La historia universal del emprendedor de hoy
La historia de Enrique García Moreno, CEO de TaxDown, es la historia universal de cualquier emprendedor. Por eso, te la contamos hoy en el Día Mundial del Emprendimiento

Impulsar el espíritu emprendedor, fomentar la innovación y reconocer la creación de empresas como motor económico es lo que celebramos hoy, 16 de abril, Día Mundial del Emprendimiento.
Para conmemorar este día hemos hablado con Enrique García Moreno, cofundador y CEO de TaxDown, plataforma digital y app española, líder en gestión fiscal.
¿Por qué universal?
Entrevistamos a Enrique García, pero podríamos haber hablado con otros emprendedores al frente de una scaleup con cierto grado de madurez en el mercado.
La historia, en esencia, no habría cambiado mucho porque es universal. El impulso de identificar ineficiencias, resolver necesidades, asumir riesgos y aportar valor a la sociedad es denominador común en todos los emprendedores.
Algunos consiguen llegar más lejos que otros, pero en el proceso de emprender actualmente hay muchas cosas que se repiten.
Por eso nos vale el de TaxDown y su CEO para reflejar los aspectos comunes y fundamentales del emprendimiento en general.
Solución a necesidades
La esencia del emprendedor es proporcionar soluciones a problemas identificados en el mercado, una necesidad que existe en cualquier sociedad.
El dolor de cabeza que se propusieron evitar en TaxDown fue el que nos aqueja a todos los contribuyentes cada año cuando llega la hora de presentar la declaración de la renta.
Para hacerlo fácil crearon su plataforma digital asistida hoy con su inteligencia artificial llamada Luz y validada por un profesional humano.
Nunca pinta bien al principio
Por mucho que pensasen que su solución iba a quitar un dolor de cabeza a alrededor de 25 millones de residentes en España, lo cierto es que el año del nacimiento de TaxDown, 2019, sólo presentaron 397 declaraciones en toda la campaña. “Y nos costó horrores”, dice el CEO.
Hoy, esa misma cantidad de declaraciones las presentan cada 15 minutos y confían en cerrar el año en curso habiendo facturado 20 millones de euros.
Quitarte la etiqueta para evolucionar
Todo emprendedor comienza con un producto o servicio principal que, si tiene éxito, se convierte en la etiqueta de la marca. Puede que funcione al principio, pero también puede lastrar la evolución.
En TaxDown Empezaron por la declaración de la renta. En esta dirección enfocaron todos sus esfuerzos marketinianos. José Pedrerol y, ahora, David Bustamante han sido imagen de marca. Gracias a acciones como éstas, el B2C representa el 60% del volumen de negocio y, de éste, el 75% declaraciones de la renta.
Pero la visión del equipo fundador era mucho más ambiciosa: “liberar al mundo de la burocracia”, decía Alvaro Falcones, también cofundador, en otro artículo de Emprendedores.
Ahora luchan por construir una marca más englobadora que incluya la expansión al B2B y otros servicios. “Hacemos impuestos trimestrales para autónomos, gestionamos altas y bajas, trámites familiares, planes de trazabilidad para inversores cripto, modelos 721…”
En el B2B, operan tanto realizando trámites para empresas y autónomos como asociándose a entidades que ofrecen los servicios de TaxDown a sus empleados o sus propios clientes.
La dificultad de escalar
A la vez que ha ido creciendo el volumen de negocio ha ido aumentando la plantilla de la empresa. De los tres socios fundadores, han pasado a engrosar el equipo con aproximadamente 300 empleados en campaña de la renta y 120 en situación normal.
Crecer de esta manera y tan rápidamente exige a cualquier fundador un cambio de rol radical. Empezando por reconocer las propias limitaciones, aprender a delegar y pedir ayuda externa cuando la necesite.
El cambio de chip
“Creo que lo que más me ha costado entender es lo que se espera de mi en cada momento. Te exige un cambio de rol radical y muy rápido. Hay que aprender a soltar cosas y a confiar en otras personas. Si te empeñas en seguir metido en los proyectos al detalle, frenas la marcha y el crecimiento de la compañía Delegar es una de las cosas que más me ha costado y me sigue costando”, reconoce García Moreno.
Gestión del caos
Tener un caos con 10 personas es muy gestionable, pero tener un caos con 200 es imposible. Esta dificultad le hizo entender la necesidad de procesos y burocracia en empresas grandes, algo que él y sus socios antes criticaban convencidos de que ellos lo harían mejor.
“La verdad es que las cosas se ven más fáciles desde fuera. Ahora entiendo la cautela de las grandes compañías para no caer en un caos total”.
Reclutamiento estratégico
Reconoce también el CEO que la gestión se ha vuelto más compleja y han tenido que incorporar “talento de fuera que supiese hacerlo mejor que nosotros. El primero que no sabe cómo se gestiona una empresa de 300 personas soy yo, porque nunca lo he hecho”, admite.
El valor del ecosistema
Aunque el objetivo de todos los emprendedores sea ganar posiciones a la competencia, lo cierto es que el camino del emprendimiento se allana con la colaboración. La guía de quienes han pasado antes que tú por la misma experiencia es invaluable.
Solidaridad emprendedora
Otra de las cosas que más han sorprendido a Enrique García, para bien, es la generosidad del ecosistema. Como antiguo empleado de JobandTalent, confiesa que en más de una ocasión ha recurrido a Juan Urdiales para pedirle consejo.
También el CEO de TaxDown quiere devolver al ecosistema la solidaridad recibida de manera que, por muy liado que vaya, siempre saca algún hueco a la semana para charlar con otros emprendedores que le piden ayuda.
La verdad de la financiación
Desmitificar la idea de que el éxito de una startup va ligado a las rondas y a la inversión recibida es un error alimentado hasta hace unos años por el ecosistema.
Así lo ve también Enrique García y eso que TaxDown ha levantado alrededor de 20 millones de euros de inversión externa. Lo justifica diciendo que “hay empresas y empresas”. Distingue así entre las que necesitan capital urgente para seguir creciendo y las que pueden lograrlo con sus propios recursos y clientes. El segundo sería el estado ideal.
Es un dolor
Describe García la búsqueda de financiación como algo “dolorosísimo”, “repetitivo”, “muy duro” y poco gratificante. “Claro, lo que sale en la prensa son los 20 millones o lo que sea que has conseguido. Pero detrás de todo eso hay un montón de ‘noes’, mucho tiempo que no has estado pensando en tu negocio y un esfuerzo enorme. Por eso recomiendo, a no ser que de verdad lo necesiten, no dar por hecho que la manera correcta de crecer es pidiendo dinero”.
‘No need to be a unicorn’
Es el ‘mantra’ que pusieron los fundadores de TaxDown en su grupo de Whatsapp. “Queríamos huir de la obsesión de convertirse en unicornio. Por dos motivos. Primero porque la probabilidad de que eso ocurra es bajísima, le puede pasar a un 0,1% de las empresas. Segundo, porque si te obsesionas con eso, al final no disfrutas del camino, que es de lo que se trata”.
Celebrar los pequeños logros
Insiste el CEO en la conveniencia de celebrar las cosas que van pasando en el día de la compañía. Llevar viva 3 años, ya es todo un logro en el mundo startup; llegar a los 1.000 primeros clientes con tu producto, también; llegar a los 10 empleados, igual… Alegrarse por cada hito conseguido es mucho más saludable que generar expectativas dificilísimas de satisfacer. Sobre todo para los emprendedores.
La historia de Enrique, con sus retos de crecimiento, gestión de expectativas y necesidad constante de aprendizaje es la hoja de ruta no glamurosa pero realista de cualquier persona que emprende hoy.
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