Más de 1.700 startups han pasado por Lanzadera desde que Juan Roig, presidente de Mercadona, se embarcase hace 13 años en la creación de una incubadora y aceleradora de startups que ayudase a los emprendedores a convertir sus proyectos en negocios rentables.
La tasa de supervivencia de las startups que han pasado por sus programas está muy por encima de la media. El 70% de los proyectos se mantienen activos cinco años después, frente al 20% de los negocios que sobreviven sin haber pasado por un programa de aceleración.
Velocidad de crucero
Tras 13 años de existencia, Lanzadera ha alcanzado ya cierta velocidad de crucero. Según Marta Nogueras, directora general de Lanzadera, entre 250 y 300 startups pasan ahora cada año por sus programas de aceleración. Verdad que el perfil ha cambiado, más maduro y formado que antes.
“Ahora los programas han de adaptarse al nuevo perfil de los emprendedores. Ya no llegan tantas startups en fases iniciales. Nos llegan empresas en etapas más avanzadas, que facturan, con empleados, con proveedores, posiblemente con inversores, donde igual hay que trabajar más la gestión y el liderazgo de la compañía que la salida al mercado. Y eso es, precisamente, lo que nos obliga a ser más exigentes”, explica Nogueras.

De Valencia a toda España
Informa también la directora, que el 90% de las startups que aceleran actualmente en Lanzadera son españolas. Porcentualmente se reparten: un 30% valencianas, 30% de Madrid, 10% de Cataluña y el 20% restante de otros territorios de España. El 10% que falta corresponde a proyectos de otros países europeos y Latinoamérica.
Requisito para todos ellos, es residir en Valencia mientras son acelerados. El programa es presencial al objeto de aprovechar el programa al máximo.
Nuevas instalaciones
Pero por mucho que las cifras que acumulan ya en Lanzadera parezcan loables, la organización no se conforma. El objetivo ahora es multiplicar su impacto y seguir robusteciendo el tejido empresarial en beneficio conjunto de la sociedad.
Con estas miras, acaba de ampliar Marina de Empresas sus instalaciones. El complejo, ubicado en el Puerto de Valencia, acoge a la escuela de negocios EDEM, Lanzadera y la sociedad de inversión Angels.
Con la inauguración de un nuevo edificio, previsto para el próximo mes de septiembre, “tendremos ya más de 25.000 metros cuadrados de espacio para el emprendimiento. “Esta es nuestra apuesta, desde Valencia para el mundo, porque pensamos que hay que seguir trabajando para que las empresas no dejen de crecer”, continúa Marta Nogueras.
El nuevo edificio servirá para alojar y acelerar todavía a más empresas.
El salto al centro de alto rendimiento
Pero el objetivo no es ir a volumen. El propósito sigue siendo el mismo: acompañar a los emprendedores a crear empresas de éxito y honestas que redunden en la riqueza del país y bienestar de la sociedad. Ahora se proponen hacerlo con muchas más y con mayor eficiencia.
Para conseguir este círculo virtuoso sin renunciar a la calidad de los programas y sin necesidad de sobredimensionar el equipo de mentores, han desarrollado en Lanzadera una herramienta tecnológica. Se basa en una plataforma que ayuda a diagnosticar el estado de una startup en cada momento y a desarrollar un plan personalizado con las áreas a trabajar durante los 6 meses de programa así como los recursos necesarios para lograrlo.
Tres años de desarrollo
La herramienta es el resultado de tres años de desarrollo de un equipo procedentes de diversas áreas de Marina de Empresas liderado por Curro Galván García, gerente de producto de Lanzadera. En el desarrollo se han servido de todo el conocimiento e información acumulada en los 13 años de historia de Lanzadera y las más de 1.700 empresas que han desfilado por ella.
Se trata, pues, de una herramienta interna más ajustada a su propio ecosistema emprendedor que al paradigma que nos llega de EE.UU.
Esta herramienta, única y pionera en Europa, redefine el modelo de acompañamiento a startups.
Del punto A al B
El punto de partida es el análisis de la situación de cada negocio después de introducir una serie de datos en la plataforma. Se tienen aquí en cuenta variables como el número de clientes, facturación, el equipo, caja o la gobernanza, entre otras. De estos se extrae una valoración de rendimiento con los objetivos a alcanzar en 6 meses.
Visualiza así el emprendedor de dónde parte, los hitos que debe lograr y los recursos del programa que más le convienen para conseguirlos.
Itinerario personalizado
La plataforma incluye un sistema de itinerarios de contenidos categorizados que garantiza que cada startup reciba lo que necesita en cada fase, desde mentorías y formaciones hasta plantillas o recursos prácticos. El emprendedor visualiza cada mes la evolución del desempeño por si tiene que aplicar medidas correctoras.
“Tampoco es un juicio de valor. Se trata de que los emprendedores puedan hacer un seguimiento del proyecto de forma más científica, más cualitativa y en un entorno de menor incertidumbre”, explica Galván García.
Acompañamiento físico
El algoritmo no sustituye en ningún momento a la persona asignada por la aceleradora para dirigir el proyecto, pero aumenta su potencial para asumir más proyectos.
Concebida como una herramienta de entrenamiento empresarial, la plataforma posiciona a Lanzadera como un auténtico centro de alto rendimiento para emprendedores que quieran hacer crecer su negocio,