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A las empresas les asusta el uso de la IA generativa

3 de cada 10 empresas españolas han prohibido el uso de la IA generativa por los riesgos de privacidad que puede suponer.

14/02/2024  David RamosGestión

La IA generativa ha abierto una nueva era en el despliegue de esta tecnología. Ya nos habíamos acostumbrado a la presencia de inteligencia artificial en nuestro día a día —recomendadores de plataformas de streaming y ecommerce, asistentes de voz, reconocimiento facial y de huellas en smartphones…—, pero siempre como sujetos pasivos.

Sin embargo, la IA generativa ha supuesto una auténtica revolución, ya que nos permite tomar el mando y que seamos nosotros los que propongamos para qué queremos utilizar esta tecnología. En este artículo recopilábamos algunas herramientas muy útiles para crear imágenes, texto, sonidos y vídeo.

Quien más, quien menos, todos hemos ‘trasteado’ un poco para ver cómo funciona y que posibilidades nos ofrece. Hace algunos meses, nos hacíamos eco de un estudio de LinkedIn que ponía de manifiesto que 9 de cada 10 españoles estaban deseosos de usar la IA generativa en su trabajo.

De hecho, son muchos los empleados que ya lo estaban haciendo, aunque sin que sus empresas lo supieran. Una encuesta elaborada por Fishbowl en Estados Unidos develaba que el 70% de las personas que estaban usando ChatGPT en el trabajo lo estaban haciendo a espaldas de sus jefes, como ya contábamos.

Las empresas prohíben la IA generativa

La reacción de las compañías no se ha hecho esperar. Han sido muchas las compañías que han prohibido el uso de la IA generativa o que han diseñado protocolos especificando cómo y cuándo se puede utilizar.

Según el informe anual ‘Cisco Data Privacy Benchmark’, 3 de cada 10 organizaciones españolas consultadas (31%) han limitado completamente el uso de aplicaciones de IA generativa por el momento, frente al 27% de media mundial.

Las compañías ven la IA generativa como una tecnología significativamente diferente con nuevos desafíos que considerar. Entre sus principales preocupaciones, los profesionales encuestados destacan las amenazas a los derechos legales y de propiedad intelectual de la empresa (73% en España y 69% mundial) y el riesgo de divulgación de información al público o a los competidores (71% en España y 68% de media global).

Así pues, 9 de cada 10 (92%) organizaciones españolas creen que la IA generativa requiere nuevas técnicas para gestionar los datos y los riesgos (92% mundial), y la mayoría están implementando controles para limitar su exposición. Por ejemplo, el 62% han establecido limitaciones sobre qué datos se pueden utilizar (63% en el mundo), mientras que el 57% supervisan con qué herramientas de IA generativa pueden trabajar los empleados (61% de media global) y el 31% han prohibido por el momento cualquier aplicación de IA Generativa (27% a escala planetaria), como decíamos antes.

Pese a ello, un gran número de empresas en España reconocen que han incluido datos en aplicaciones de IA que podrían resultar problemáticos, como información de los empleados (43%) o información no pública sobre la empresa (47%), frente al 45% y 42% de media mundial.

Falta transparencia

El estudio elaborado por Cisco también pone de manifiesto que la transparencia en el uso de la IA avanza despacio. En este sentido, el 90% de las empresas españolas reconocen que deben hacer más para garantizar a sus clientes que sus datos se utilizan únicamente para fines previstos y legítimos (91% de media global). Este porcentaje es similar al del año pasado, tanto en España como en el mundo.

Además, cabe señalar que las prioridades de las organizaciones para generar confianza son distintas de las que manifiestan los consumidores. Los clientes consideran prioritario obtener información clara y exacta sobre cómo se utilizan sus datos y no venderlos con fines comerciales. Sin embargo, las prioridades para las compañías nacionales son cumplir con las leyes de privacidad y evitar violaciones de datos.

Las organizaciones también saben que han de tranquilizar a los clientes sobre cómo se utilizan sus datos. El 96% de las empresas españolas consideran que sus clientes no les comprarán si siguen sin proteger adecuadamente sus datos (94% a escala global). Y casi todos los consultados en España y en el mundo (98%) creen que las certificaciones de privacidad externas resultan clave en este sentido.

Asimismo, opinan que una regulación sólida en términos de privacidad aumenta la confianza de los consumidores en las empresas. De este modo, a pesar de los costes y requisitos que las leyes de privacidad puedan imponer, el 82% de las organizaciones españolas afirman que estas regulaciones han tenido un impacto positivo (80% global), y únicamente un 9% lo consideran negativo (9% mundial).

Además, creen que invertir en privacidad es rentable. El informe de Cisco especifica que el gasto en privacidad se ha duplicado en los últimos cinco años y casi la totalidad de las empresas españolas (96%) consideran que los beneficios de la privacidad superan sus costes en 1,6 veces (95% mundial). Igualmente, el 83% de las empresas en España perciben importantes ventajas en términos de lealtad y confianza de sus inversiones en privacidad (80% de media global).

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.