
Contra la “titulitis” que marcaba el mercado laboral prepandemia, las empresas buscan cada vez más a trabajadores que sean capaces de aprender de forma autónoma.
Si la cuesta de enero es dura para todos, para los autónomos lo es todavía más. Además de hacer frente a su gastos recurrentes, afrontan un 2022 de incertidumbre y una serie de novedades de impacto económico.