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Hemos perdido poder adquisitivo por la inflación. ¿O no?

España está en el ‘top 10’ de países en los que más han caído los salarios en comparación con la inflación en la última década.

19/10/2023  David RamosGestión

“La inflación es el impuesto de los pobres”. Ésta es una sentencia que se suele referir cuando se habla del impacto que tiene el incremento de los precios.

La explicación es sencilla. Los hogares con menor renta disponible concentran una mayor parte de sus gastos en bienes de primera necesidad, vivienda y suministros (electricidad, gas y agua), por lo que la subida de los precios de este tipo de bienes y servicios les perjudicase particularmente.

Éste es el motivo por el cual chocan la patronal y los sindicatos en las épocas de inflación. Los trabajadores demandan que los sueldos suban para poder combatir el incremento de los precios.

Los empresarios, afectados también por el aumento de los costes de las materias primas y de los servicios, reclaman un esfuerzo a sus empleados y piden contención en la subida salarial, ya que cuesta mucho trasladar al cliente el aumento de los costes, como explicábamos en EMPRENDEDORES.

Además, los analistas económicos y las instituciones suelen advertir acerca del ‘circulo vicioso’ que puede generar el incremento de los sueldos en un contexto inflacionario, por el riesgo de generar una inflación de ‘segunda vuelta‘: al subir los sueldos, aumenta la renta disponible y mejoran las expectativas de los consumidores, lo que se traduce en un aumento del consumo y nuevos incrementos de los precios.

Ésta es una de las tensiones habituales en España, que tradicionalmente se ha visto más afectado que los países de nuestro entorno a la inflación. De este modo, cabe pensar que es difícil que los salarios igualen o superen los incrementos que han experimentado los precios en la última década. De hecho, en la calle existe la sensación de que vivir hoy es más caro que hace 10 años.

Los datos desvelan que esta creencia se acerca mucho a la realidad, puesto que la evolución de salarios y precios va prácticamente de la mano, llegando incluso a perder poder adquisitivo según algunos estudios.

Por ejemplo, el informe ‘WageStagNation’, elaborado por Utility Bidder y que analiza el comportamiento de los salarios frente a la inflación en varios países, descubre que España se encuentra a la cola en cuanto a la mejora salarial, con un incremento del sueldo medio del 17,9% entre 2012 (34.577 euros) y 2022 (40.763 euros).

Entre los países analizados, sólo tenemos por detrás de nosotros a Grecia (+1,5%), Suiza (+7,1%), Israel (+7,5%), Estados Unidos (+14%) y Países Bajos (+16,7%).  

Sin embargo, si tenemos en cuenta las cifras de la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) del Instituto Nacional de Estadística para el periodo 2011-2021 (último dato disponible), vemos que el crecimiento ha sido del 13,1%: desde los 22.899 euros en 2011 hasta los 25.897 euros en 2021.

Impacto de la inflación

Y al analizar los números de la inflación, Utility Bidder encuentra que España está entre los países donde menos han crecido los precios. Según sus datos, en los últimos 10 años se acumula una inflación del 16,4%.

Sólo se han registrado datos inferiores en Suiza (+3,6%), Grecia (+7,4%), Israel (+9,7%), Francia (+15,3%) e Irlanda (+15,7%).

De este modo, si confrontamos los datos subida salarial y de inflación recogidos en este informe, vemos que los sueldos han subido ligeramente (1,5 puntos porcentuales) más que los precios en la última década.

Esto nos sitúa entre los diez países donde más han caído los salarios frente a la inflación, por detrás de Estados Unidos (-15,1 p.p.), Países Bajos (-13,1 p.p.), México (-10,8 p.p.), Grecia (-5,9 p.p.), Bélgica (-5,8 p.p.), Austria (-4,8 p.p.), República Checa (-2,2 p.p.), Israel (-2,2 p.p.) e Italia (+1,1 p.p.).

Los datos de la OCDE son, incluso, peores. Según los mismos, el salario promedio de España a precios constantes, es decir, descontando los efectos de la inflación, se ha reducido en la última década un 3,5%: 42.859 dólares en 2022 frente a 44.427 dólares en 2012.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.