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“Nuestra razón de ser se ha mantenido intacta: la vocación hacia las personas y la sociedad”

Enrique Barbero Lahoz, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales de Ibercaja, repasa las claves de una entidad que celebra 150 años de historia mirando al futuro.

Enrique Barbero Lahoz, dr. de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales.
Enrique Barbero Lahoz, dr. de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales.

En 1876, mientras España trataba de recuperar la estabilidad tras años de convulsión política —con la reciente Restauración borbónica y la aprobación de una nueva Constitución— y el mundo asistía a avances llamados a transformar la vida cotidiana, como la patente del teléfono por Alexander Graham Bell, nacía la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, origen de la actual Ibercaja.

Un siglo y medio después, la entidad celebra su aniversario convertida en una de las principales referencias del sector bancario español. Con una trayectoria marcada por la capacidad de adaptarse a las necesidades de cada momento y por su vinculación estrecha con el desarrollo económico y empresarial, hoy Ibercaja cuenta con 1,7 millones de clientes, cerca de 900 oficinas y más de 5.000 empleados.

Charlamos con Enrique Barbero Lahoz, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales, sobre los hitos que han permitido a la entidad cumplir 150 años. Hablamos también del propósito que la sigue guiando y de su apuesta por acompañar a emprendedores, autónomos y pymes en su crecimiento, ya que, asegura, representan su esencia; “compartimos valores, esfuerzo, determinación y compromiso”.

POCAS EMPRESAS LLEGAN A CUMPLIR 150 AÑOS. ¿QUÉ REPRESENTA ESTE ANIVERSARIO PARA IBERCAJA?

Se trata de una efeméride muy especial, ilusionante y de la que estamos enormemente orgullosos.

En un entorno en el que se vive tanto la inmediatez, en el que tantas cosas pasan tan rápido y con una duración tan efímera, solo haber llegado hasta aquí ya es un gran logro, que se multiplica si pensamos en la excelente situación en la que llegamos y en que nos hemos convertido en uno de los diez mayores operadores del sector bancario español.

Desde luego, los herederos de los ilustrados que constituyeron la Caja estarían muy satisfechos de ver cómo unos cientos de pesetas de capital inicial se han convertido hoy en un volumen de negocio de más de 110.000 millones de euros, que deja huella en las personas y en el progreso de los territorios donde estamos presentes con 1,7 millones de clientes, cerca de 900 oficinas y más de 5.000 empleados.

Todo ello representa que, efectivamente, somos una entidad con mucha historia y que a la vez mira al futuro con fortaleza e ilusión.

“Los herederos de los ilustrados que constituyeron la Caja estarían muy satisfechos de ver cómo unos cientos de pesetas de capital inicial se han convertido en un volumen de negocio de más de 110.000 millones de euros”

SI TUVIERAS QUE RESUMIR EN UNA SOLA IDEA POR QUÉ IBERCAJA HA LLEGADO HASTA AQUÍ, ¿CUÁL SERÍA?

Nuestra razón de ser se ha mantenido intacta desde el origen hasta la actualidad: la vocación hacia las personas y la sociedad.

Ibercaja ha evolucionado mucho, adaptándose a los cambios y nuevas necesidades de los clientes, que no han sido pocos en este siglo y medio, a una gran competencia, a las nuevas tecnologías, a las diferentes crisis financieras que han azotado al sector, a una exigente normativa y a un no precisamente amable entorno en muchas ocasiones…

En esta evolución, las personas siempre han estado en el centro de todo lo que hacemos, tal y como transmite nuestro propósito corporativo: “Ayudar a las personas a construir la historia de su vida porque será nuestra historia”. Este propósito se activa de forma tangible a través de nuestra actividad financiera, nuestra cercanía al cliente y nuestro impacto social.

Enrique Barbero Lahoz pone en valor el propósito corporativo: “Ayudar a las personas a construir la historia de su vida porque será nuestra historia”.
¿QUÉ QUEDA DE LA CAJA DE AHORROS Y MONTE DE PIEDAD DE ZARAGOZA QUE DIO ORIGEN A LA ENTIDAD EN 1876? ¿QUÉ PARTE DE ESE ADN SIGUE SIENDO IRRENUNCIABLE?

Hoy tenemos un modelo de negocio que, claramente, mantiene la vocación social con la que nació Ibercaja y, de hecho, es una de nuestras características diferenciales más destacadas y valoradas del sector.

Nuestros accionistas son cuatro fundaciones, la principal de ellas es Fundación Ibercaja, a través de las que canalizamos, a la sociedad y a los territorios donde tenemos nuestro origen, la totalidad del beneficio que generamos con nuestra actividad financiera. Estamos hablando que en el año 2025 repartimos 138,4 millones de euros con las que las cuatro fundaciones realizaron más de 10.000 acciones sociales, culturales y de apoyo al emprendimiento y la empleabilidad por todo el territorio nacional de las que se beneficiaron cerca de 2,7 millones de españoles.

COMO ORGANIZACIÓN, ¿QUÉ CAMBIOS ESTRATÉGICOS O CULTURALES HAN SIDO DETERMINANTES EN SU TRAYECTORIA?

Por orden cronológico, la primera es la expansión que se acometió en las décadas de los 50/60 en la que se completó la presencia del Banco en la Comunidad aragonesa, se realizó la primera incursión en la riojana y se renombró la entidad como Caja de Ahorros de Aragón y Rioja.

Entre todas las decisiones estratégicas, señalaríamos especialmente cuatro como determinantes en la evolución de la Entidad. 

En segundo lugar, la constitución en 1988 de diferentes sociedades participadas al 100% dedicadas a la gestión de activos (fondos de inversión y planes de pensiones) y a la banca seguros (vida y no vida).

Un año después, la puesta en marcha de los planes de expansión por el valle del Ebro, el corredor de Madrid y en las provincias de Barcelona, Lérida, Tarragona, Valencia y Navarra.

Desde luego, es muy reseñable que Ibercaja superó la Gran Crisis de 2007-2008, en la que el sector pasó de contar con 45 bancos y cajas de ahorros a 10 entidades financieras en todo el país y que llevó al Banco a la adquisición en 2013 del 100% de Grupo Caja3.

“En el año 2025 repartimos 138,4 millones de euros con las que las cuatro fundaciones realizaron más de 10.000 acciones sociales, culturales y de apoyo al emprendimiento y la empleabilidad”

¿CÓMO SE EQUILIBRA EN UNA HISTORIA TAN LARGA LA NECESIDAD DE ADAPTARSE A LOS CAMBIOS Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PROPUESTA DIFERENCIAL SIN PERDER LA ESENCIA?

Además de todo lo que he venido diciendo, tenemos una cultura corporativa muy arraigada y compartida por todas las personas que formamos parte de la Organización. Se trata también de una característica diferencial y diría que “envidiada” dentro del sector bancario. Tenemos unos valores como la cercanía, la autenticidad, la vocación y el impulso que nos acompañan y un propósito corporativo que mantenemos presente en cada una de las actuaciones y decisiones que tomamos. 

Este es el marco de desarrollo de nuestra actividad y de donde surge la propuesta de valor a los clientes que les pone en el centro con vocación de asesoramiento de una manera experta, integral empática y personalizada. 

EN JULIO DEL AÑO PASADO IBERCAJA CULMINÓ UN PROYECTO DE REBRANDING. ¿QUÉ IMPLICÓ ESTE PROCESO Y, SOBRE TODO, CON QUÉ OBJETIVOS SE LLEVÓ A CABO?

La campaña con el lema “Nos mueves tú” fue diseñada con el objetivo de visibilizar la diferencia del modelo de Ibercaja. Con esta actuación queríamos transmitir, precisamente, que nuestro modelo de banca está centrado en la cercanía, el asesoramiento experto y la reinversión del 100% de nuestros beneficios a la sociedad.

De este modo convertimos cada euro de beneficio en oportunidades para las personas y en valor para los territorios en los que estamos presentes. Con esta campaña damos continuidad a nuestro propósito corporativo, activado de forma tangible a través de nuestra actividad financiera, la cercanía al cliente y el impacto social.

PENSANDO EN LAS EMPRESAS, LOS AUTÓNOMOS Y EMPRENDEDORES, ¿CÓMO SE MATERIALIZA HOY, EN LA PRÁCTICA, EL APOYO DE IBERCAJA A SU CRECIMIENTO?

Queda patente en los 250.000 clientes microempresas, comercios y autónomos, en las 24.000 empresas y en los 54.000 clientes agro y en los 3.850 millones de euros que hemos formalizado en 2025 en créditos, préstamos y leasing para este segmento de clientes.

En Ibercaja sabemos que cada empresa, comercio, autónomo tiene unas necesidades diferentes, que su negocio está hecho de decisiones, unas veces más rutinarias y otras más relevantes. Por ello, tenemos 550 especialistas y gestores que están especializados en ayudarles a tomar las mejores decisiones para su empresa.

“En Ibercaja sabemos que cada empresa, comercio, autónomo tiene unas necesidades diferentes, que su negocio está hecho de decisiones, unas veces más rutinarias y otras más relevantes”

¿QUÉ RELACIÓN PROPONÉIS A LOS EMPRENDEDORES Y PYMES EN SU DÍA A DÍA?

Les ofrecemos una relación integral, con una aproximación cercana, de acompañamiento con un asesoramiento experto y con una amplia oferta de soluciones financieras para responder a sus necesidades.

Los emprendedores, las pymes, los autónomos representan nuestra esencia, puesto que en Ibercaja compartimos valores, esfuerzo, determinación y compromiso.

MÁS ALLÁ DE LA RELACIÓN INDIVIDUAL CON CADA CLIENTE, ¿CÓMO SE CONCRETA LA CONTRIBUCIÓN DE LA ENTIDAD AL DESARROLLO DEL TEJIDO EMPRESARIAL?

Participamos y colaboramos activamente con la mayoría de organizaciones empresariales del país, impulsamos convenios con muchas de estas asociaciones que se materializan en convenios de colaboración, jornadas y cursos formativos dirigidos a empresas, así como del impulso a ecosistemas de innovación y cooperación que favorecen su competitividad y crecimiento.

El director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales, recuerda que la entidad cuenta con 550 especialistas y gestores que están especializados en ayudar a las empresas, comercios y autónomos a tomar las mejores decisiones para sus negocios.
DESDE LA EXPERIENCIA DE IBERCAJA, ¿QUÉ LECCIONES PUEDEN SER ÚTILES HOY PARA LOS EMPRENDEDORES SI QUIEREN CONSTRUIR PROYECTOS DURADEROS?

Las pymes siguen emprendiendo cada día y son los principales originadores en nuestro país de empleo y potencian la actividad económica. Además, es clave que decidan invertir y crecer para que incrementen la competitividad de sus proyectos.

Es muy importante asegurar la solidez financiera, definir un propósito claro, anticiparse y adaptarse a los posibles cambios del mercado, y estar siempre enfocado al cliente. Desde Ibercaja intentamos que ninguna iniciativa viable se quede sin financiación.

EL LEMA DE ESTE ANIVERSARIO ES “LA ILUSIÓN COMPARTIDA”, ¿QUÉ QUERÉIS TRANSMITIR CON ÉL?

Hemos partido de la base del lema del Banco que estrenamos el pasado año con la campaña “Nos mueves tú”. Queremos reforzar el mensaje de compromiso con las personas, que son y siempre han sido el motor de nuestra actividad financiera y social y del modo propio de hacer banca.

SIGUIENDO CON EL LEMA, ¿QUÉ ILUSIONA A IBERCAJA?

Nos mueven las personas y la sociedad. Vamos a continuar respondiendo y atendiendo a las necesidades de nuestros clientes, de las personas que integramos este Banco, de continuar contribuyendo a la sociedad y a los territorios donde estamos presentes y prolongando su legado que se inició ahora hace 150 años.


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“La sostenibilidad no es solo una cuestión de reputación, sino de rentabilidad, competitividad y gestión del riesgo”, afirma María Teresa Ruiz Costal, responsable de Sostenibilidad y Fondos Europeos en Banca de Empresas de Ibercaja. Lo que hace unos años se percibía como un valor añadido hoy pesa en la cuenta de resultados. Bancos, fondos de inversión y entidades públicas incorporan criterios ASG —Ambientales, Sociales y de Gobernanza— en sus decisiones de financiación, también cuando analizan proyectos de emprendedores y la situación de pequeñas empresas. Esto significa que, a igualdad de condiciones, un negocio que demuestra buenas prácticas en sostenibilidad tiene más opciones de acceder a líneas de financiación, negociar mejores condiciones crediticias o resultar más atractivo para socios e inversores. ¿Por qué ocurre esto? Porque dichas entidades también gestionan riesgos y saben que una empresa que controla su impacto ambiental, cuida a su equipo y mantiene una gobernanza clara es menos vulnerable a sanciones, conflictos internos, interrupciones en la cadena de suministro o crisis reputacionales. Y eso, traducido al lenguaje financiero, significa menor probabilidad de impago. “La estrategia ESG es diferencial también para el acceso a licitaciones, para atraer inversores y para aumentar la competitividad de la empresa al conseguir menores costes y, por lo tanto, mejorar la eficiencia. También repercute en una mayor tracción del talento y fidelidad de los clientes”, añade la responsable de Ibercaja. Analiza, mide y prioriza decisiones Cuando se baja al terreno práctico, la sostenibilidad se relaciona con una gestión eficiente. Todo empieza respondiendo a una pregunta: ¿en qué se me va el dinero sin darme cuenta? El gasto en energía, agua, materias primas, transporte, embalajes o gestión de residuos suelen representar una parte importante de los costes fijos de las pymes. Sin embargo, no siempre se revisan con la atención que merecen. Se asumen por inercia —como “esto es lo que hay que pagar”— cuando en realidad un contrato eléctrico mal ajustado, consumos innecesarios, mermas de producción o ineficiencias logísticas impactan directamente en la cuenta de resultados. El primer paso es medir. Revisar facturas de suministros, comparar consumos mes a mes, calcular el coste real por unidad producida o detectar picos anómalos permite identificar gastos que llevan años normalizados. Lo que no se mide no se puede mejorar. Y cuando se tienen datos, las decisiones dejan de tomarse por simple intuición. A partir de ahí, las mejoras no siempre exigen grandes desembolsos. Renegociar contratos energéticos, optimizar rutas de reparto, ajustar procesos para reducir desperdicio, digitalizar tareas administrativas o seleccionar proveedores más cercanos puede traducirse en ahorro inmediato. Además, estas acciones refuerzan la imagen de solvencia ante entidades financieras, que valoran positivamente negocios capaces de controlar sus costes y anticipar riesgos. Para una pyme o un autónomo, esto significa algo muy concreto: mayor capacidad de maniobra. Menos gasto estructural implica más margen para invertir, resistir tensiones de tesorería o afrontar un crecimiento. Y cuando llega el momento de solicitar financiación —por ejemplo, para modernizar maquinaria o acceder a fondos europeos— disponer de indicadores claros sobre consumos y eficiencia facilita la conversación con el banco. Poner orden en lo que ya se hace también mejora la productividad. Reducir ineficiencias implica menos improvisación, menos errores y menos trabajo duplicado. En otras palabras: más tiempo y recursos dedicados a lo que realmente genera ingresos. Además, trabajar estas cuestiones permite adelantarse a cambios regulatorios en materia ambiental o laboral. Adaptarse con previsión evita sanciones, urgencias de última hora e inversiones precipitadas. Entendida así, la sostenibilidad es una herramienta de anticipación: protege el negocio hoy y lo prepara para competir mañana. La sostenibilidad, entendida como capacidad de previsión, actúa como una red de seguridad que protege el negocio hoy y lo prepara para seguir compitiendo mañana. Cómo presentar estos datos al banco Muchas pymes ya están haciendo bien las cosas, pero no lo cuentan. Y ahí pierden una oportunidad. Cuando se solicita financiación —para una inversión, una ampliación de instalaciones o circulante— no basta con presentar balances y previsiones de ingresos. Incorporar información sobre eficiencia, reducción de consumos o mejoras organizativas refuerza la percepción de solvencia. Por ejemplo: Mostrar una reducción progresiva del consumo energético tras una inversión en maquinaria más eficiente. Acreditar que se ha disminuido el desperdicio en producción y mejorado el margen bruto. Demostrar estabilidad en el equipo y políticas internas claras. Explicar cómo la inversión solicitada reducirá costes futuros o minimizará riesgos regulatorios. Este tipo de información aporta contexto y ayuda a la entidad financiera a entender que no se trata solo de crecer, sino de crecer con criterio. Además, cada vez existen más líneas de financiación vinculadas a objetivos sostenibles, donde las condiciones pueden mejorar si se cumplen determinados compromisos medibles. En este sentido, contar con datos fiables facilita acceder a este tipo de productos y acreditar el cumplimiento de los objetivos pactados. En definitiva, medir no es solo una herramienta interna de control. Es también una carta de presentación. 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