MouthX, el dispositivo para manejar tecnología con la boca y ganar autonomía digital

De una solución artesanal para conducir un coche de Scalextric nació MouthX. El dispositivo, desarrollado por Aurax para facilitar la autonomía digital de personas con movilidad reducida, afronta ahora el reto de llegar al mercado. En esta etapa, cuenta con el acompañamiento de Fundación ONCE a través de su Programa de Crecimiento de Empresas.

De izquierda a derecha, Víctor Julià, Armando Folgado y Narcís Codina, el equipo fundador de Aurax.
De izquierda a derecha, Víctor Julià, Armando Folgado y Narcís Codina, el equipo fundador de Aurax.
Compartir:
WhatsApp Facebook X Threads

Lo que comenzó como una solución artesanal para que una persona con movilidad reducida pudiera conducir un coche de Scalextric dio origen a MouthX, una tecnología con potencial para facilitar la autonomía digital de miles de personas.

Desarrollado por Aurax, este dispositivo intraoral permite controlar móviles, tabletas y ordenadores mediante movimientos de la lengua, la mandíbula y la cabeza sin necesidad de utilizar las manos. Aunque es un producto de consumo no médico, está concebido para facilitar el acceso a la tecnología a personas que, debido a sus dificultades de movilidad, necesitan alternativas al uso de las manos.

«Una tecnología asistiva solo tiene sentido si resuelve un problema real», afirma Narcís Codina, fundador y co-CEO de la compañía. En esta entrevista, explica cómo ha evolucionado el proyecto y cuáles son los próximos pasos para llevarlo al mercado; una etapa en la que Aurax cuenta con el apoyo de Fundación ONCE a través de su Programa de Crecimiento de Empresas.

«El acompañamiento de Fundación ONCE nos permite precisamente contrastar esa transición desde una perspectiva externa y muy cercana al ámbito de la discapacidad: estrategia, modelo de negocio, llegada al mercado, generación de alianzas y, sobre todo, cómo crecer sin perder de vista las necesidades reales de las personas para las que nació el producto», explica Codina.

MouthX, el dispositivo intraoral desarrollado por Aurax para controlar móviles, tabletas y ordenadores con movimientos de la lengua, la mandíbula y la cabeza.
¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DE CREAR UN DISPOSITIVO PARA FACILITAR LA AUTONOMÍA DIGITAL DE PERSONAS CON MOVILIDAD REDUCIDA?

La semilla de MouthX empieza antes de que existiera Aurax. Armando Folgado es pentapléjico y siempre ha sido un apasionado del motor. Después de perder la movilidad, le construyeron un mecanismo artesanal con una pinza de ropa, un cable de embrague y un mando de Scalextric que le permitía controlar el coche con la boca y seguir disfrutando de esa afición. 

Aquel invento lo llevó a una feria de Barcelona, donde yo estaba trabajando en el diseño de unos pequeños coches autónomos a escala. Cuando vi cómo Armando controlaba uno de ellos, me llamó mucho la atención la forma en que utilizaba las capacidades que conservaba para interactuar con la tecnología. Conocerlo me permitió comprender de primera mano las barreras que encontraba para controlar los dispositivos electrónicos y la autonomía que le faltaba. 

De ahí nació MouthX: de buscar una solución cómoda, precisa y versátil que aprovechara movimientos voluntarios que muchas personas con movilidad reducida conservan. La lengua ofrecía un control preciso, y la mandíbula y la succión lo complementaban para ampliar las acciones disponibles. El primer prototipo funcional ya estaba destinado a controlar el móvil y el ordenador. 

La pinza propició aquel encuentro; conocer a Armando y comprender sus necesidades dio origen al proyecto. A partir de ahí comenzó el desarrollo de la interfaz intraoral que acabaría convirtiéndose en MouthX. Poco después se incorporó Víctor Julià y juntos dimos el paso de convertir aquella innovación tecnológica en Aurax, construyendo la marca, el modelo de negocio y la visión de compañía que tenemos hoy. 

¿CÓMO ES FÍSICAMENTE EL DISPOSITIVO (MATERIALES, DIMENSIONES…) Y QUÉ TECNOLOGÍA INCORPORA?

MouthX es un dispositivo intraoral compacto que se adapta a la anatomía de la boca de cada usuario y descansa sobre el paladar. Al tratarse de un producto personalizado, sus dimensiones concretas pueden variar según la anatomía de cada persona.

Integra dos pequeños joysticks: J1, que se maneja con la lengua, y J2, que se acciona con movimientos de la mandíbula, además de seguimiento de los movimientos de la cabeza. También incorpora electrónica, sensores, batería recargable, comunicación Bluetooth Low Energy, carga inalámbrica, indicadores LED y feedback mediante vibración.

Los elementos que están en contacto con la boca están fabricados con materiales biocompatibles evaluados según ISO 10993.

Es un dispositivo pensado para convivir con un entorno exigente como la boca: el propio MouthX cuenta actualmente con protección IPX8, testada para inmersión en agua dulce hasta un metro durante cuatro horas en condiciones de laboratorio. Su autonomía típica ronda las seis horas y la carga completa, aproximadamente dos horas.

«De ahí nació MouthX: de buscar una solución cómoda, precisa y versátil que aprovechara movimientos voluntarios que muchas personas con movilidad reducida conservan»

¿QUÉ APLICACIONES TIENE Y CÓMO FUNCIONA?

MouthX convierte movimientos voluntarios de la lengua, la mandíbula y la cabeza en comandos digitales. Se conecta mediante Bluetooth a dispositivos compatibles y puede utilizarse con smartphones, tablets y ordenadores.

Esto permite realizar acciones como desplazar el cursor, hacer clic, navegar, hacer scroll o interactuar con aplicaciones sin utilizar las manos. La idea es que el usuario pueda desenvolverse en muchas de las actividades digitales que forman parte de su día a día: comunicarse, trabajar, navegar por Internet, consumir contenidos o jugar, por ejemplo.

El sistema se complementa con la app de Aurax, desde donde se realiza la configuración para ajustar la sensibilidad de los controles, crear modos de uso, etc. Actualmente es compatible con iOS/iPadOS, Android, Windows y macOS dentro de las versiones y dispositivos soportados por Aurax.

Narcís Codina, fundador y co-CEO de Aurax.
¿A QUÉ PERSONAS ESTÁ DIRIGIDO? ¿QUIÉN PUEDE Y QUIÉN NO PUEDE USAR MOUTHX?

MouthX nace especialmente para personas que necesitan una alternativa a las manos para interactuar con la tecnología. Nuestro primer foco está en personas con movilidad reducida en las extremidades superiores, un colectivo que estimamos en más de 127 millones de personas en todo el mundo.

Está concebido para usuarios a partir de 16 años; entre los 14 y los 16 años solo se contempla su uso bajo decisión y supervisión del tutor legal y con seguimiento odontológico. También es necesario disponer de las capacidades cognitivas y perceptivas suficientes para interactuar con dispositivos digitales.

Además, existen determinadas condiciones orales que pueden hacerlo incompatible o requerir una valoración adicional: infecciones o lesiones activas en la boca, movimientos orales involuntarios severos, determinadas pérdidas dentales o maloclusiones, enfermedad periodontal, algunos casos de bruxismo, trastornos temporomandibulares, prótesis removibles o tratamientos dentales que modifiquen la posición de los dientes, entre otras situaciones.

Es importante señalar también que el MouthX, en su Evidence Edition actual, es un producto de consumo no médico. Está concebido como una interfaz manos libres para controlar dispositivos electrónicos y no para diagnosticar, tratar o compensar una enfermedad o discapacidad.

¿QUÉ APORTA FRENTE A OTRAS SOLUCIONES DE INTERACCIÓN MANOS LIBRES QUE YA EXISTEN? ¿DÓNDE ESTÁ SU PRINCIPAL ELEMENTO DIFERENCIAL?

Existen soluciones como el seguimiento ocular, los sistemas sip-and-puff o determinados joysticks externos, pero cada tecnología tiene sus propias limitaciones y casos de uso.

La principal diferencia de MouthX es que convierte la boca en una interfaz de control multidimensional, portátil y discreta. Combina lengua, mandíbula, movimiento de cabeza y succión y, además, está personalizado para la anatomía del usuario. Al estar dentro de la boca, acompaña a la persona allá donde vaya y no obliga a colocar una cámara, un soporte o un periférico externo cada vez que quiere utilizar un dispositivo.

Otro elemento importante es que funciona directamente con dispositivos de uso cotidiano a través de Bluetooth. Nuestro objetivo no es crear un entorno digital paralelo para las personas con discapacidad, sino facilitarles el acceso al mismo smartphone, ordenador o tablet que utiliza cualquier otra persona.

«Nuestro objetivo no es crear un entorno digital paralelo para las personas con discapacidad, sino facilitarles el acceso al mismo smartphone, ordenador o tablet que utiliza cualquier otra persona»

¿QUÉ OS TRANSMITEN LAS PERSONAS QUE YA LO HAN PROBADO? ¿QUÉ HABÉIS APRENDIDO DE ESOS PRIMEROS USUARIOS QUE OS HAYA LLEVADO A MEJORAR EL PRODUCTO?

El feedback está siendo muy positivo, especialmente en dos aspectos: la capacidad de aprendizaje y la autonomía que proporciona MouthX.

En nuestro último programa de tester vimos que prácticamente todos los usuarios mejoraban su control del dispositivo a medida que lo utilizaban, lo que confirma que existe una curva de aprendizaje clara y que, con práctica, el uso se vuelve cada vez más natural. También obtuvimos muy buenos resultados en la experiencia digital: alrededor de 3 de cada 4 usuarios consideraron fácil o muy fácil configurar la aplicación, y no registramos valoraciones negativas sobre su experiencia de uso.

Otro aspecto relevante es el confort. La mayoría de los usuarios valoró de forma positiva o neutra el uso en sesiones largas, algo especialmente importante en un dispositivo pensado para integrarse en el día a día.

Pero probablemente el aprendizaje más valioso es comprobar que MouthX no se percibe únicamente como un dispositivo tecnológico. En las entrevistas, los usuarios hablan sobre todo de independencia, autonomía y de poder hacer por sí mismos tareas que antes requerían ayuda de otra persona. Ese es el impacto que buscamos.

Todo este feedback nos está ayudando a perfeccionar no solo el producto, sino también la experiencia completa: onboarding, formación, tutoriales, configuración y soporte. Queremos que cada nuevo usuario pueda aprender a utilizar MouthX de forma cada vez más sencilla y aprovechar todo su potencial desde las primeras semanas.

Víctor Julià, co-Fundador y co-CEO de la startup.
Víctor Julià, co-Fundador y co-CEO de la startup.
¿EN QUÉ FASE DE DESARROLLO Y VALIDACIÓN SE ENCUENTRA? ¿QUÉ PASOS QUEDAN POR COMPLETAR Y CUÁNDO PREVÉIS QUE PUEDA COMENZAR SU COMERCIALIZACIÓN?

Estamos en una fase avanzada de desarrollo y validación. Después de varios años de prototipado, iteraciones técnicas y pruebas con usuarios, actualmente estamos trabajando con MouthX Evidence Edition, una edición limitada concebida específicamente para seguir testeando el producto en condiciones reales, recoger evidencia de uso y perfeccionar tanto el dispositivo como toda la experiencia que lo acompaña.

No se trata todavía de una comercialización abierta. Disponemos de un número limitado de unidades y el acceso se realiza de forma controlada. Las personas interesadas pueden solicitar una entrevista a través de nuestra web y, tras una valoración previa, seleccionamos aquellos perfiles que pueden acceder a esta edición limitada a un precio reducido. Este modelo nos permite seguir aprendiendo con usuarios reales sin perder el control sobre la experiencia y el seguimiento.

Paralelamente, estamos avanzando en la siguiente etapa del proyecto: la evolución de MouthX hacia una versión médica, con todo lo que implica en términos de sistema de calidad, validación clínica, usabilidad y regulación. Nuestro objetivo es llegar a la comercialización de MouthX en 2028, inicialmente en una selección de mercados estratégicos de Europa y en Estados Unidos.

MOUTHX REQUIERE UN PROCESO DE PERSONALIZACIÓN A PARTIR DE UN ESCANEO DE LA BOCA DEL USUARIO. UNA VEZ ESTÉ EN EL MERCADO, ¿CÓMO SERÁ LA EXPERIENCIA DEL CLIENTE DESDE QUE SOLICITE EL DISPOSITIVO HASTA QUE RECIBA SU MOUTHX?

Queremos que la personalización sea un proceso muy sencillo para el usuario. El punto de partida es un escaneo digital de la boca, un procedimiento rápido y habitual que puede realizarse en prácticamente cualquier clínica dental equipada con un escáner intraoral.

La propia clínica nos envía directamente el archivo digital y, a partir de ahí, Aurax se encarga de todo el proceso. Adaptamos el diseño de MouthX a la anatomía del usuario y fabricamos un prototipo sin electrónica que nos permite validar previamente que el ajuste sea cómodo y correcto. Una vez confirmado, producimos el dispositivo definitivo.

Después comienza el onboarding: el usuario recibe su MouthX junto con los recursos formativos y el soporte necesarios para aprender a utilizarlo y configurarlo. Actualmente, durante la fase Evidence Edition, este proceso se realiza con un número limitado de usuarios seleccionados y con un acompañamiento especialmente cercano. Todo lo que estamos aprendiendo en esta etapa nos servirá precisamente para hacer que, cuando llegue la comercialización, la experiencia sea cada vez más sencilla, escalable y fluida.

ACTUALMENTE PARTICIPÁIS EN EL PROGRAMA DE CRECIMIENTO DE EMPRESAS DE LA FUNDACIÓN ONCE. ¿EN QUÉ OS ESTÁ AYUDANDO ESTE ACOMPAÑAMIENTO Y QUÉ ASPECTOS DE AURAX ESTÁIS TRABAJANDO?

Estamos en un momento en el que el reto ya no es únicamente demostrar que la tecnología funciona. Tenemos que convertir una innovación tecnológica muy compleja en una empresa preparada para producir, comercializar y dar soporte a escala.

El acompañamiento de Fundación ONCE nos permite precisamente contrastar esa transición desde una perspectiva externa y muy cercana al ámbito de la discapacidad: estrategia, modelo de negocio, llegada al mercado, generación de alianzas y, sobre todo, cómo crecer sin perder de vista las necesidades reales de las personas para las que nació el producto.

Para nosotros es especialmente valioso poder confrontar decisiones de negocio con un ecosistema que conoce profundamente la realidad de las personas con discapacidad.

Armando Folgado, socio fundador e inspiración de MouthX.
MOUTHX NACE COMO UNA SOLUCIÓN PARA QUE CUALQUIER PERSONA PUEDA INTERACTUAR CON DISPOSITIVOS SIN UTILIZAR LAS MANOS, PERO TIENE UN ENORME POTENCIAL PARA MEJORAR LA ACCESIBILIDAD DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD. EN ESTE ÁMBITO, ¿QUÉ OS APORTA FORMAR PARTE DEL PROGRAMA DE LA FUNDACIÓN ONCE, QUE PRECISAMENTE ES UN REFERENTE EN EMPRENDIMIENTO INNOVADOR CON IMPACTO SOCIAL?

Nos aporta algo muy importante: contacto con la realidad que hay detrás de la tecnología. Podemos desarrollar sensores, algoritmos o sistemas de interacción muy sofisticados, pero una tecnología asistiva solo tiene sentido si resuelve un problema real, es utilizable en el día a día y puede llegar de verdad a las personas que la necesitan. 

Fundación ONCE tiene una visión muy amplia de la discapacidad y de todo el ecosistema que la rodea. Estar cerca de ese conocimiento nos ayuda a pensar no solo en el producto, sino también en aspectos como accesibilidad, adopción, formación, canales de distribución o colaboración con entidades.

Y encaja además con una filosofía que hemos tenido desde el origen: desarrollar con los usuarios y no únicamente para los usuarios.

¿QUÉ NECESITÁIS PARA AFRONTAR LA PRÓXIMA ETAPA DE AURAX Y QUÉ APOYOS ESTÁIS BUSCANDO PARA HACERLO POSIBLE?

A nivel financiero, tenemos abierta una ronda de inversión que esperamos completar entre finales de 2026 y principios de 2027. El objetivo es disponer de los recursos necesarios para avanzar en los próximos hitos del proyecto: continuar generando evidencia con MouthX Evidence Edition, reforzar el sistema de calidad y regulatorio, ampliar la validación clínica y de usabilidad y seguir desarrollando la futura versión médica de MouthX.

Todo ello debe prepararnos para el siguiente gran hito: poder iniciar la comercialización de MouthX como producto médico en 2028, en una selección de mercados europeos y en Estados Unidos, a través del canal sanitario. Pero el capital es solo una parte. También buscamos alianzas con hospitales y centros de rehabilitación que nos permitan generar evidencia, clínicas y centros dentales que puedan integrarse en el proceso de personalización, asociaciones que nos acerquen a los usuarios y distribuidores y partners especializados que nos ayuden a preparar esa futura entrada al mercado.

«Fundación ONCE tiene una visión muy amplia de la discapacidad y de todo el ecosistema que la rodea. Estar cerca de ese conocimiento nos ayuda a pensar no solo en el producto, sino también en aspectos como accesibilidad, adopción, formación, canales de distribución o colaboración con entidades»

MÁS ALLÁ DE LA INVERSIÓN, ESTÁIS ABIERTOS A COLABORAR CON ENTIDADES, DESDE CLÍNICAS Y CENTROS DENTALES HASTA ASOCIACIONES, DISTRIBUIDORES O CENTROS DE INVESTIGACIÓN. ¿QUÉ ESPERÁIS DE ESAS RELACIONES?

Las clínicas y centros dentales son relevantes porque el escaneo y la adaptación forman parte de la experiencia del producto. Los hospitales y centros de rehabilitación nos ayudan a generar evidencia clínica. Las asociaciones tienen un conocimiento extraordinariamente cercano de las necesidades de sus comunidades. Los distribuidores aportan capilaridad, conocimiento del mercado local y capacidad de soporte.

Y, finalmente, los centros tecnológicos y de investigación nos permiten seguir explorando hasta dónde puede llegar esta tecnología.

FORMAR PARTE DEL ECOSISTEMA DE LA FUNDACIÓN ONCE, ¿OS ESTÁ PERMITIENDO ESTABLECER ALIANZAS, CONOCER OTROS PROYECTOS O ACERCAROS A ENTIDADES Y PROFESIONALES CON LOS QUE ANTES NO TENÍAIS CONTACTO? ¿CON QUÉ TIPO DE ORGANIZACIONES ESTÁIS TENIENDO CONTACTO?

Sí, y para una startup ese acceso al ecosistema es especialmente valioso. Nuestro desarrollo necesita precisamente conectar ámbitos que tradicionalmente funcionan de forma bastante separada: tecnología, discapacidad, rehabilitación, odontología, distribución y emprendimiento.

Nos interesa especialmente establecer relaciones con asociaciones y entidades vinculadas a la discapacidad, hospitales y centros de rehabilitación, profesionales clínicos, especialistas en accesibilidad y tecnología asistiva y potenciales socios de distribución.

Más allá de una colaboración concreta, este tipo de ecosistemas nos ayuda a escuchar perspectivas distintas y a detectar necesidades, barreras de adopción y oportunidades que desde dentro de la empresa pueden ser mucho más difíciles de identificar.

Aurax tiene abierta una ronda de inversión que espera completar entre finales de 2026 y principios de 2027 para preparar el inicio de la comercialización de MouthX como producto médico en 2028.
MIRANDO A LOS PRÓXIMOS DOS O TRES AÑOS, ¿DÓNDE QUERÉIS LLEVAR AURAX? ¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES HITOS QUE OS GUSTARÍA ALCANZAR CON MOUTHX Y QUÉ NUEVOS PROYECTOS O LÍNEAS DE DESARROLLO ESTÁIS EXPLORANDO?

El gran reto ahora es avanzar hacia la comercialización de una versión médica de MouthX. Partimos de una tecnología ya desarrollada y de la experiencia generada con MouthX Evidence Edition, y los próximos años estarán centrados en completar el desarrollo, la validación y la preparación regulatoria necesarias para llegar al canal sanitario en Europa y Estados Unidos a partir de 2028.

A partir de ahí, el potencial va más allá de una única aplicación. Nuestro roadmap contempla extender esta tecnología a nuevas necesidades relacionadas con la movilidad y la monitorización, aprovechando un mismo núcleo intraoral.

Esto nos permite reutilizar conocimiento, tecnología y evidencia entre distintas generaciones de producto y construir progresivamente una familia de soluciones sobre una base común. La ambición es que MouthX no sea un producto aislado, sino el inicio de una capa de interacción que permita a esta población relacionarse con su entorno de forma cada vez más autónoma y sin barreras.

Suscríbete a nuestra
newsletter semanal

Accede a lo más leído, lo más útil y lo más nuevo del ecosistema emprendedor