Royal Pop: el negocio de comprar un reloj para venderlo
Audemars Piguet y Swatch lanzaron el 16 de mayo el modelo Royal Pop generando colas kilométricas para adquirir el reloj

Mucho se ha hablado estos días de las largas colas que durante horas han aguantado algunos para adquirir un reloj de la colección Royal Pop.
El lanzamiento se hizo el 16 de mayo, pero desde la tarde del 15 se acomodaban ya en las aceras cientos de jóvenes a la espera de adquirir una unidad de la colección Bioceramic Royal Pop.
Colaboración Swatch/ Audemars Piguet
Se trata de una colección vanguardista fruto de la colaboración entre la prestigiosa marca de relojes de lujo Audemars Piguet y la menos ‘glamurosa’, pero muy revolucionaria Swatch.
La alianza la han definido algunos como “colaboración histórica” en la que se fusiona la manufactura del legendario reloj Royal Oak de 1972 de Audemars Piguet con el concepto modular y desenfadado de la línea Swatch POP de 1986.
Particularidades
No es un reloj de muñeca, sino de bolsillo. Tanto puede engancharse al cuello como al asa de la mochila.
La colección cuenta con 8 colores y dos formatos principales (Lépine y Savonnette). Algunas combinaciones de colores pueden ser más buscadas por los coleccionistas. El coste oficial en tienda por unidad oscila entre los 385 euros y 420€.
Exclusividad relativa
Otra peculiaridad de esta colección es que los relojes sólo pueden adquirirse en tiendas físicas, y no en todas. La misma marca se ha encargado de seleccionar algunos de los establecimientos más emblemáticos en distintas capitales. Entre las españolas estaban Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia o San Sebastián.
En todas ellas se vieron acampadas masivas horas antes de que abriese la tienda, extremo que obligó a gestionar el acceso de entrada en algunas.
De hecho, en la misma página oficial de la marca puede leerse un mensaje a sus “queridos fans del mundo” rogándoles no acudir a los puntos de venta en “grupos numerosos para adquirir el producto”.
Llama también la atención el anuncio de la marca garantizando que la colección Royal Pop seguirá a la venta “durante bastantes meses”. Desinflan así en parte las expectativas generadas a raíz de que se propagase la voz de que se trataba de una edición limitada.
El hecho de suprimir la venta online, no permitir reservas en los establecimientos seleccionados y restringir la compra a una unidad por persona, tienda y día, es lo que da cierto tinte de exclusividad a la compra del producto.
¿De verdad son tan fans?
“Yo te diría que más del 90% de los que estamos aquí es por el tema de la reventa. Habrá alguna millonaria de turno que se lo cuelgue en el bolso porque le guste, pero la mayoría estamos aquí para ganarnos la vida”, declaraba un grupo de tres amigos de entre 23 y 24 años que llevaban desde las 6 de la tarde formando cola en la calle Goya de Madrid en espera de que la tienda abriese las puertas a las 10 h. del día siguiente.
ADE uno, estadístico otro y estudiante de ingeniería agronómica el tercero, los jóvenes tenían muy bien hecho el cálculo del posible beneficio que podían obtener de la acampada.
En comparación con los 10€ a la hora que suelen sacar trabajando como camareros en un catering, con la reventa del reloj a, mínimo, 1.500€, saldrían a cerca de 74€ la hora.
El mercado cumple
El mercado no solo ha cumplido, sino que ha superado las expectativas. Dependiendo de las fuentes que se consulten, los precios de reventa de la colección Royal Pop se habían situado a las pocas horas de su lanzamiento entre 1.500 y 3.500 euros. Esto es: de cuatro a ocho veces el precio original en tienda. Y eso sin ser una edición limitada.
En Chrono24, una de las plataformas más populares, se anunciaban ya unidades de Royal Pop hasta por 4.000 euros.

Una estrategia repetida
No es la primera vez que la firma relojera suiza recurre a una estrategia de marketing similar a la que han puesto ahora en marcha.
En 2022 se asoció con Omega -también del Grupo Swatch- para lanzar una versión ‘divertida’ y asequible del modelo Speedmaster Moonwatch. La colección, hecha igualmente con biocerámica y colores llamativos, se convirtió en un fenómeno cultural con largas filas y acampadas a las puertas de los establecimientos a escala mundial.
El precio de venta al público en la tienda era de, aproximadamente, 250€, pero la euforia y la escasez inicial provocaron que la reventa alcanzara picos de entre 1.900 y 2.400 euros.
La ‘Bioceramic Scuba Fifty Fathoms Collection’
La misma estela siguió el lanzamiento en 2023 de Bioceramic Scuba Fifty Fathoms Collection, otra colección no limitada, fruto de un acuerdo de colaboración con Blancpain (otra casa de lujo de Swatch Group) para celebrar el 70º aniversario del Fifty Fathoms, considerado el primer reloj de submarinismo creado en 1953. Algunos modelos alcanzaron precios de hasta 1.000 euros en el mercado secundario.
Y ahora qué
StockX o Chrono24 son algunas de las plataformas de reventa especializadas en relojes. No obstante, a los revendedores les sirven también otras más populares como Wallapop o eBay. Teniendo en cuenta que hablamos de ediciones no limitadas, el reto de todos estos ‘fans’ era vender cuanto antes aprovechando el revuelo del lanzamiento.
Saben que, con el tiempo, las aguas volverán a su cauce una vez que Swatch aumente la tirada y expanda la venta a todos los establecimientos y canales. Mientras tanto, al menos, “nos habremos sacado el dinero de dos meses de alquiler”.
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