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La respuesta de Europa a la escasez de chips trae oportunidades de negocio

La Unión Europea ha reaccionado ante los problemas en la cadena de suministro de chips. ¿Qué oportunidades de negocio se generan?

15/01/2024  David RamosOportunidades de negocio

La escasez de chips que sufrió medio mundo en 2021 afectó a numerosas industrias y paralizó la producción de muchas fábricas.

Uno de los sectores más afectados fue el de la automoción. Varias factorías de nuestro país —Ford, Renault, Volkswagen, Seat, Mercedes-Benz o Stellantis (Alfa Romeo, Citroën, DS, Fiat, Jeep, Opel y Peugeot)— no tuvieron más remedio que parar o ralentizar la actividad en sus fábricas por la ausencia de semiconductores.

Esta situación estuvo provocada por una combinación de factores, como la interrupción de la fabricación de chips como consecuencia de la Covid-19, el aumento de la demanda de productos electrónicos durante la pandemia o el atasco de los puertos.

Pero, quizá el factor más determinante fue la concentración del mercado mundial en muy pocos proveedores de China, Taiwán, Corea del Sur y Estados Unidos. “Solo la taiwanesa TSMC roza el 60% de la cuota global”, afirmaba entonces Crédito y Caución.

Reacción de la UE a la crisis de los chips

Como decíamos anteriormente, el sector del automóvil se vio particularmente afectado por la crisis de la cadena de suministro de chips. Y la Unión Europea, donde la automoción tiene tanta importancia, empezó entonces a moverse para tratar de reducir la dependencia de los proveedores extracomunitarios.

Así pues, la Comisión Europea se ha planteado el objetivo de que la Unión Europea llegue a producir una quinta parte de los semiconductores que se fabriquen en todo el mundo en 2030, frente al 9% que representaba en 2021.

Además, tras la pandemia se lanzaron varios programas financiados con dinero público para el desarrollo de componentes integrados, microprocesadores, componentes optoelectrónicos, materiales bidimensionales o la mejora de los procesos de fabricación sobre tecnologías CMOS.

Estos incentivos han servido para atraer inversiones. Por ejemplo, la estadounidense Intel destinará 17.000 millones en la construcción de una gigafábrica de chips en Magdeburgo (Alemania).

Además, la taiwanesa TSMC va a abrir su primera fábrica europea de semiconductores en Dresde (Alemania), desde donde suministrará chips para los sectores automotriz e industrial, atendiendo al interés mostrado por los fabricantes de alemanes para que hubiese una planta en suelo alemán.

Asimismo, STMicroelectronics y GlobalFoundries van a construir una fábrica de semiconductores en Crolles (Francia).

España también se mueve

Nuestro país también se ha ‘puesto las pilas’. La respuesta se ha articulado a través del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de microchips y semiconductores.

Este PERTE movilizará una inversión pública de 12.250 millones de euros hasta 2027, a través de préstamos en su mayor parte (10.750 millones), como contamos en EMPRENDEDORES. Además, se espera que active una importante de inversión privada.

Este plan generará oportunidades de negocio en torno al desarrollo de microprocesadores de vanguardia, fotónica integrada o chips cuánticos, entre otros. También hay grandes partidas para centros de producción y procesado de chips.

Por ejemplo, Cisco anunciado que abrirá un centro de diseño de Cisco en Barcelona. Y Broadcom tienen intención de establecer una planta de procesamiento de chips en España. Asimismo, el centro de investigación microelectrónica IMEC prevé abrir un hub de I+D en nuestro país.

Importancia de la logística

La mejora de los procesos logísticos también es fundamental para evitar problemas en la cadena de suministro. “Las empresas tienen que reorganizar las operaciones logísticas para optimizar la distribución de los chips disponibles y minimizar el impacto en la producción. En este contexto, la gestión eficiente de inventario y la planificación de la demanda se vuelven aún más importantes”, explica Mikel Lavin, general manager de Intermodal Forwarding.

Las propias empresas logísticas también han tenido que amoldarse a este nuevo escenario. “Tuvimos que realizar adaptaciones significativas en los procesos logísticos para mitigar el impacto negativo. Tuvimos que optimizar el transporte, las rutas y la distribución de los chips disponibles para agilizar en la medida de lo posible su llegada y dotar de mayor eficiencia a las cadenas de suministro”, detalla Lavin.

Por otro lado, hace hincapié en que el desarrollo de la industria de fabricación de microchips en Europa planteará nuevos desafíos y traerá nuevas oportunidades al sector logístico. “Se requerirá de más espacios físicos para poder prestar servicio y llevar a cabo toda la logística intraeuropea y de exportación futura a terceros países de este producto que se producirá en nuestro continente y que se distribuirá a nivel global”, comenta.

Además, considera que los esfuerzos de la UE para aumentar la producción de chips tendrán un impacto positivo en la gestión de la cadena de suministro, ya que la logística se simplificará y el suministro estará garantizado, dificultando o incluso impidiendo una nueva ruptura de las cadenas de suministro.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.