Osapiens está a punto de codearse con nombres como Trade Republic, Personio, N26 o Solaris, entre otros. Es decir, los grandes unicornios alemanes. Lo que tiene de más llamativo y por eso lo traemos a estas páginas es que su CEO y cofundador es español, de Huesca para más señas.
Alberto Zamora nos cuenta cómo han conseguido convertir la compañía en un referente mundial en gestión de sostenibilidad con más de 2.500 clientes en 60 países y cómo ve el ecosistema emprendedor español.
La suya es una historia de curiosas casualidades. Zamora aterrizó en Alemania, “porque no tenía la nota suficiente para poder ir a Inglaterra a hacer un Erasmus que era donde todo el mundo quería ir. El único sitio que me quedaba era Alemania porque nadie sabía alemán. Sólo había dos plazas. Mi compañero regresó a España tras la experiencia, pero a mí me gustó el país y me quedé a trabajar en Audi seis meses”.

«Aquí no hay más unicornios porque se vive muy bien. Si viviese en España creo que no hubiéramos hecho osapiens, porque se vive muy bien y tienes la sensación de que te estás perdiendo parte de la vida».
Empezar desde abajo
Aquel primer trabajo era en la cadena de montaje, pero se ganaba mucho dinero y eso le permitió ahorrar y comprarse un ordenador y apuntarse a Informática. “Se me dio bien y acabé bastante rápido. La estudié en Heidelberg, donde tenía su sede SAP, que era la empresa más grande de software de Europa. Y me contrataron. Estuve 6 años y aprendí muchísimo sobre el enterprise software. Pero al final cuando has estudiado Comunicación y Periodismo, aunque seas técnico, tienes una vena de comunicación, así que junto a dos compañeros alemanes decidimos irnos y montamos una empresa de trazabilidad de medicamentos”.
El problema que buscaban solucionar con aquella primera empresa, que se llamaba Movilitas, era evitar que pudieses comprar un medicamento falso en una farmacia de Europa. “Si vas a cualquier farmacia en Europa, verás que escanean un código como si fuese un QR, que está en el medicamento. Eso lo hicimos nosotros. Todo el sistema que montó la UE lo hicimos con la primera empresa”.
Esa compañía la vendieron en 2010 a un private equity de Chicago (Kingston Capital). “La empresa todavía existe, les va muy bien”.
Tras la venta, decidieron reinvertir todo en montar una plataforma que se llamaba Mobile AESA, “con el mismo equipo, todos ex SAP. Cuando montas una empresa piensas en qué problema vas a solucionar. Es el principio de cualquier compañía. Y el problema que solucionamos con la segunda empresa fue simplemente que salieron los móviles y todo el mundo quería utilizar datos de su sistema ERP en un móvil. Eso que ahora es sencillo, antes era muy complejo, porque nadie quería poner los datos en la nube. Así que montamos una nube que extraía datos de sistemas de ERP de SAP, de Microsoft y Oracle y los traía al móvil. Nos fue muy bien, teníamos más de un millón de usuarios en 50 países. Me mudé a EEUU. Estuve viviendo ahí un tiempo, en Silicon Valley. Nos hizo una oferta Honeywell y vendimos la empresa en 2016. Me tuve que quedar 2 años porque era el CIO y uno de los fundadores”.
Tras ese período, decidió crear una nueva empresa. De nuevo con dos socios, aunque en este caso no eran ya los antiguos compañeros de SAP, sino dos empleados de la última compañía. “Trabajaban conmigo y eran súper buenos. Puse el capital inicial y la montamos entre los tres. Mis dos condiciones fueron, primero, que tenía que ser algo social porque al final el dinero es como el agua y como la salud: solo importa si no lo tienes. Así que planteé: si vamos a poner tanto tiempo y esfuerzo en montar una empresa, por lo menos que tenga un sentido positivo para el mundo. Y la segunda condición es que no montásemos la empresa para venderla. Era algo que había hecho ya dos veces y sabía que podía repetirlo una tercera vez, pero en esta ocasión quería pensar en grande y tener impacto global. Dijeron que sí a mis dos condiciones y así nació osapiens en julio de 2018”.
Por aquel entonces, el tema de la sostenibilidad no existía como tal, “no era un concepto. El tema de la huella de carbono estaba muy verde, había trazabilidad de comida, de tabaco, pero poco más”. Hoy emplean a casi 600 personas, de las que 125 están en Madrid.

«El dinero es como el agua y como la salud: solo importa si no lo tienes. Si vamos a poner tanto tiempo y esfuerzo en montar una empresa, por lo menos que tenga un sentido positivo para el mundo».
Estas son las claves que les han permitido alcanzar estas cotas:
Infraestructura propia
Lo primero que hicieron como buenos tecnólogos fue crear una infraestructura propia. “Hoy la gran mayoría de las startups van a AWS o a Google o a Microsoft y se montan allí su tecnología porque es más rápido y barato. La desventaja es que cuando creces, hay cosas que no puedes hacer porque son muy caras. La tecnología propia es algo único que nos permite tener una ventaja de costes, lo que nos facilita, a su vez, crear casos de uso que serían imposibles de hacer. Te pongo un ejemplo: una de las soluciones más potentes que tenemos utiliza datos de satélites para demostrar que una servilleta, por ejemplo, no viene de un árbol del Amazonas. Para eso, necesitas millones de datos, trazabilidad e imágenes de satélites. Eso lo podemos hacer porque tenemos una infraestructura propia con costes muy bajos”.
“Otra solución nuestra que tienen implantados todos los supermercados alemanes es una que ofrece la trazabilidad de cualquier pescado o carne que venden. Para eso, necesitas millones de datos, porque toda la gente en la cadena de suministro tiene que aportar los datos para que luego al final el consumidor escanee un código QR. Y eso lo podemos hacer porque tenemos tecnología propia. Otra cosa que hacemos es screening de noticias negativas en tu cadena de suministro. Analizamos millones de noticias todas las semanas en 92 idiomas, tenemos 62 categorías de riesgo que monitorizamos y, si vemos que uno de tus proveedores ha tenido un problema, te mandamos una alerta. Sólo lo puedes hacer si tienes tecnología propia”.
‘Bootstrapping’ inicial
“En el principio lo que hicimos fue invertir mucho, montando nuestra infraestructura propia, que lo llamamos el Sapiens Hub, y a partir de ahí empezamos a montar módulos. Arrancamos sin financiación externa. Así durante 5 años, porque hasta que no tienes lo que se llama product market fit, es mejor ir poco a poco, no gastarte demasiado dinero, no vivir por encima de lo que te puedes permitir. Cuando ya nos dimos cuenta de que teníamos algo especial, que a las empresas les gustaba mucho, nos planteamos: meter capital externo para ser más rápidos”.
Y financiación externa posterior
Y para ir más rápidos hicieron una ronda en febrero de 2023 de 25M€ en serie A. “Y empezamos a ganar clientes en toda Europa. Abrimos oficinas en Londres, París, Ámsterdam, Madrid. Y conseguimos como inversores a Goldman Sachs, que invirtieron 120M$ en osapiens en julio de 2024”.
sta ronda fue crucial para crecer más internacionalmente: abrieron oficinas en Nueva York y arrancaron operaciones en Asia. Y entonces se atrevieron con una serie C, metiendo dos inversores muy potentes: Black Rock y Tamasek Holding, que invirtieron 100M€. Y así llegaron hasta hoy.
Un ‘ERP’ de sostenibilidad
“Nosotros decimos que estamos creando el Operating System del Sustainable Enterprise, el sistema operativo de la empresa sostenible, y lo hacemos a través de módulos integrados. La idea es solucionar todos los problemas de sostenibilidad con una plataforma en vez de tener soluciones aisladas. Un poco nuestro éxito es que no hay ninguna empresa en el mundo que solucione tantos problemas de sostenibilidad en una sola plataforma como nosotros”.
Hoy la solución de osapiens cuenta con 26 módulos que se alimenta no sólo de los datos de sus 2.500 clientes sino también de los millones de proveedores que introducen esos clientes en nuestra plataforma. Tenemos muchos datos de sostenibilidad que nadie tiene.
“La sostenibilidad tiene tres aspectos: environment, social y governance. Nuestra imagen de sostenibilidad es una libélula porque es el único animal que lleva existiendo más de 100 millones de años. Eso es sostenibilidad: resistes todo lo que venga, te adaptas, anticipas el futuro. Las libélulas ven una mosca, calculan mentalmente hacia dónde va a ir y la esperan un poco más adelante. Tiene una tasa de éxito de caza del 100%. Y es un poco las características que las empresas sostenibles deben tener: han de ser adaptables y anticipar el futuro”.
Automatización de procesos
“Tenemos una factoría de agentes de inteligencia artificial –Agent Factory– que te permite automatizar procesos. Eso es único. Hace 5 años la gente entendía la sostenibilidad sólo como un lastre normativo; lo que demostramos ahora es que también puede ser una ventaja competitiva porque puedes automatizar procesos, automatizar todo, incluso la comunicación. Tenemos agentes, por ejemplo, que automatizan la comunicación con el proveedor para recoger todos los datos que necesites sin que una persona tenga que hacer nada. Ahora de repente tienes mucha transparencia de tus proveedores, lo que te puede llegar a resultar una ventaja competitiva. Eso no lo tiene nadie hoy ni creo que pueda llegar a tenerlo porque a nosotros nos ha costado 4 años montar toda la infraestructura y conseguir millones de proveedores que la usen”.
Y ¿cómo está la empresa española frente a la alemana en materia de sostenibilidad? “En materia de legislación o regulación, las empresas alemanas empiezan antes. Es decir, si una directiva de Bruselas entra en vigor en 2027, las alemanas empiezan en 2025. Mientras que en España esperan hasta el último momento. Incluso hasta que alguien tiene una sanción. A lo mejor no tiene que ver solo con la idiosincrasia española, sino también con que la mayoría de las alemanas son más grandes que en España y tienen que empezar antes a aplicar las normativas para llegar a tiempo”.
Según Zamora, osapiens es unicornio desde enero de 2026. Así que cómo no preguntarle a un español que lidera un unicornio alemán ¿qué hace falta para que en España haya más unicornios?
“Aquí no hay más unicornios porque se vive muy bien. Es muy difícil hacer un unicornio a la primera. Conozco muchos empresarios en Europa y no conozco a casi a ninguno que haya hecho un unicornio a la primera. Yo he vendido dos empresas antes de lanzar osapiens. ¿Qué pasa en España? En cuanto venden una empresa y tienen algo de dinero, se compran un barco, una casa en Ibiza y empiezan a invertir en otras empresas. Si viviese en España creo que no hubiéramos hecho osapiens, porque se vive muy bien y tienes la sensación de que te estás perdiendo parte de la vida. En Alemania, cuando estás trabajando estás bien, como no tienes una cosa mejor que hacer, te dedicas a canalizar tu creatividad a cosas más productivas. Es cierto que en España hay empresas grandes, pero este año no ha aparecido ningún nuevo unicornio, mientras que en Alemania fuimos los primeros este 2026 y ya han aparecido unos cuantos”.

«Lo que mejor funciona de osapiens es la combinación del german engineering data driven con la creatividad y la energía positiva española».
Expectativas
“Estamos expandiéndonos en EEUU e invirtiendo en contratar a los mejores. Paso más tiempo en Nueva York que en Europa, porque estamos montando las estructuras allí. Las empresas grandes cada vez quieren trabajar más con nosotros porque ven que somos una plataforma. Tenemos 600 personas, pero queremos en 10 años alcanzar los 60.000”.
Y ¿cómo llevan los alemanes tener un CEO español? “Muy mal (risas). Pero lo que mejor funciona de osapiens es la combinación del german engineering data driven con la creatividad y la energía positiva española”.
Cifras clave de osapiens
- 2.500: son los clientes que tienen en la actualidad
- 60: son los países en los que están presentes de forma operativa
- 600: personas integran la plantilla global, 125 de ellas en Madrid
- 135% de NDR: Los clientes cada año utilizan un 35% más la plataforma
- 100%: De crecimiento continuado ininterrumpido de los últimos 40 meses