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¿Qué oportunidades de negocio hay en torno a los PERTE?

Instrumento puesto en marcha por el Gobierno para administrar los fondos Next Gen EU para incentivar la recuperación tras la crisis del coronavirus. ¿Qué oportunidades ofrece a las empresas?

08/01/2024  David RamosOportunidades de negocio

La crisis generada por la Covid-19 dio lugar a la activación de un importantísimo paquete de ayudas por parte de la Unión Europea, a través de los fondos Next Generation EU, articulado a través de instrumentos como el Mecanismo europeo de Recuperación y Resiliencia (MRR) o el Fondo de Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (REACT-EU).

Dentro del MRR, está previsto que España reciba, aproximadamente, 140.000 millones de euros, la mitad de los cuales serán en transferencias no reembolsables y la otra, en préstamos. Y por la parte de REACT-EU llegarán 12.400 millones.

Con el fin de gestionar esta inyección de fondos de manera ágil y hacerlos llegar a las empresas e instituciones, el Gobierno puso en marcha 12 proyectos estratégicos para la recuperación y transformación económica, los denominados PERTE.

Estos PERTE parten de una premisa esencial: Deben servir para contribuir al crecimiento económico, a la creación de empleo y a mejorar la competitividad industrial y económica. Además, con ellos, se busca favorecer el crecimiento de las pymes e impulsar los entornos colaborativos.

En este reportaje, explicamos en qué consiste cada uno de estos PERTE, en qué punto se encuentran y qué oportunidades de negocio ofrecen.

1. Desarrollo del vehículo eléctrico y conectado

Según la adenda [es el documento que permitirá el despliegue de la segunda fase] del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, las transferencias de fondos en la primera fase de este PERTE ascienden a 2.870 millones de euros, a los que hay que añadir las inversiones contempladas en dicha adenda, elevando la cifra hasta los 4.120 millones.

En julio se publicaron las bases de la segunda fase del PERTE VEC (PERTE VEC II), que contempla dos líneas de proyectos: producción de baterías (850 millones de euros en ayudas) y desarrollo de proyectos para el impulso a la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado (344 millones en subvenciones y 215 millones en préstamos). Ambas se cerraron en septiembre.

Begoña Cristeto, socia responsable de Automoción e Industria de KPMG en España, adelanta que “se espera una tercera convocatoria del PERTE VEC para principios de 2024, que estaría dotada con más de 1.200 millones de euros”.

¿Qué oportunidades ofrece?

“El PERTE VEC II va dirigido a toda la cadena de valor del vehículo eléctrico. El abanico de oportunidades se abre no sólo para las empresas que tradicionalmente han estado más vinculadas a la cadena de valor del vehículo, los fabricantes de equipo original (OEM, por sus siglas en inglés) o los determinados TIER, sino también a las directamente vinculadas con la extracción y procesado de materias primas —litio o cobalto, por ejemplo— o a las que se encargan del reciclado de los componentes”, apunta Cristeto.

2. Salud de vanguardia

Estaba dotado inicialmente de 1.469 millones de euros para el periodo 2021-2023, que se reparten así: 982 millones para el sector público y 487 millones para el sector privado. “Se amplió en 830 millones de euros adicionales para el sector público, habiendo invertido, a noviembre de 2023, en el sector público más del 75% de los fondos destinados. En cuanto a la inversión privada, se han ejecutado 130 millones de euros, un 27% de lo previsto a julio de 2023”, detalla Roger Villarino, socio responsable de Sanidad de Financial Advisory de Deloitte.

¿Qué oportunidades ofrece?

“Algunos ejemplos de proyectos que se contemplan son la investigación de tecnologías sanitarias de medicina de precisión, venta al sector público de equipamientos e infraestructuras científico-técnicas, investigaciones clínicas independientes, investigación en medicamentos de terapia avanzada o proveer de servicios y productos que ayuden al sector público en el data lake sanitario”, desgrana Villarino. 

Así pues, los fondos podrían llegar a laboratorios farmacéuticos que licencien productos desarrollados por hospitales públicos en terapias avanzadas, empresas de software que ayuden a la integración de inteligencia artificial en la cadena de valor de la sanidad pública, compañías que provean servicios en la interoperabilidad de la historia clínica digital, biotechs que desarrollen nuevos fármacos, etc.

3. Energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento

Cuenta con una dotación de 6.900 millones y se prevé una inversión privada adicional de 9.500 millones. Además, la adenda al Plan de Recuperación incluye un nuevo capítulo destinado a la financiación de las actuaciones bajo la iniciativa RepowerEU, que contempla casi 4.200 millones de euros dirigidos a este PERTE.

Se han publicado varias convocatorias para proyectos vinculados al hidrógeno verde, infraestructuras portuarias de renovables marinas, repotenciación de instalaciones eólicas, minicentrales hidroeléctricas, instalaciones innovadoras de reciclaje, promoción de comunidades energéticas, etc.

¿Qué oportunidades ofrece?

“Empresas como Iberdrola, Cepsa, EdP, Enagás y Hunosa ya se han visto favorecidas por las ayudas, con un valor cercano a los 250 millones de euros. Las empresas con mayores recursos son las mejor posicionadas y las que mejor aprovecharán estas oportunidades, ya que tienen infraestructura desarrollada que les permite implementar proyectos que puedan contar con estas ayudas”, explica Víctor Ruiz, profesor de EAE Business School.

“Y pueden verse favorecidas las empresas que opten por formar a sus trabajadores en el ámbito de las energías renovables o hidrógeno verde”. Asimismo, este experto destaca que en el ámbito tecnológico y digital “se puedan implementar soluciones que favorezcan el uso de energías renovables o de hidrógeno verde”. Y señala que “en movilidad sostenible se pueden desarrollar proyectos susceptibles de recibir ayudas”.

4. Agroalimentario

La adenda del Plan de Recuperación señala que las transferencias de la primera fase del plan ascienden a 747 millones de euros, a las que hay que añadir 410 millones de euros para reforzar las actuaciones de modernización de regadíos.

“La línea de ayudas más destacada del PERTE Agroalimentario es la de los proyectos tractores, a cuya convocatoria se presentaron 22 proyectos por un valor total de 755 millones de euros, con participación de 356 entidades y una ayuda total solicitada de 394,4 millones”, reseña Andrés Pascual, director de Innovación de AINIA. “Los 22 proyectos tractores implican la realización de 454 proyectos primarios, de los que 156 pertenecen a la línea de innovación en sostenibilidad y eficiencia energética y otros 298 proyectos a la línea de I+D+i”, especifica este experto.

La resolución provisional del programa llegó en septiembre de 2023. Se adjudicaron 161,5 millones de euros –148 millones en subvenciones y el resto en préstamos a interés cero– a 281 proyectos primarios en los que participan 225 entidades.

¿Qué oportunidades ofrece?

“Las pymes son las que tienen mejores intensidades de ayuda en este programa”, afirma Pascual. Además, indica que “las empresas que desarrollan actividades industriales de transformación de materias primas alimentarias son las que tienen más oportunidades”.

Por ejemplo, AINIA coordina el proyecto AccelerEAT, uno de los proyectos tractores aprobados el pasado mes de septiembre, que apuesta por acelerar la producción sostenible de nuevos alimentos e ingredientes basados en materias primas alternativas –nuevas variedades de plantas, insectos, algas, hongos, microorganismos, subproductos, etc.–; el reciclado y la reutilización de subproductos, nuevos procesos de transformación; la gestión sostenible de agua, residuos y energía; la digitalización y la trazabilidad, etc.

5. Nueva economía de la lengua

Cuenta con un presupuesto inicial de 1.100 millones de euros de inversión pública. Ya se ha autorizado una partida de 537 millones de euros, de los que se han comprometido 427 millones de euros, según fuentes del Comisionado del PERTE de la Nueva Economía de la Lengua.

En 2023 se pusieron en marcha diversas actuaciones, tanto subvenciones directas como convocatorias públicas, en cada uno de los cinco ejes de este proyecto estratégico: conocimiento en español y lenguas cooficiales, Inteligencia Artificial en español, ciencia en español, aprendizaje del español y en español en el mundo e industrias culturales.

¿Qué oportunidades ofrece?

“La lengua es un elemento trasversal y, por tanto, tocamos muchos ámbitos. Desde las empresas dedicadas al procesamiento del lenguaje natural, pasando por la industria cultural o las empresas orientadas hacia el modelo de la enseñanza y aprendizaje del idioma. También contamos en el PERTE con la participación de universidades públicas y privadas, centros de investigación e innovación, etc.”, se indica desde el Comisionado.

Por ejemplo, en septiembre de 2022 se celebró un encuentro del ecosistema empresarial español del Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN). También se ha anunciado la creación de ‘Espacio Audio’, que quiere impulsar la industria española del pódcast, la música y los audiolibros en español, a través del cual se canalizarán 160 millones de euros en créditos ‘blandos’.

6. Economía circular

“Entre 2022 y 2026, se movilizarán progresivamente una suma de ayudas de 492 millones de euros, ampliable a otros 92 millones de euros, según demanda”, detalla Daniel González-Pérez, director del Máster en Diseño y Gestión de Proyectos Tecnológicos de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). “Actualmente, se encuentran cerradas las primeras convocatorias, lanzadas en diciembre 2022, y estamos a la espera del lanzamiento del resto de convocatorias hasta el año 2026”, apunta.

Según la adenda del Plan de Recuperación, las transferencias en la primera fase ascienden a 192 millones de euros, inversiones que la adenda eleva en 600 millones de en transferencias adicionales, hasta alcanzar un total de 792 millones.

¿Qué oportunidades ofrece?

Contempla convocatorias transversales, por lo que pueden acceder empresas de cualquier sector, siempre que se justifique la necesidad e interés de impulsar la circularidad en la empresa: reducción del consumo de materias primas vírgenes, impulso del ecodiseño, gestión de residuos y la digitalización, etc. “Serán subvencionables proyectos por cuantías entre 150.000 y 10 millones de euros”, apunta González-Pérez. Además, el plan identifica tres sectores clave: textil, plástico y fabricación de equipos para energías renovables, que cuentan con ayudas específicas.

El profesor de la UNIR señala que ofrece oportunidades en la elaboración de sistemas de marcado y trazabilidad en determinados materiales de un solo uso para su correcto reciclaje, modelos circulares de reutilización de envases de alimentos, soluciones para el reciclaje y la reutilización de materiales de construcción, iniciativas de economía circular en el sector agropecuario, fabricación de prendas con tejidos reciclados, etc.

7. Industria naval

Contempla una inversión total de 1.460 millones de euros, con una contribución pública de 310 millones de euros y 1.150 millones de inversión privada. Los proyectos presentados a la primera convocatoria se evaluaron durante el pasado verano y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo dio a conocer el pasado 14 de septiembre la propuesta provisional. Se han aceptado 40 proyectos, en los que participan 73 empresas. Si se aprueban definitivamente, recibirán 56,2 millones de euros de los 190 millones de euros previstos para la primera convocatoria.

¿Qué oportunidades ofrece?

“El PERTE pretende dar un gran protagonismo a las pymes, pues está enfocado a la colaboración entre éstas y las grandes empresas en los proyectos tractores para conseguir un mayor impacto de las inversiones. Se pretende transformar toda la cadena de valor del sector naval, que integra, aparte de a los astilleros, a empresas de la industria naval complementaria que desarrollan equipamiento, servicios del buque —propulsión, habilitación, contraincendios, ventilación y aire acondicionado, etc.—, ingenierías, sociedades de clasificación, talleres especializados en la fabricación de buques o cualquier empresa que forme parte de la cadena de valor del sector naval”, expone Eva Novoa, directora general de SOERMAR.

“Los proyectos deben estar enfocados en la diversificación, la digitalización y la sostenibilidad, poniendo el foco en la producción de las energías renovables marinas y los buques de bajas emisiones, la profundización de la digitalización, la mejora de la sostenibilidad medioambiental y la capacitación de los empleados para impulsar la modernización y productividad”, enumera esta experta.

8. Aeroespacial

“Este PERTE prevé movilizar cerca de 4.533 millones de euros entre 2021 y 2025, pero se han transferido 590,7 millones de euros. Se están lanzando diferentes convocatorias, como la adjudicada por el Ministerio de Ciencia e Innovación para la primera fase del proyecto de desarrollo del primer lanzador español de pequeños satélites a las empresas PLD Space y Pangea Aerospace. Se espera la publicación de más convocatorias y de la financiación de proyectos aeroespaciales en empresas españolas”, detalla Óscar Ledesma, profesor del Máster en Industria 4.0 de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). La adenda del Plan de Recuperación eleva en 340 millones de euros la inversión inicial, por lo que la dotación de esta primera fase asciende a 931 millones.

¿Qué oportunidades ofrece?

“Se espera que las empresas de la cadena de valor del sector aeroespacial, tanto en el ámbito aeronáutico como espacial, puedan beneficiarse. Esto incluye a empresas dedicadas a la fabricación de componentes y equipos aeroespaciales, de servicios relacionados con el transporte aéreo y de investigación y desarrollo en el ámbito aeroespacial, entre otras”, apunta. “Quizás las que pueden aprovechar mejor estas ayudas son pequeñas empresas aeroespaciales, como PLD Space o Pangea Aerospace; y otras como FOSSA Systems, Alén Space o Madrid Space, permitiendo crear un ecosistema de empresas aeroespaciales que hasta ahora no existía”, añade.

Además, brinda oportunidades en torno al desarrollo de nanosatélites y satélites pequeños –como las constelaciones de satélites para servicios del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés)–, sistemas de satélite y terrestres para comunicaciones, modernización del control de tráfico aéreo, descarbonización del transporte aéreo, digitalización de los entornos fabriles en el sector aeroespacial, I+D+i aeroespacial para nuevos servicios y tecnologías o el apoyo a los nuevos actores del ‘NewSpace’.

9. Digitalización del ciclo del agua

Daniel González-Pérez, de UNIR, especifica que se articula en torno a cuatro líneas de actuación: mejora de la gobernanza de los usos del agua —a la espera de desarrollo por parte del nuevo gobierno—; impulso a la digitalización de los organismos de cuenca —con 80-90 millones de euros licitados/adjudicados para usos intercomunitarios (entre comunidades autónomas) y 40 millones ya repartidos para cuencas intracomunitarias—; impulso a la digitalización de los distintos usuarios del agua, ya sea ciclo urbano, regadío o sector industrial —60 millones ya repartidos a las CC.AA. para digitalización en ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, 200 millones previstos para proyectos de digitalización del ciclo urbano del agua (convocatoria cerrada en febrero de 2023) y otros 200 millones para la digitalización del regadío (cerrada el pasado de mes de diciembre)—; y formación.

¿Qué oportunidades ofrece?

Los beneficiarios de estos fondos son las entidades explotadoras y gestoras del agua, como organismos y agencias de cuencas hidrográficas, empresas productoras, gestoras y suministradoras de agua o explotadoras de plantas de tratamiento de aguas, ya sean potabilizadoras o depuradoras. También usuarios del agua para fines agropecuarios, como productores del sector agrícola, cooperativas, etc., así como, empresas del sector industrial que quieran modernizar sus instalaciones de tratamiento y uso del agua, donde tienen encaje prácticamente todos los sectores industriales, “siempre que la empresa no tenga ya digitalizada su explotación el agua”, puntualiza González-Pérez. También serán beneficiarias de modo indirecto “las empresas de ingeniería, auditoría y/o digitalizadoras subcontratadas para la ejecución de estos proyectos”.

Además, cree que “en el sector agropecuario hay un gran filón para aquellos desarrolladores de proyectos con nuevas tecnologías del agua, así como de las empresas digitalizadoras”. Igualmente, considera que el uso del agua urbana presenta grandes oportunidades para la digitalización.

10. Microelectrónica y semiconductores

Este PERTE movilizará una inversión pública de 12.250 millones de euros hasta 2027 —préstamos en su mayor parte (10.750 millones)—, además de activar una importante de inversión privada. El CDTI convocó las Misiones Chip el pasado verano. “Contó con un presupuesto de 60 millones de euros y registró una significativa participación en el sector”, afirma Álvaro Pineda, presidente de la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (Aesemi).

Después, se puso en marcha la convocatoria Cátedra Chip, “dotada con 80 millones de euros, destinada a la formación de profesionales del sector a través de colaboraciones público-privadas”, explica Pineda. Y en octubre se cerró la convocatoria de ayudas a proyectos de Prueba de Concepto, para impulsar la investigación científico-técnica y su transferencia, con una dotación de 30,3 millones.

¿Qué oportunidades ofrece?

Este PERTE se orienta al desarrollo de microprocesadores de vanguardia, fotónica integrada o chips cuánticos, entre otros. También hay grandes partidas para centros de producción y procesado de chips. Además, intenta potenciar la colaboración entre pymes y grandes empresas.

“Las spinoff y startups pueden encontrar una gran oportunidad para colaborar con medianas y grandes empresas en el desarrollo comercial de productos relacionados con la microelectrónica. Por otra parte, podría abrir puertas a empresas de mediano y gran tamaño que no están necesariamente involucradas en la microelectrónica, pero que tienen la capacidad de desarrollar productos microelectrónicos innovadores. También abre oportunidades para fomentar la transferencia de tecnología desde los centros de investigación y las universidades hacia el sector productivo. Y la llegada de inversión extranjera en forma de fábricas o centros de investigación abrirá nuevas oportunidades de formación y de negocios internacionales para los desarrollos realizados en España”, comenta Pineda.  

Por ejemplo, se ha anunciado la apertura de un centro de diseño de Cisco en Barcelona. Y Broadcom ha manifestado su intención de establecer una planta de procesamiento de chips en España. Y el centro de investigación microelectrónica IMEC prevé abrir un hub de I+D en nuestro país.

11. Economía social y de los cuidados

Según explica el Ministerio de Trabajo y Economía Social, este PERTE pretende potenciar y consolidar las alianzas entre las empresas y entidades de la economía social, centros de investigación y otras entidades y administraciones que trabajan en este ámbito, con el fin de estimular una economía inclusiva, centrada en las personas. Las transferencias en la primera fase del plan se elevan a 766,3 millones de euros, inversiones que la adenda del Plan de Recuperación incrementa en 1.000 millones de euros de transferencias adicionales, hasta alcanzar los 1.766 millones de euros.

¿Qué oportunidades ofrece?

Las organizaciones que mejor pueden aprovechar sus oportunidades son empresas y entidades de la economía social, como cooperativas, mutualidades, fundaciones, asociaciones, empresas de inserción, centros especiales de empleo, sociedades laborales, cofradías de pescadores o sociedades agrarias de transformación. Desde el Ministerio se indica que “es un PERTE muy accesible a las pymes, con una cofinanciación del 50% para las empresas y entidades de este tamaño, y con subvenciones mínimas de 10.000 euros, siendo la máxima de 3,5 millones por proyecto financiado”.

Una muestra es la app Up me Up, para encontrar empleo en empresas y entidades de la economía social. Y otro ejemplo es la primera red estatal de polos cooperativos, que reúne a más de 200 entidades de la economía social y solidaria, como Grup ECOS, Tangente Grupo Cooperativo, Grupo La Veloz o BDSKoop.

12. Descarbonización industrial

Prevé una inversión pública de 3.100 millones de euros, “con la intención de estimular una inversión privada varias veces mayor, estimada en 11.000 millones”, afirma Josep Ragull, profesor de EAE Business School. La primera línea de ayudas, convocada el pasado mes de octubre, contempla 1.000 millones de euros, repartidos a partes iguales entre subvenciones y préstamos. Todavía quedarían otras tres líneas de ayuda.

“Las empresas pueden presentar sus propios proyectos, ya sea a título individual o asociadas entre ellas, con objeto de mejorar la eficiencia energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles. A la vez, se mejora la competitividad del sector y crea capacitación de valor añadido en un sector que emplea el 12% de los asalariados en España”, señala.

¿Qué oportunidades ofrece?

“Algunos sectores referentes en España pueden verse beneficiados por esta iniciativa, como el textil, el papelero o el de la alimentación. En este último, España es una potencia mundial y hay numerosas pymes con marcas muy consolidadas, productos muy vinculados a la tierra y sus zonas de origen, que pueden convertir el factor energético renovable y medioambiental en algo diferencial, como ofrecer vino o aceite de oliva ‘neutro en carbono’, por ejemplo. Tampoco nos olvidemos de las numerosas empresas de servicios que van a surgir para acomodar todos estos proyectos, en su diseño y ejecución. Muchas empresas no disponen del know how interno necesario para emprender proyectos de esta envergadura y la formación y la asesoría va a ser un elemento fundamental en los próximos años”, comenta este experto.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.