Las pymes españolas abrazan la IA, pero descuidan las políticas de uso

El 97% de las pymes españolas utilizan IA, pero casi 4 de cada 10 de ellas todavía no han definido una política formal sobre su uso. Conoce los riesgos y sus usos más habituales

Empleado utilizando herramientas de IA en su trabajo
Utilizar la IA sin definir una política de uso nos expone a ciertos riesgos.
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Prácticamente todas las pymes españolas están usando ya la IA en sus operaciones empresariales. Casi 6 de cada 10 de ellas (59%) usan esta tecnología de forma regular. Y otro 38% lo hacen ocasionalmente, de acuerdo con un informe de OpenAI, la creadora de ChatGPT.

Es decir, el 97% de las pymes de nuestro país han abrazado la IA. Además, el uso que hacen de ella es considerable, ya alrededor de un tercio de ellas echan mano de esta tecnología varias veces al día.

El estudio también constata que el uso se incrementa cuanto mayor es la organización. Así pues, dos tercios (67%) las compañías con plantillas de entre 50 y 250 empleados dicen utilizar la IA regularmente, frente al 54% de las empresas más pequeñas

Riesgos de usar la IA sin control

Adoptar la IA sin tener en cuenta los posibles riesgos es muy peligroso. Actualmente, podemos acceder a múltiples plataformas que ofrecen sus servicios. Y dependiendo de lo que queramos hacer, incluso podemos usarlas de forma gratuita.

Sin embargo, debemos tener mucho cuidado con los datos que introducimos en herramientas sin control, ya que esa información deja de estar en nuestras manos. Por tanto, puede ser almacenados o reaprovechada sin consentimiento, e incluso exponerse a terceros, como contábamos en este artículo.

Según el informe ‘AI Security Report’ de Check Point Software Technologies, 1 de cada 80 prompts introducidos en los chats de las distintas plataformas de IA generativa conlleva un riesgo elevado de filtración. Y alrededor del 7,5% de ellos incluyen información sensible.

Una posible exposición y fuga de información sensible tiene varias consecuencias. Por un lado, puede comprometer información estratégica, datos de clientes o propiedad intelectual. Eso puede acarrear una pérdida de ventaja competitiva frente a competidores. También puede generar una crisis de confianza respecto a clientes, proveedores o socios. Y tampoco podemos descartar que la información caiga en manos de los ciberdelincuentes, como  explicábamos en EMPRENDEDORES.

Además, corremos el riesgo de tomar decisiones basadas en información no verificada si confiamos ciegamente en sus respuestas. Ya hemos hablado bastante de las famosas ‘alucionaciones’ de la IA generativa.

De hecho, las tres principales preocupaciones de las pymes asociadas al uso de estas tecnologías son la posibilidad de obtener respuestas incorrectas que deriven en errores (32%), la filtración de datos y los problemas de privacidad (29%) y los riesgos de ciberseguridad (26%), según la investigación de OpenAI.

Importancia de fijar políticas de uso

Pese a ello, todavía son muchas las empresas que utilizan estas plataformas sin control. Según el citado estudio de OpenAI, el 39% de las organizaciones todavía carece de una política formal sobre su uso.

Es más, 7 de cada 10 empleados (71%) reconocen que utilizan herramientas de IA de forma independiente, incluso sin la aprobación de su empresa, según los datos del National Cyber Security Centre (NCSC) británico.

OpenAI reseña que esta diferencia se hace más visible en las empresas de menor tamaño. De este modo, casi la mitad (49%) de las compañías de hasta 9 empleados carecen de una política de uso formal, frente al 25% de las empresas de entre 50 y 250 empleados.

Eso nos lleva hacia un total descontrol. “La herramienta que escapa al control de IT es fácil de utilizar, accesible y, además, resulta muy útil para el trabajador”, comenta Hervé Lambert, Global Consumer Operation Manager de Panda Security. Esto es lo que se denomina Shadow AI . “Es una nueva derivada de la vieja Shadow IT y plantea un desafío especialmente complejo”, apunta.

Además de establecer unas políticas de uso también es imprescindible ofrecer la formación oportuna para que nuestra plantilla aproveche las ventajas que brinda la IA sin incurrir en riesgos innecesarios.

No hay que olvidar que el Reglamento Europeo de IA indica que las empresas que usan este tipo de sistemas en su actividad profesional o comercial deben adoptar medidas para garantizar un nivel suficiente de alfabetización en IA.

¿Para qué usan la IA las pymes?

El principal motivo que mueve a las pymes a adoptar la IA es su impacto en la productividad. No en vano, el 79% de las pymes consideran que la IA les permite ser más eficaces en su trabajo.

De hecho, OpenAI calcula que esta tecnología les permite ahorrar tres horas de trabajo a la semana por cada trabajador. Y Cegid señala que casi un tercio (32%) de los empleados de oficina en España se ahorran 6 horas a la semana, tal y como recoge en su estudio ‘El momento de la verdad de la IA en la empresa’.

Horas ahorradas a la semana por los empleados de oficina gracias al uso de la IA, segun los datos de estudio El momento de la verdad de la IA en la empresa de Cegid
Fuente: Cegid

Según OpenAI, ese tiempo se dedica a actividades de mayor valor, como la mejora de productos y servicios (26%), el desarrollo personal (25%), el pensamiento creativo (23%) y la planificación estratégica (22%).

En cuanto a los usos más habituales de la IA, la empresa responsable de ChatGPT destacan la generación de ideas (41%), la investigación y el análisis (33%) y la redacción de correos electrónicos u otras comunicaciones profesionales (32%).

Y más allá de estos usos concretos, las pymes consultadas apuntan que los principales beneficios de la IA se aprecian en el ahorro de tiempo en tareas rutinarias (36%), la generación de ideas y contenidos (31%) y la reducción de errores y repetición de tareas (30%).

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