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Inventos para llevar la cerveza a la Luna (si hiciera falta)

Cultivo hidropónico de lúpulo, cerveza en polvo… ya casi estamos preparados por si hay que producir cerveza en la Luna.

21/12/2023  David RamosIdeas de negocio

Podemos estar tranquilos. Si algún día llegamos a vivir en la Luna, podremos tomarnos una cerveza. Esta afirmación seguramente sea muy arriesgada, pero recientemente hemos conocido un par de avances que ayudarían en el supuesto de que llegásemos a instalarnos en el satélite.

Una de estas innovaciones viene de la mano de la startup española Ekonoke, que está impulsando la producción de lúpulo en naves interiores y con métodos sostenibles. Y éste no es un asunto baladí, incluso para los terrícolas a los que le guste la cerveza, no sólo para los futuros selenitas, puesto que el cultivo del lúpulo se está viendo afectado por el cambio climático.

De hecho, El Economista informaba recientemente de que la producción de lúpulo podría caer un 18% de aquí a 2050. Y en nuestro país la situación es aún más grave, puesto que podría descender hasta un 35% en unas décadas.

“Es muy especial. Necesita mucha luz en verano, temperaturas templadas y mucha agua. Fruto de la sequía y el calentamiento global, las cosechas cada vez son menos productivas. En Alemania se produjo hasta el 28% menos en 2022”, explica Inés Sagrario, cofundadora y CEO de Ekonoke, en El Periódico.

Esta empresa es un buen ejemplo de cómo hacer pivotar una idea, ya que en sus comienzos no se orientaba a la producción de lúpulo, sino al cultivo de finas hierbas y lechugas ecológicas en la ciudad para comercializarlas a restaurantes y particulares.

Sin embargo, la startup se dio cuenta de que no había mercado, por lo que dio un giro de timón, especializándose en el desarrollo de cultivos de semilla y tallos en interior mediante agricultura hidropónica, optimizando al máximo el espacio disponible.

“Realizamos el cultivo del lúpulo en vertical, tal y como se hace en el exterior, pero en naves industriales y en un entorno en el que podemos controlar las condiciones en las que crece. El objetivo es recrear el entorno ideal para este cultivo y así hacer que las cosechas sean más productivas. También es una buena solución para mantener la calidad del producto si las condiciones meteorológicas continúan empeorando”, puntualiza Sagrario.

Su propuesta ya ha despertado el interés de Estrella Galicia, que invirtió en la empresa en la ronda de financiación que cerró en octubre de 2022, según informa El Periódico. Dicha operación, en la que Ekonoke captó 4,2 millones de euros, estuvo liderada por Cosecha de Galicia, el centro de innovación agrícola de Hijos de Rivera, dueños de la marca Estrella Galicia.

También participaron el fondo alemán Leanox Impact Ventures y Alazady España, del empresario José María Castellano. Además, la cervecera AB InBEv ha incorporado a Ekonoke a su programa mundial de aceleración de startups.

En su momento, ya hablamos de otra empresas españolas con un proyecto similar, Vertical Green. Esta compañía convierte los típicos contenedores de transporte marítimo en unidades autónomas de cultivo vertical por aeroponía, donde las plantas se cultivan sin hacer uso de suelo, con sus raíces suspendidas en el aire. Por ejemplo, sus soluciones son ideales para el cultivo de fresas o plantas de hoja verde.

Cerveza en polvo

Desde Alemania nos llega otra propuesta innovadora: la cerveza en polvo. Una pequeña cervecera germana ha desarrollado la primera cerveza en polvo, aprovechando los descubrimientos de unos monjes alemanes, tal y como recogía ABC.

Esta empresa es Klosterbrauerei Neuzelle, que ha logrado dar con la fórmula para preparar cerveza de manera casi instantánea con un polvo elaborado a partir de dextrina, malta, lúpulo y levadura.

Para ello, tan sólo hay que echar 50 gramos de polvo en medio litro de agua y agitar la mezcla. Inmediatamente, se forma espuma y el líquido se tiñe con el característico color de la bebida.

Esta cerveza en polvo tiene ciertas ventajas. Por ejemplo, facilita su conservación, ya que el polvo no se estropea mientras que no se mezcle con agua. Y también se facilita el transporte y se reducen los costes logísticos en un 95%, ya que se ahorra en el uso de botellas de vidrio y latas u otro tipo de envase. Así, mientras que una botella de medio litro pese alrededor de un kilo, el polvo apenas representa 45 gramos.

Y si se puede cultivar lúpulo en cualquier lugar y transportar la cerveza en polvo para luego mezclarla, ¿será posible cultivar lúpulo en la Luna o llevar unos cuantos kilos de polvo de cerveza algún día, como decíamos al inicio de este artículo?

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.