La causa principal de este incremento se atribuye al repunte de la incapacidad temporal, según concluye el ‘XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo‘ publicado por The Adecco Group Institute.
Por comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria se situaron a la cabeza del absentismo nacional durante el pasado año, todas ellas con una tasa media del 9,6%. En el extremo opuesto, Baleares repitió como la comunidad con menor absentismo laboral con una tasa del 6,2%. Le siguieron la Comunidad de Madrid (6,6%) y La Rioja (6,7%).
El estudio analiza en esta última edición el impacto del absentismo en términos de coste económico directo por regiones. Las comunidades autónomas donde el absentismo tiene un mayor impacto económico son Cataluña, con 11.557 millones de euros; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones.
Las causas
Por absentismo laboral se entiende la ausencia de un empleado de su puesto durante las horas que debe trabajar. Entran aquí desde faltas justificadas e injustificadas hasta permisos legales. En nuestro país predominan, de forma clara, las causas justificadas, en cerca de un 80% de los casos. Dentro de este grupo estos son los motivos predominantes:
Bajas por incapacidad temporal (IT)
Según la estadística de la Seguridad Social de 2025, la prevalencia de procesos de incapacidad temporal se sitúa en 55,1 casos por cada 1.000 trabajadores protegidos. Esto equivale a, aproximadamente, un 5,5% de empleados con una baja activa y un incremento del gasto en este tipo de subsidios del 11,8% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 18.413 millones de euros. Los problemas musculoesqueléticos, los trastornos de salud mental y las enfermedades respiratorias serían las principales patologías que están detrás de estas bajas.
Permisos legales retribuidos
Días por matrimonio, por el fallecimiento o cuidado de algún familiar, mudanza, exámenes académicos o lactancia son algunos de los supuestos que se incluyen en esta pestaña. Los costes de la gran mayoría de estos permisos los asumen directamente las empresas. No ocurre lo mismo con prestaciones como por nacimiento o cuidado de menor (antigua baja por maternidad/paternidad) cuyo coste económico lo asume directamente la Seguridad Social mediante un subsidio del 100% de la base reguladora.
Problemas de conciliación
Un estudio reciente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) sostiene que la tasa de trabajadores ausentes es 1,2 puntos superior cuando existen responsabilidades de cuidado de familiares dependientes. Es decir: donde más cuesta conciliar, más sube el absentismo.
Saturación de los servicios sanitarios
La media de una baja por IA supera los 42 días cuando en 2019 apenas alcanzaba los 26 días. Parte del alargamiento se explica por la saturación de la sanidad pública con largas listas de espera para especialistas y pruebas diagnósticas.

Una fuerza laboral cada vez más vieja
Las cosas no parece que vayan a ir a mejor. En 2024, los trabajadores de entre 45 y 54 años representaban el 31,59% del empleo, mientras que el grupo de 55 a 65 años alcanzaba el 21,10%, según un estudio de CCOO basado en la Encuesta de Población Activa (EPA).
Asimismo, según las proyecciones del INE, entre 2030 y 2050 España perderá 1,8 millones de personas de entre 16 y 64 años, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones. Muchos de ellos seguirán en activo, pero es lógico pensar que el absentismo justificado en estas capas, con mayor riesgo de padecer dolencias crónicas y bajas médicas por enfermedad será mayor que en una fuerza productiva más joven.