Entre 2014 y 2017 viví en Costa Rica abriendo mercado para Findasense. En esos tres años contraté allí a casi 300 personas. Era la única forma que conocíamos de crecer en Iberoamérica: oficina, equipo local y, en cada país, una moneda al aire.
Salió bien. Llegamos a 400 personas en plantilla, el 70 % de la facturación venía de fuera de España y en 2022 vendimos la compañía sin haber levantado nunca capital.
Pero si hoy empezara de cero, no lo volvería a hacer así. Entonces no teníamos la inteligencia artificial, y eso obliga a repensarlo todo.
Lo que ha cambiado
Cuatro datos lo explican. Según el estudio de CaixaBank y Afi sobre las 1.006 candidaturas a los Premios EmprendeXXI, la IA ha pasado de estar en el 15 % de las nuevas startups al 25 % en un solo año, y el 77 % vende a otras empresas.
Al otro lado del Atlántico, el informe State of AI in Latin America 2026 de Hi Ventures indica que el 62 % de las startups tiene diez personas o menos, y que el 53 % ya usa agentes de IA en producción, frente al 30 % de las grandes empresas.
Habrá quien me diga que con diez personas no se sostiene a un gran cliente, porque las corporaciones compran confianza y la confianza necesita gente cerca. Tiene parte de razón: en España y en Iberoamérica la venta siempre necesita contacto y relación.
Pero una empresa que nace hoy no carga con procesos heredados y puede diseñarse con la IA dentro desde el primer día. Esa es la ventaja que yo no tuve.
1. Pondría la IA en el centro desde el primer proceso
En Findasense, cada cliente nuevo significaba sumar personas al equipo. Hoy no cogería esa forma de trabajar para mejorarla con IA. Diseñaría cada proceso partiendo de lo que puede hacer la máquina, y decidiría después dónde aporta más una persona.
Cómo empezar el lunes:
- Elige el proceso que más horas consume a tu equipo: propuestas, informes a clientes o atención.
- Redibújalo desde cero: qué parte puede hacer un agente y qué parte necesita criterio humano.
- Mide las horas antes y después. Si no te ahorra costes o no te hace facturar más, no es innovación.
2. Daría participación por objetivos, nunca por permanencia
Es lo que aprendí en Findasense, y me costó. Cuando la participación depende de los años, lo que se premia es quedarse. Por eso es de lo primero que pregunto hoy cuando hago de mentor de emprendedores.
Cómo lo haría hoy:
- Tramos pequeños, ligados a resultados medibles y no a la antigüedad.
- Por escrito y con una fórmula clara, para que no sea papel mojado. Fórmulas como las phantom shares, que dan derecho económico sin entrar en el capital, encajan bien, siempre con asesoramiento legal.
- Derecho económico, no político: si ganamos dinero, ganamos todos, pero el rumbo del proyecto lo marca quien asume el riesgo.
- Planteado pronto, aunque no el primer día. Si a alguien eso ya no le motiva, mejor saberlo al principio y no perder el tiempo.
3. Si creciera por cinco, no multiplicaría por cinco los costes
Emprender hoy es mucho más fácil que hace 25 años. Herramientas que antes exigían un departamento se pagan hoy con una tarjeta. La tentación sigue siendo la de siempre: contratar al ritmo de la facturación.
Y además hoy hay menos dinero. Las startups del estudio de CaixaBank y Afi captaron 345 millones de euros en 2025, un 43 % menos que en el máximo de 2023, y el 76 % señala la financiación como su principal desafío a medio plazo.
Cómo aplicarlo:
- Antes de abrir una vacante, pregunta qué parte de ese trabajo puede hacer ya una herramienta.
- Paga las herramientas buenas. Casi siempre salen más baratas que una contratación.
- Vigila la caja antes que el EBITDA: es lo que más repito como consejero. Crecer sin engordar la estructura es la mejor manera de no depender de la próxima ronda.
Lo que no cambiaría
Siempre he vendido cosas que todavía no tenía, y lo seguiría haciendo: el cliente te enseña qué construir, y hoy lo puedes construir en semanas. Y siempre me he rodeado de personas que sabían más que yo. En un equipo de diez personas, cada fichaje pesa mucho más que en uno de cuatrocientas.
Del cambio no se salva nadie. Tampoco los que ya hemos vendido una empresa. Cuando leo datos así, tengo un minuto de preocupación y 59 de excitación: nunca ha sido tan barato empezar.
Si estás escribiendo tu plan de negocio, o revisando el que escribiste hace tres años, hazte una sola pregunta: ¿qué premisa ha caducado ya sin que te hayas dado cuenta?
Fuentes
- Nota de CaixaBank sobre el estudio ‘Premios EmprendeXXI 2025-2026’, con Afi (29 de septiembre de 2026)
- State of AI in Latin America 2026, de Hi Ventures
- Crónica de ‘El Español’ sobre el informe de Hi Ventures (3 de septiembre de 2026)