Javier Martínez Samblas es el fundador y CEO de Self, una plataforma que convierte un CV en un sitio web personal cuidado en menos de un minuto.
La idea de Self surgió al actualizar mi CV en un momento de incertidumbre laboral. Quería un enlace fácil de abrir desde cualquier dispositivo, con espacio para enseñar mis proyectos y explicar mi experiencia. Hice una página para mí y después empecé a pensar en cómo facilitar ese mismo proceso a otras personas.
El CV ya contenía buena parte de lo que necesitaba contar. La idea era aprovecharlo, en vez de volver a escribirlo todo y preparar una web desde cero.
De ahí salió Self: una forma de convertir ese documento en una página personal, sin saber programar ni aprender a manejar un editor de webs.
Investigación, emprendimiento y música
Me formé en telecomunicaciones y trabajé en la Universidad Carlos III de Madrid antes de incorporarme al grupo de Beam Instrumentation del CERN. Allí desarrollé aplicaciones para analizar datos, supervisar instrumentos y aplicar técnicas de aprendizaje automático a mediciones científicas.
También he cofundado xili, una red social en la que cada publicación parte de una foto elegida al azar de la galería del usuario. La propuesta intenta recuperar la espontaneidad al compartir fotos con tus amigos. En intermorph, mi proyecto personal de música y arte generativo, busco combinar composiciones originales con imágenes creadas mediante inteligencia artificial y visuales que reaccionan al sonido.
En javier.self.cv reúno mi formación, mi experiencia profesional, mis publicaciones y esos proyectos. Me gusta que alguien que llegue por Self pueda descubrir también mi trabajo en investigación o mi faceta musical.
El CV como punto de partida
En Self, subes tu CV, eliges una plantilla y recibes una primera versión de tu página en menos de un minuto. A partir de ahí, puedes revisar el texto, añadir proyectos, hacer cambios y publicarla. Me importa que el proceso sea fácil desde el principio: nadie debería tener que aprender a diseñar una web para poder enseñar su trabajo.
Quiero que todo el mundo pueda tener su propia web. Por eso ofrecemos una opción gratuita: subes tu CV, creas tu página en self.cv y puedes mantenerla publicada sin pagar, con el alojamiento incluido. Para quienes quieran más opciones, tenemos planes de pago que permiten conectar un dominio propio, personalizar más el diseño o consultar las estadísticas de visitas.
El trabajo que queda después del ‘prompt’
Si hoy podemos pedirle a una IA que nos haga una web, ¿para qué hace falta Self? Para mí, la diferencia está en el trabajo que queda después de la primera versión. Incluso con los modelos de IA más recientes, normalmente toca revisar, pedir cambios y volver a comprobar el resultado. Cuando tienes una idea concreta de cómo quieres que quede, ese proceso lleva tiempo.
Hay que revisar cómo se ve en el móvil y en el ordenador: que el texto se lea bien, que las imágenes se adapten y que la distribución siga funcionando al cambiar el tamaño de la pantalla. A veces arreglas una cosa y se descoloca otra. También tienes que decidir qué cambiar y explicárselo a la IA.
Y luego toca publicarla, alojarla y mantenerla disponible. Self reúne las plantillas adaptadas a móvil y escritorio, la edición, la publicación y el alojamiento, todo en una misma plataforma. Así puedes ocuparte de tu página sin ir resolviendo cada parte por separado.
Como ingeniero, disfruto construyendo productos y resolviendo esos problemas. Pero no espero que alguien que necesita una página profesional quiera dedicarle el mismo tiempo. Lo que busco con Self es que pueda centrarse en explicar su experiencia y elegir qué quiere mostrar, mientras la plataforma se ocupa de la parte técnica.
Contar por qué estás construyendo algo
Cuando presento Self, me parece más útil contar cómo surgió la idea que limitarme a decir que soy su fundador. Explicar qué necesitaba y cómo decidí resolverlo ayuda a entender el producto. Al emprender, la experiencia también sirve para explicar por qué elegiste ese problema y qué sabes hacer para resolverlo.
El CV sigue teniendo su sitio, sobre todo cuando te lo piden para un proceso formal. La web lo complementa y permite enseñar los proyectos con más detalle. Un posible socio, un cliente o alguien a quien acabas de conocer puede explorar tu trabajo antes de volver a hablar contigo.
Cuando comparto mi página, quiero que quien la visite pueda conocerme mejor y entender qué me mueve a poner en marcha mis proyectos. Me gustaría que ese enlace fuera el comienzo de una conversación: sobre una idea, una posible colaboración o algo que podríamos construir juntos.