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No iba a emprender, pero a sus 34 años lleva ya cuatro startups que reinventan la robótica 

Alan Kay dice que “la mejor forma de predecir el futuro es inventarlo” y eso es lo que hace Víctor Mayoral con la robótica, donde lleva ya cuatro emprendimientos

12/04/2024  Ana DelgadoCasos de éxito

En el año 2017, Víctor Mayoral fue propuesto por MIT Technology Review, la prestigiosa revista del Massachusetts Institute of Technology, como uno de los 10 mejores talentos tecnológicos de España. Tenía entonces 28 años y dos startups a sus espaldas.

La primera fue Erle Robotics, fundada en 2013 con su hermano David, en Vitoria-Gasteiz, para desarrollar una nueva generación de robots y pilotos automáticos para drones basados en Linux y de código abierto. Con ella, pronto se posicionaron como la startup nacional con mayor potencial en el ámbito de la robótica llegando a recibir financiación de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados en Defensa de Estados Unidos (DARPA).

A los 4 años de su nacimiento, Erle -abeja en euskera- es adquirida por Acutronic Robotics, una multinacional suiza con el foco puesto en la robótica industrial. En esta se mantiene a Víctor Mayoral como director técnico experto en arquitectura de sistemas robóticos.

Es en estas fechas cuando Víctor Mayoral se entera de su candidatura en el MIT Technology Review, pero lo cierto es que dos años después acaba disolviendo Acutronic Robotics por un cambio de rumbo de uno de sus mayores inversores: Sony Innovation Fund.

La ciberseguridad de los robots

Para entonces ya estaba el ingeniero gestando el que sería su tercer proyecto emprendedor: Alias Robotics orientada a la ciberseguridad de robots, “uno de los nichos con mayor proyección y criticidad en el área de ciberseguridad para los próximos años”, afirma.

Obviamente, el coste de que hackeen un móvil dista mucho del que puede ocasionar un hacker en un robot de ensamblaje, pongamos por caso, en una planta industrial. Para proteger a empresas e instituciones de este tipo de ataques, Alias Robotis ha desarrollado RIS, un sistema inmunológico para robots y sus componentes que los defiende contra el malware. Un segundo producto es el denominado alurity, que simplifica la búsqueda e investigación de ciberseguridad.

También con sede en Vitoria, la empresa no para de cosechar éxitos. El último: haber logrado financiación del Consejo Europeo de Innovación (EIC) por valor de 2,5 millones de euros junto a una ronda de inversiones de 5 millones prevista para principios de 2025, en la que existe un compromiso del Banco Europeo de Inversiones de aportar la mitad, 2,5 millones de euros.

Con más de 15 personas en plantilla, entre ellos biólogos, robóticos, investigadores de seguridad e ingenieros de software, y con el propósito de profesionalizar la empresa, hace tiempo que Mayoral decidió relegar su intervención en la compañía al papel de apoyo liderando la investigación científica en ciberseguridad robótica y delegando las funciones de CEO en  Endika Gil-Uriarte.

No iba a emprender, pero a sus 34 años lleva ya cuatro startups que reinventan la robótica 
El laboratorio robótico que ha montado Víctor Mayoral entre bosques

Una robótica mucho más rápida

Pero el tiempo que ha ganado Mayoral desligándose de la dirección ejecutiva de Alias Robotics, lo ha empleado en montar su cuarto proyecto, donde apoya en aspectos estratégicos y de dirección, y es el que le absorbe ahora: Acceleration Robotics. A grandes rasgos, la misión es hacer que los robots funcionen de forma más rápida y hacerlos, así, más eficaces y productivos además de consumir menos energía.

Su producto más exitoso, hasta ahora, corresponde a ROBOTCORE® para el sistema operativo de robot (ROS) 2 -una nueva generación de robótica- diseñado para mejorar drásticamente la velocidad de las comunicaciones. “Esto significa un procesamiento de datos más rápido, una latencia reducida y una sincronización mejorada entre sus sistemas robóticos”, explican en la web. Esta tecnología permite a los robots intercambiar información en menos de 2,5 microsegundos y funcionar a una velocidad en promedio 62 veces que los estándares actuales.

En Acceleration Robotics diseñan arquitecturas de cómputo de siguiente generación para robots conjugando diferentes tipos de chips para que la computación robótica sea dos, cinco, diez veces o hasta cien veces más rápida. Asimismo, están involucrados en la concepción de chips desde cero, lo que se denomina un micro-controlador para robótica, dentro de un proyecto de cooperación internacional.

Aunque ellos no fabrican los chips, sí los diseñan y antes de sacarlos al mercado necesitan testarlos y ponerlos a prueba. Para ello han construido un laboratorio de robótica en mitad del bosque con tecnología muy avanzada que, entre otras cosas, les permite el control del producto y probar todos los desarrollos con gemelos digitales. En cualquier caso, Mayoral es partidario de que, como país, no podemos quedarnos solo en el diseño, sino que deberíamos atrevernos también a dar el salto a la fabricación. 

También en Acceleration Robotics la plantilla la integran más de 15 personas, todas ellas teletrabajando y con el equipo deslocalizado. La mitad de ellos, incluido el CEO, residen en la India donde cuentan con oficina propia entendiendo que cualquier empresa de robótica ha de tener presencia en Asia, donde se desarrolla el 50% del negocio global de la robótica.

Al contrario que en Alias Robotics, aquí no han recibido financiación externa ni, por el momento, están interesados en recibirla. El año pasado, después de una inversión bastante suntuosa en el laboratorio, lograron aumentar un 200% los beneficios. “Tenemos fondos propios para seguir adelante”, dice Mayoral.

Sin especial interés por el emprendimiento

Víctor Mayoral no es un emprendedor que se prodigue demasiado por el ecosistema, de hecho asegura no haber sentido nunca especial interés por el emprendimiento. Lo que realmente le apasiona es la tecnología y la robótica. Por ello se convirtió en ratón de biblioteca mientras estudiaba para ingeniero de telecomunicaciones por la mañana e ingeniero informático por las tardes. Como recompensa al esfuerzo obtuvo distintas becas con estancias en Noruega, Seúl (Corea del Sur) e Italia, donde inició un doctorado en microbiorobótica. De aquí pasó a Mountain View (California) donde trabajó en la puesta en marcha del proyecto Open Robotics

Regresó a España con la cabeza repleta de ideas nuevas, de esas de las que la industria no quería ni oír hablar. Así que llegó a la conclusión de que “si quieres involucrarte en la creación de tecnología que permita nuevas capacidades, tienes que tomar tú el timón”. Y esto es lo que ha hecho durante estos años creando cuatro empresas. 

No obstante, que el sueño de Mayoral no fuera el emprendimiento, no hay que entenderlo como que en su propósito no figure la consolidación de las compañías como forma de contribuir a la riqueza del país y a posicionar a España a la vanguardia de la tecnología. Esa es la visión que tiene.

Ana DelgadoLarga trayectoria en el oficio del periodismo. Sé poco de mucho y mucho de nada