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Guía para construir un producto mínimo viable en 2026

Hacer un Producto Mínimo Viable (MVP) equivale a fallar rápido y barato. La esencia sigue viva, lo que ha cambiado es la forma de hacerlo

Como crear un MPV ahora

La metodología Lean Startup de Eric Ries busca minimizar el riesgo y el desperdicio a la hora de lanzar negocios nuevos. Entre sus principios elementales se incluye la ejecución de un Producto Mínimo Viable (PMV), antes de meterse de lleno en el desarrollo de una idea de negocio.

¿Qué es un PMV?

Consiste, básicamente, en lanzar una versión inicial y simplificada del producto o servicio que queremos crear.

Se basa en disponer de algo mínimo que mostrar a los potenciales clientes o usuarios para recopilar su parecer, el interés del mercado por la propuesta y recabar información útil antes de seguir avanzando.

“Es lo que yo, como emprendedor, tengo que mostrar a los que pienso que van a ser mis clientes para que valoren si la solución que les ofrezco muestra los beneficios que pienso que tiene para el problema que creo que tienen. Eso es lo mínimo que deberías mostrar a los que crees que son tus clientes para que evalúen tu propuesta de valor”, declaraba José Antonio de Miguel, experto en metodología lean y coordinador de la edición española de El manual del emprendedor, del que ya hablamos en este otro artículo.

Antes de construir nada

A la creación de un PMV le antecede, obviamente, la idea de negocio. A pesar de la inexistencia de un proceso estandarizado y que no todos los emprendedores se entretienen en hacer un estudio de mercado, una investigación previa puede resultar esencial.

En dicha investigación se han de tener en cuenta aspectos como:

La competencia

De emprendedores noveles es pensar que son los primeros en llegar al mercado con una idea. El mundo del emprendimiento es global y la probabilidad de que tu idea ya exista y funcione en otros países es muy elevada. Que no sepas que existe no quiere decir que no exista.

Identificar a la competencia, conocer a fondo su propuesta, en lo que destacan, en lo que flojean, a los que dejan desatendidos… son aspectos clave a la hora de marcar la diferencia.

Conocer la demanda

Independientemente de que tu negocio sea de nicho o se dirija al gran público, es imprescindible saber de antemano si de verdad resuelves una necesidad por la que el cliente está dispuesto a pagar.

El perfil del cliente

Tienes que saber a quién se dirige el producto, cuáles son sus preferencias, sus hábitos, su poder adquisitivo…

Decidir qué quieres validar

Un producto mínimo viable no es un producto de baja calidad. Es un producto limitado de forma deliberada para aprender y dar una idea de lo que eres capaz de hacer.

Tampoco es necesario construir y mostrar todas las funcionalidades desde el inicio. Evitas así el riesgo de perder el foco y demorar en exceso la puesta en marcha del proyecto.

Hacerlo sencillo es una de las máximas en la construcción de un PMV
Hacerlo sencillo es una de las máximas en la construcción de un PMV.

¿Para qué sirve un PMV?

La principal utilidad del PMV es validar una idea de negocio con el menor esfuerzo posible, tanto económico como de tiempo.

Permite lanzar una primera versión de nuestro producto o servicio con las funciones esenciales, formular buenas hipótesis, validarlas en contacto con la realidad y tomar decisiones informadas desde las primeras fases.

Asimismo, para aquellos equipos que van a necesitar financiación externa temprana, disponer de un PMV ya probado y validado en el mercado es muy recomendable. Genera confianza entre los inversores.

¿Qué debe incluir un PMV?

Aunque siempre habrá tiempo para seguir implementando, un PMV ha de incluir un mínimo de características esenciales. Un artículo de Santander X recoge una serie de requisitos mínimos que debe reunir un MVP funcione. Son estos:

  • Funcionalidad básica. Debe resolver el problema principal del usuario de manera eficaz.
  • Simplicidad. El diseño y la interfaz deben ser sencillos y fáciles de usar.
  • Rapidez de desarrollo. Tiene que poder crearse y lanzarse en un tiempo relativamente corto.
  • Enfoque en el aprendizaje. Su principal objetivo es obtener información y retroalimentación de los usuarios.
  • Flexibilidad. Ha de ser fácilmente adaptable y mejorable con base en los comentarios recibidos.
  • Medible. Permitir la recopilación de datos y métricas relevantes para evaluar su rendimiento, es crucial.

No es un prototipo

Suele ser habitual confundir un PMV con un prototipo. Aunque ambos se utilizan en etapas tempranas de un proyecto, las funciones que cumplen son diferentes.

Mientras que el prototipo se centra en representar una idea, el PMV se diseña para poner una hipótesis a prueba en el mercado. Entender esta diferencia es clave para no quedarse en la validación interna y avanzar hacia el aprendizaje real.

Un ejemplo

Ejemplos de PMV exitosos hay varios. Entre los típicos que suelen referirse se encuentran el del Airbnb.

Sus fundadores se limitaron a ofrecer tres colchones hinchables en su sala de estar como alternativa asequible a los usuarios de hoteles. Querían probar que había personas dispuesta a alojarse en casa de un desconocido. La experiencia, además de económica, resultó gratificante. 

Evolución del PMV

Hasta aquí las razones que justifican la ejecución de un PMV para reducir la incertidumbre a la hora de montar un negocio. En el plano teórico, todo lo antedicho se mantiene vivo. Lo que ha cambiado es la forma de hacerlo. 

El concepto de Producto Mínimo Viable tiene más de 25 años. La expresión la acuñó Frank Robinson, cofundador de la consultora SyncDev. Sin embargo, fue Eric Ries con su libro The Lean Startup quien popularizó masivamente el concepto a partir de 2011.

Desde entonces han pasado muchas cosas. La forma de hacer un PMV ha evolucionado drásticamente en los últimos años. “Después de 15 años de vida (2011-2025), es oficial: el concepto tradicional de PMV está acabado”, aseveraba en su cuenta de LinkedIn Martín Alaimo, consultor y emprendedor especializado en business agility y creación de productos digitales.

Lo que ha cambiado

Lo que ha cambiado el PMV, a juicio de Alaimo, es: 

  • Puedes hacer un prototipo funcional en días (inclusive horas), no meses.
  • La expectativa de «mínimo viable» ya no es tan mínimo para los usuarios.
  • Cualquiera puede construir productos complejos. Cayeron las barreras (técnicas).

“La verdad que duele es que tu PMV de 3 meses, alguien lo hace hoy en 1 semana. Lo bueno, es que esa persona puedes ser tú”, afirma.

La IA ha generado multitud de herramientas para crear PMV
La IA ha generado multitud de herramientas para crear PMV.

Las nuevas herramientas

El impacto de la tecnología actual y, especialmente, de la inteligencia artificial (IA), es la causa principal de que el concepto del PMV de Ries haya quedado (casi) obsoleto.

En 2026, hacer un PMV se centra en validar ideas rápidamente (días, no meses) usando IA y herramientas no-code. Permanecen máximas como enfocarse en el problema central, lanzar la versión más simple funcional y usar datos reales para iterar.

La IA

Según la compañía tecnológica Beyond Labs, hace cinco años, lanzar un PMV implicaba contratar ingenieros, diseñadores, probadores de control de calidad y dedicar meses simplemente a validar una idea. Hoy, las herramientas de IA para el desarrollo de un PMV han cambiado las reglas del juego.

Los emprendedores individuales y los equipos de startups ágiles ahora pueden crear PMV un 90% más rápido con IA, utilizando herramientas inteligentes e integradas que codifican, diseñan, prueban y automatizan los flujos de trabajo.

Desde herramientas de IA para startups de programación hasta IA para la creación de prototipos de software, cada etapa de la creación de productos cuenta con asistentes inteligentes que reducen la fricción, ahorran costes y ayudan a lanzar productos más rápido.

El ‘vibe coding’

El vibe coding (programación por vibras) es una metodología de desarrollo de software basada en IA. El usuario crea aplicaciones conversando con modelos de lenguaje (LLM) en lugar de escribir código manualmente.

Popularizado por Andrej Karpathy en 2025, consiste en guiar a la IA con lenguaje natural, priorizando la intención y el prototipado rápido sobre la sintaxis estricta.

Hay multitud de herramientas para el desarrollo asistido con IA. La misma Beyond Labs elaboró en 2024 un artículo con las 10 mejores herramientas de IA para crear un PMV. Las puedes consultar pinchando aquí.

Muy diferentes son las herramientas que propone el ingeniero informático Adrián Pozo Esteban, especializado en desarrollo software y creación de PMV, en esta otra lista.

Entre la lista de Beyond Labs y la de Pozo Esteban han transcurrido dos años. Sirva esto para hacerse una idea de la velocidad a la que se lanzan estas herramientas y la razón por la que aquí hablamos de cómo crear un PMV en 2026. En 2027 podría ser radicalmente distinto.

No code/ low code

Las herramientas no-code y low-code también se perfilan como tecnología útil para hacer un PMV. Corresponden a plataformas de desarrollo que se centran en la creación de aplicaciones y software con un mínimo o nada de codificación.

Utilizan interfaces visuales para permitir que los desarrolladores creen rápidamente aplicaciones y flujos de trabajo personalizados sin necesidad de una amplia experiencia en programación. 

Son numerosas las herramientas no-code a las que pueden recurrir los emprendedores como las que se recogían en este otro artículo de Emprendedores.

No obstante, la irrupción de la IA está provocando que muchas de estas herramientas empiecen a perder sentido.

Emprendedor en solitario
Emprendedor en solitario.

Auge de ‘solopreneurs’

Por otro lado, el hecho de que la IA haya agilizado enormemente el trabajo de ‘picar’ código y plagado el mercado de herramientas de fácil acceso, ha impulsado que cada vez más personas se atrevan a crear su propio proyecto emprendedor.

Lo hacen en solitario. El solopreneur, como observan Adrián Pozo y Manuel Carrión, va en aumento.

Solo en España, el porcentaje de startups fundadas en solitario, pasó de un aumento del 7% al 23% en 2025 alentados por los superpoderes de la IA.

Hasta Sam Altman, CEO de OpenAI, está convencido de que la IA permitirá que una sola persona levante un negocio millonario.

¿Hasta dónde llegan?

Sin embargo, muchos de los encargos de PMV que reciben ahora tanto Pozo como Carrión, proceden de esos emprendedores en solitario, la mayoría de los cuales acaban perdiéndose.

“Al final, siempre hace falta un conocimiento base de seguridad, de código y ciertas habilidades de ingeniería de software para no perderse en el mar de tecnologías. Esto no es solo cuestión de prompting”, dice Adrián Pozo.

Lo positivo, aunque acaben por delegar el trabajo en los profesionales, es que, cuando llegan, lo hacen ya con la idea del problema y la solución mucho más clara.

No todo es código

Aunque se hable mucho de tecnología, no todos los PMV requieren de código. Dependiendo de lo que quieras validar, existen otros instrumentos más tradicionales, pero que siguen siendo válidos en función de lo que busques.

Estos son algunos que recogemos de un artículo de la plataforma Doppler:

Video explicativo

Es una técnica de validación tan sencilla como crear un video directo y de fácil comprensión. Sirve para demostrar cómo funcionaría una idea de producto, incluso antes de desarrollarlo. Útil para productos complejos.

‘Landing page’

Mide interés y registro o preventa. Una landing page o página de aterrizaje en un PMV es una página web simplificada, enfocada en una única acción, diseñada para validar una idea de negocio antes de desarrollarla por completo.

Sirve para captar el interés del usuario, medir la demanda real y conseguir los primeros leads (contactos) o preventas de forma rápida y económica. En este artículo de Emprendedores ofrecemos algunos ejemplos. Recomendable para propuestas orientadas directamente al consumidor.

‘Wizard of Oz’

Un PMV ‘Mago de Oz’ es un tipo en el que la funcionalidad del producto parece estar automatizada de cara al usuario, pero en realidad es operada de forma manual por un humano oculto. Se suele utilizar cuando automatizar algo aún es costoso.

El ejemplo más famoso es el de Zappos. Su fundador quería validar si la gente compraría zapatos por Internet.

En lugar de empezar creando un stock de calzado y montar infraestructura logística, subió fotos de zapatos de una tienda local a su web. Cuando alguien los adquiría, él iba a la tienda física, compraba los zapatos y los enviaba por correo manualmente. 

‘Concierge manual’

Se parece al Wizard of Oz con la diferencia de que el usuario sabe perfectamente que todo se está haciendo de forma manual. Según algunos expertos, «funciona muy bien en B2B temprano».

Prototipo clickeable

Prueba usabilidad y flujos. Excelente para producto digital con incertidumbre en experiencia de usuario.

‘Piecemeal’ / ‘no-code’

El método Piecemeal consiste en construir el PMV, ensamblando herramientas ya existentes en el mercado, servicios de terceros o procesos manuales para simular la funcionalidad completa de un producto. Te ahorras así construir todo el software desde cero. 

‘Crowdfunding’

Se utiliza para validar el interés, la demanda y calcular el precio antes de producir. En este artículo puedes consultar algunas de las plataformas más populares de micromecenazgo.

Elige el tipo de MVP más eficiente 

Pese a que hemos citado varios, la clave no está en elegir el formato “más sofisticado”, sino el que te permita aprender más rápido con el menor esfuerzo posible.

Como recuerdan en Doppler, «validas con evidencia, no con código”.

Medir el éxito de un PMV

Existen una serie de métricas que pueden ser esenciales para evaluar el acierto de tu producto mínimo viable. Estas son algunas de las más conocidas:

  • Adquisición. Cuántos visitantes a tu página se registran o muestran interés. Tasa de conversión de landing page, coste por lead (CPL) y fuente de alta calidad. 
  • Activación. Porcentaje que realiza la acción clave, tiempo a valor (TTV) o la secuencia de acciones clave que el usuario debe realizar hasta entender el valor de lo que le ofreces.
  • Retención. Cohortes semanales/mensuales, frecuencia de uso y churn.
  • Revenue. Conversión a pago, ARPA y valor de vida (LTV) estimado.
  • Referidos. Invitaciones y K-factor. Establece umbrales: por ejemplo, activación ≥ 25%, retención W4 ≥ 20%.

30 preguntas de regalo

Además de tener en cuenta éstas métricas, antes de salir al mercado puedes también plantearte una serie de preguntas para saber si tu empresa va a ser viable. En este artículo de Emprendedores se recogen hasta 30.

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