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Fernando Botella
Fernando Botella CEO de Think & Action

¿Qué son y por qué triunfan las startups sostenibles?

Este experto enumera las característica que debe tener una startup sostenible.

01/06/2024  Redacción EmprendedoresFirmas
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¿Qué son y por qué triunfan las startups sostenibles?

Uno de los mejores indicadores del éxito empresarial es su permanencia en el tiempo. Una empresa longeva es una organización resiliente, que ha sabido adaptarse a condiciones de mercado cambiantes, novedades tecnológicas, nuevos competidores, cambios en las prioridades y preferencia de sus clientes y un sin fin de desafíos que han ido surgiendo a lo largo del camino.

Sin embargo, siendo las empresas de largo recorrido un pilar fundamental dentro del tejido empresarial, son otro tipo de organizaciones las que, con su especial impulso, más ayudan a dinamizar un mercado y le permiten evolucionar. Me estoy refiriendo a las nuevas empresas, esas a las que muchas veces nos referimos como startups. Y dentro de éstas, las que están marcando la diferencia hoy son las llamadas startups sostenibles.

Se suele decir que la principal diferencia entre una startup y un proyecto emprendedor, por decirlo así, ‘normal’, es que la primera cuenta con un destacado componente tecnológico en su modelo de negocio. Y quizá eso fuera cierto hace unos años, pero, dado que hoy prácticamente no existe empresa de nuevo cuño que no se apoye fuertemente en la digitalización, esa distinción ha perdido su sentido. Lo que sí marca, sin embargo, una diferencia clara entre estas jóvenes empresas es su orientación sostenible.

Básicamente, una startup sostenible es un proyecto de emprendimiento en cuyo modelo de negocio están muy presentes principios de sostenibilidad, tanto ambiental, como económica y social.

¿Por qué decíamos antes que una startup parte de una posición inmejorable para dinamizar un mercado y llevar a un determinado sector hasta su siguiente estado de evolución? Porque en el 99% de los casos, una startup nace como respuesta a una serie de demandas y necesidades latentes en la sociedad, demandas y necesidades ante las que las empresas más consolidadas y tradicionales no están reaccionando de manera adecuada o lo bastante rápido.

Los emprendedores recogen esos inputs que les envía su entorno y saben extraer de ellos los nuevos drivers que motivan y movilizan a la sociedad, especialmente a las nuevas generaciones. Una vez identificados, los convierten en nuevas metodologías, productos y servicios y, en definitiva, en una propuesta de valor que aporte soluciones accesibles, amigables y apoyadas en la tecnología para esas nuevas inquietudes. Una de esas inquietudes es, sin duda, la sostenibilidad.

Radiografía de una startup sostenible

Una startup puede ser considerada sostenible bien porque su modelo de negocio está enfocado hacia temáticas medioambientales –como la eficiencia energética o la protección de la biodiversidad– o sociales –por ejemplo, la lucha contra las desigualdades o en favor de la inclusión de determinados colectivos vulnerables– ; bien porque se aplica a sí misma principios sostenibles y de responsabilidad social para su gestión, o por una combinación de ambos enfoques. Estas son algunas de las características que comparten muchos de esos proyectos.

Es sostenible desde el origen

Una startup sostenible ha de serlo desde su concepción.  De no ser así, o no se trata de una verdadera empresa sostenible y solo está dando ese viraje por una cuestión estética o de conveniencia puntual, o llega tarde y le va a resultar muy costoso adaptar su cultura, estructura y procesos a unos requerimientos que son complejos y que implican mucho compromiso y una gran cantidad de recursos.

Es innovadora

Si la innovación forma parte del ADN de cualquier empresa de nueva creación, mucho más en el caso de una startup sostenible. Y es que la búsqueda de soluciones disruptivas que reviertan los efectos del cambio climático o ayuden a acabar con las desigualdades obliga a exprimir la imaginación y a volcar esfuerzos en investigación metodológica y nuevos desarrollos digitales.

Es responsable

Este tipo de proyectos asume que uno de sus objetivos como empresa es, al margen de la legítima aspiración a obtener beneficios económicos, contribuir al bien común a través de la producción de productos y/o servicios que generen un impacto positivo en el entorno. No solo eso, sino que se toman esa misión como una responsabilidad ineludible que forma parte de sus obligaciones de rendición de cuentas.

Tiene un impacto positivo en su entorno

Ese impacto positivo puede adquirir muy diversas formas. Desde soluciones de emprendimiento social para para mejorar la calidad de vida de personas con necesidades especiales o en riesgo de exclusión, hasta aplicaciones para mejorar los comportamientos ambientales en el hogar, desarrollos de IA para anticipar los movimientos del tráfico urbano con vistas a planificar desplazamientos y reducir la contaminación…

Se orienta hacia todos los stakekeholders

Esa forma de actuar desde los valores entronca con una concepción de la actividad empresarial que entiende que su estrategia no debe buscar únicamente el beneficio de sus accionistas o propietarios, sino, de una manera más extensiva, el de todos sus grupos de interés, es decir, aquellos colectivos sobre los que la empresa impacta con sus actuaciones o con su mera existencia. Entre ellos, clientes, empleados, proveedores, reguladores, medios de comunicación, competidores, vecinos, colectivos específicos o la sociedad en general.

Hace un uso racional de los recursos

Las empresas sostenibles predican con el ejemplo. Para ello, trasladan a la gestión de sus negocios prácticas sostenibles que pueden ir desde la adopción de modelos energéticos renovables, como paneles fotovoltaicos, hasta la optimización de sus procesos y recursos, como el uso de espacios de trabajo compartidos, la adopción de teletrabajo como vía para reducir los desplazamientos de sus trabajadores o la elección de proveedores locales.

Tiene ética empresarial

Estas empresas tienen en la transparencia, la ética y la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen algunos de los vectores que marcan su trayectoria. Además, son empresas diversas, inclusivas e integradas con su entorno.

Fomenta las alianzas

Los emprendedores sostenibles son conscientes de que la sostenibilidad no es un trabajo solitario, sino una misión coral que solo puede llegar a buen puerto mediante el esfuerzo colectivo y generoso de distintos actores. Por eso, fomentan las alianzas, los proyectos conjuntos y el intercambio de conocimientos con otros emprendedores, grandes empresas, asociaciones, universidades y organismos públicos.

Es resiliente y adaptable

La resiliencia es un rasgo que la joven startup sostenible comparte con la gran corporación centenaria. Solo que, en su caso, esa capacidad de adaptación a distintos escenarios viene por la vía de la innovación permanente, la iteración, la agilidad de respuesta y la adopción de métodos de trabajo flexibles.

Es escalable

Una startup sostenible puede tener un enfoque local, pero su ambición ha de ser global y su modelo tiene que poder replicarse a una mayor escala y en nuevos mercados si quiere que su impacto sea exponencial.

También es sostenible en su economía

La sostenibilidad empresarial no consiste únicamente en mostrar una preocupación por las cuestiones sociales o ambientales. También implica tener unas cuentas saneadas, realizar unas inversiones prudentes y focalizadas en áreas estratégicas, como tecnología, innovación o capacitación de los trabajadores, y contar unos planes de negocio rigurosos que garanticen la viabilidad de la compañía no solo en el presente inmediato, sino también en el medio y largo plazo.  

Tiene claro su propósito, visión y misión. Y los sabe transmitir con mensajes sencillos, elocuentes y convincentes.

¿Por qué son exitosas?

¿Cuáles son las claves de éxito de una startup sostenible? Hay varios elementos que hacen que en estos momentos este tipo de compañías sean un valor seguro en el mundo empresarial.

En primer lugar, llegan para dar respuesta a unos problemas candentes en las sociedades actuales y en un contexto de una cada vez mayor demanda de este tipo de productos y servicios.

Crean valor con una propuesta que va más allá del puro beneficio económico, algo que hace que sean mejor recibidas tanto por los consumidores, como por Administraciones Públicas y la sociedad en general.

Redefinen el rol de la empresa en la sociedad. De algún modo, las startups sostenibles están contribuyendo a cambiar esa imagen egoísta y un tanto voraz de la empresa tradicional, llevándola hacia planteamientos más solidarios y alineados con las actuales inquietudes de las personas.

Además, gracias esa corriente pro sostenibilidad que recorre la economía mundial, pueden beneficiarse de las muchas ayudas que, tanto desde el ámbito privado como del público, hay en estos momentos para proyectos que acrediten una orientación sostenible.

Finalmente, se sustentan en una condición, la de la sostenibilidad, que no solo ha dado el salto desde el activismo social o ambiental hasta los planes estratégicos de compañías de todos los tamaños y sectores, sino que se ha convertido en una ventaja competitiva y fuente de atracción de talento de primer orden.

Digámoslo así: en el nuevo ecosistema empresarial, no se concibe una empresa, y por lo tanto tampoco una startup, que no tenga una gran vocación de crear un negocio que sea sostenible, que cumpla con los objetivos ODS que nos recomienda la ONU.

Ser, o no ser sostenible, no es una cuestión. Esta es una pregunta que tiene una única respuesta.

Fernando BotellaCEO de Think & Action
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