia con una tasa de actividad emprendedora del 6,2% en 2022 (es decir, 1 de cada 20 personas en España estaba involucrado en  una iniciativa emprendedora de menos de tres años y medio).

Sirven también fechas como hoy para reflexionar sobre lo que significa ser un emprendedor. Siempre he pensado que ser emprendedor pasa por convertirse en una persona con la determinación de crear valor y generar un impacto en la vida y en la sociedad, ser una persona que cuenta con el compromiso y convicción para entender que a pesar de no saber cómo, está cien por cien seguro de que va a llegar a sus objetivos porque no conoce el miedo al fracaso y tiene tolerancia y resistencia a los errores y a los fallos. Un emprendedor entiende que cada obstáculo del camino es una oportunidad adicional para aprender, crecer personalmente y continuar desarrollándose como emprendedor.

Viene también al caso compartir algunas “claves de emprendimiento” y si las pudiera resumir en una frase, creo que básicamente ser emprendedor consiste en tener la capacidad y las ganas de perseguir un sueño con pasión y sobre todo, hacerlo disfrutando de cada paso del camino. Sin embargo, entrando más en detalle, la reflexión sobre de Fernando Trías de Bes, escritor y economista sobre los cinco principales errores de los emprendedores al confundir ciertos términos (motivo con motivación, idea con negocio, capital con trabajo, empresa con familia y crear con crecer), es más que relevante porque ayudan a subsanar conceptos.

En mi caso, creo que siempre he tenido ciertas cualidades que me hacían una persona predispuesta a emprender, pero también he tenido que ir aprendiendo otras que me han hecho lo que soy hoy en día. Mi personalidad hace que me lance y tome decisiones que muy probablemente ese 83% de las personas que consideran difícil emprender, no tomarían. En esta naturaleza creo que radica la autenticidad de un emprendedor, lo que nos hace únicos y diferentes.

Un emprendedor tiene que ser creativo, soñador, visionario y constante y sobre todo, tiene que poder visualizar el futuro y ser lo suficientemente capaz y determinado para no solo ver el camino sino ser capaz de recorrerlo sin importar cuantas piedras haya en el mismo. Aquí, la fuerza de voluntad entra en juego, porque alguien que emprende lucha en muchas ocasiones  contra viento y marea para hacer realidad sus sueños y dar vida a sus ideas. Algo que no muchas veces se tiene en cuenta y que para mí ha sido fundamental a lo largo de mi experiencia es el conocimiento financiero.

He tenido la suerte de entender desde el comienzo que hay emprendedores que se centran mucho en el producto o servicio que ofrecen, pero poco en la viabilidad y aspectos financieros del emprendimiento. En mi parecer, un emprendedor no puede ser solo creativo y visionario, sino que tiene que conocer la sostenibilidad económico financiera de su proyecto para que realmente sea viable en el tiempo y sobre todo, entender lo que persigue y para qué lo hace. Conseguir el dinero para emprender puede ser más sencillo de lo que parece y prueba de ello es que según el informe GEM 2022-2023, seis de cada 10 emprendedores necesitan un capital semilla de menos de 30.000 euros (en mi caso la cantidad fue incluso menor). No obstante, lo difícil es comprender verdaderamente los conceptos financieros y tener la disciplina y conocimiento necesario para aplicarlos o dejarse asesorar por alguien con expertise contrastado y experiencia previa.

El mismo estudio que mencionaba anteriormente, señala que el 54% de los emprendedores están muy o bastante satisfechos de haber emprendido, y que seis de cada diez se arrepiente de no emprender. Datos que merecen especial análisis y que son clave para entender mejor cómo se puede fomentar el emprendimiento en España y cuáles son esas cualidades que se pueden adquirir.

Hoy hace once años de aquel profesional de la banca de inversión (M&A) que decidió dar un cambio de ciento ochenta grados a su vida y creo que la clave de aquella decisión fue mi compromiso total con el emprendimiento y con la visión y proyecto que en algún momento imaginé y al que posteriormente dediqué todo mi esfuerzo y atención para hacerlo realidad. Me dediqué en cuerpo y alma junto a Jimena, mi pareja, al emprendimiento, desarrollando habilidades enfocadas en nuestro crecimiento personal y la productividad, cultivando en el proceso nuestra pasión por el proyecto y siempre con el foco puesto en generar valor tanto para nuestro entorno más cercano como para la sociedad.

Todo esto, disfrutando siempre el camino y el proceso, por más difícil o complejo que fuera y aunque en ciertos momentos, costara verlo. Quizás me contradiga y es que aunque un emprendedor nace, también en cierta forma, se hace de forma progresiva y paulatina. Por todo esto, si tuviera que compartir una única clave para entender si emprender o no, diría que es imprescindible hacer el esfuerzo de pensar qué se entiende por éxito para el emprendimiento, cuál es el propósito del proyecto y cómo harás para disfrutar el viaje que surge a partir de emprender.

Para todos aquellos con ganas de emprender o ya emprendedores buscando inspiración y conocimientos, os recomiendo tres libros: The Compound Effect, de Darren Hardy, sobre la máxima productividad; Dar y recibir, de Adam H. Grant, porque para recibir todo lo que esperas de tus éxitos, primero debes darlo todo de ti mismo y como no, y Atomic Habits, de James Clear, que habla sobre aspectos clave que marcan la diferencia entre querer algo y comprometerse con el proceso de convertirse en ello.

Jaime Landeta Rózpide CEO y fundador de Apodemia