M2R Agrofarm: innovación en torno a un pequeño insecto llamado a revolucionar la gran industria alimentaria
La startup avanza en su modelo industrial y acelera su crecimiento con el apoyo estratégico de Cajamar Innova, la incubadora de empresas de alta tecnología de Grupo Cooperativo Cajamar.
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M2R Agrofarm nació de una pregunta tan sencilla como ambiciosa: ¿cómo producir más proteína utilizando menos recursos? La respuesta llevó a sus fundadores —Miriam Borondo Hughes y Manuel Rodríguez Riobóo— a apostar por el Tenebrio molitor, un insecto con aplicaciones que van desde la alimentación humana y animal hasta la agricultura o la cosmética.
En esta entrevista, la responsable financiera de la compañía explica cómo han convertido una idea pionera en un proyecto industrial y por qué su objetivo es “no construir simplemente una granja de insectos, sino una planta industrial biotecnológica”.
Para ello, cuentan con el apoyo de Cajamar Innova, la incubadora de empresas de alta tecnología de Grupo Cooperativo Cajamar, que acompaña a la startup en su proceso de crecimiento y escalado. “El ecosistema permite conectar ciencia, producción y mercado, que es precisamente lo que necesita una startup agroalimentaria para escalar con sentido”, afirma Miriam Borondo.

M2R Agrofarm adapta a su catálogo a las necesidades de sectores como la ganadería, acuicultura, pet food, agricultura y alimentación humana.
M2R AGROFARM LA FUNDASTEIS MANUEL RODRÍGUEZ RIOBÓO Y TÚ. LOS DOS SOIS ANALISTAS ECONÓMICOS FORMADOS EN SEVILLA. ¿CÓMO Y POR QUÉ ACABÁIS CREANDO UNA EMPRESA EN HUELVA ESPECIALIZADA EN LA PRODUCCIÓN DE PROTEÍNA ANIMAL MEDIANTE LA CRÍA DEL TENEBRIO MOLITOR?
Manuel y yo nos conocimos durante la carrera. Mientras estudiábamos, analizábamos continuamente modelos de negocio, tendencias de mercado y los grandes retos que iban a transformar la economía. Uno de ellos era especialmente evidente: la necesidad de producir más alimentos y encontrar nuevas fuentes de proteína en un contexto de crecimiento demográfico y escasez de recursos.
Al estudiar distintas alternativas descubrimos el potencial del Tenebrio molitor. Entendimos que podía formar parte del futuro de la alimentación, pero también que se trataba de un sector prácticamente por construir. En aquel momento apenas existía información técnica accesible sobre cómo criar esta especie de forma profesional, qué rendimientos podían alcanzarse o cómo convertir una cría biológica en un modelo industrial.
Decidimos aventurarnos y conseguimos nuestros primeros diez kilos de Tenebrio molitor. Antes de plantear una gran instalación, queríamos hacer la prueba biológica y comprobar por nosotros mismos si el modelo era viable. Empezamos desde cero, aprendiendo mediante la observación, la experimentación y muchos errores. El proyecto terminó desarrollándose en Huelva, en Hinojos el corazón de Doñana, en un entorno estrechamente vinculado al sector agrícola y agroalimentario.
¿QUÉ HACE DEL GUSANO DE LA HARINA UNA ESPECIE TAN INTERESANTE PARA LA INDUSTRIA FOODTECH?
El Tenebrio molitor es interesante por diferentes motivos. En primer lugar, tiene unas propiedades nutricionales muy buenas. Supera un 55 % de proteína y presenta un perfil que incluye todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas, minerales y grasas insaturadas. Es un producto aplicable a cualquier cosa. [1]
También permite aprovechar todo el ciclo productivo. La larva se destina a alimentación o se transforma en harina y aceite; las mudas, los exoesqueletos y la biomasa adulta contienen quitina, que puede convertirse en quitosano para aplicaciones agrícolas, cosméticas, farmacéuticas o de biomateriales; y el frass generado durante la cría se valoriza como fertilizante orgánico. Es un modelo de aprovechamiento integral en el que cada fracción puede convertirse en un producto con valor.
A ello se suma su eficiencia productiva. Puede criarse verticalmente y ocupa poca superficie. Un análisis de ciclo de vida estimó que, por kilogramo de proteína comestible el vacuno, requería entre 7,89 y 14,12 veces más que el Tenebrio molitor. [2]
¿QUÉ OFRECE EXACTAMENTE M2R AGROFARM Y QUÉ OS DIFERENCIA DE OTRAS EMPRESAS DEL SECTOR?
M2R Agrofarm desarrolla y produce soluciones basadas en el Tenebrio molitor. Trabajamos con insecto vivo y deshidratado, harinas proteicas, aceite, frass para agricultura y nuevas líneas de valorización relacionadas con la quitina y el quitosano.
Nuestra principal diferencia es que apostamos por un modelo tecnológico, completamente vertical y con control sobre toda la cadena de valor. No nos limitamos a criar el insecto: controlamos la reproducción, el crecimiento, la alimentación, las condiciones ambientales, la transformación y la salida comercial de cada producto. El sistema vertical nos permite multiplicar el aprovechamiento del espacio y organizar la producción de forma modular y escalable.
Además, hemos desarrollado tecnología propia que nos permite controlar la trazabilidad durante todo el proceso. Controlamos variables y de esta forma obtenemos trazabilidad desde el origen hasta el producto final y podemos tomar decisiones basadas en datos, que al final es a lo que nos dedicamos.
Nuestra visión no es construir simplemente una granja de insectos, sino una planta industrial biotecnológica capaz de producir ingredientes homogéneos, seguros, trazables y adaptados a las necesidades de distintos sectores.

La startup opera desde una instalación propia bajo un modelo circular: crían Tenebrio molitor con subproductos vegetales locales y revalorizan cada salida del proceso sin franquicias ni intermediarios.
VUESTRA ACTIVIDAD ABARCA DESDE LA ACUICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN ANIMAL HASTA LA AGRICULTURA E, INCLUSO, LA ALIMENTACIÓN HUMANA. ¿QUÉ SECTORES ESTÁN MOSTRANDO MAYOR INTERÉS Y DÓNDE CREÉIS QUE EXISTE UN MAYOR RECORRIDO DE CRECIMIENTO?
A corto plazo, la alimentación animal y la agricultura son los mercados que permiten una entrada más rápida, pero creemos que el mayor recorrido a largo plazo está en la alimentación humana. La FAO estima que en 2050 la agricultura tendrá que producir alrededor de un 70 % más de alimentos. [3]
Para responder a ese reto no podemos depender exclusivamente de las mismas fuentes de proteína. Necesitamos ampliar las alternativas, y el Tenebrio molitor puede aportar una proteína de origen animal, natural, completa y producida con una elevada eficiencia. La aceptación aumentará cuando el consumidor conozca el producto y deje de imaginar que debe comer el insecto entero. En forma de harina puede incorporarse a panes, pastas, barritas, cremas o formulaciones proteicas como cualquier otro ingrediente.
Nuestra alimentación está llena de convenciones culturales: comemos gambas, caracoles y moluscos, y en pocos años hemos normalizado las bebidas vegetales y otras proteínas alternativas. Con los insectos sucederá algo parecido.
La otra gran oportunidad es la agricultura. El frass está generando una respuesta muy positiva entre agricultores y productores porque combina nutrientes, materia orgánica y quitina. Los resultados obtenidos en distintos ensayos científicos y las primeras experiencias de uso muestran un potencial muy relevante como biofertilizante, bioestimulante y fitofortificante. [4]
TODAVÍA EXISTE CIERTO DESCONOCIMIENTO SOBRE EL USO DE INSECTOS COMO FUENTE DE PROTEÍNA. ¿CUÁL DIRÍAS QUE ES HOY LA PRINCIPAL BARRERA PARA EL DESARROLLO DEL SECTOR? ¿LA REGULACIÓN, LA PROPIA INDUSTRIA, LA ACEPTACIÓN DEL MERCADO…?
La regulación es una de las grandes barreras, principalmente porque estamos ante un sector completamente nuevo. Existen pocos precedentes, la información todavía es limitada y las administraciones también deben construir conocimiento y criterios técnicos. Esto hace que las autorizaciones, las interpretaciones normativas y los nuevos desarrollos sean más difíciles y lentos que en una industria consolidada.
A ello se suma el reto de la industrialización. En un sector tradicional ya existen fabricantes de maquinaria, procesos estandarizados, proveedores especializados y décadas de experiencia. En la producción de insectos, gran parte de ese ecosistema todavía hay que crearlo. No podemos comprar una fábrica completa y empezar a producir: muchas máquinas deben diseñarse o adaptarse y numerosos procesos tienen que inventarse desde cero.
Hay que resolver cómo automatizar los procesos. En la práctica, estamos industrializando un proceso biológico al mismo tiempo que construimos la tecnología, la normativa y el mercado que deben sostenerlo.
La aceptación del consumidor también es relevante, sobre todo en alimentación humana, pero creemos que avanzará a medida que exista más información y productos bien formulados. El reto inmediato es crear una industria capaz de producir con seguridad, volumen, regularidad y costes competitivos.
LA REGULACIÓN EUROPEA SOBRE LAS PROTEÍNAS DE INSECTO HA EVOLUCIONADO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS. ¿HASTA QUÉ PUNTO LOS CAMBIOS NORMATIVOS ESTÁN ACELERANDO EL DESARROLLO DEL SECTOR Y QUÉ RETOS REGULATORIOS SIGUEN PENDIENTES?
La evolución normativa europea ha sido determinante para abrir el mercado. En alimentación animal, la Unión Europea autorizó la proteína animal transformada procedente de insectos para acuicultura en 2017 y amplió posteriormente su uso a porcino y aves en 2021. [5] En alimentación humana, el Tenebrio molitor cuenta con autorizaciones para diferentes presentaciones, entre ellas larva congelada, deshidratada y en polvo; y en enero de 2025 se autorizó también un polvo de larva entera tratado con radiación ultravioleta para determinados usos alimentarios. [6]
Estos avances aportan seguridad jurídica, atraen inversión y permiten que empresas e industrias comiencen a desarrollar productos. Sin embargo, el marco continúa siendo complejo. Las autorizaciones dependen de la especie, el formato, el proceso productivo y los usos previstos, y algunas están vinculadas temporalmente a datos protegidos de solicitantes concretos.
También siguen existiendo retos en el etiquetado, la clasificación de determinados ingredientes y los requisitos aplicables al frass. La normativa europea ya ha definido el frass y establecido condiciones de tratamiento, pero su encaje como fertilizante requiere además cumplir la normativa específica del producto y del mercado de destino. [7]
La regulación avanza, pero debe hacerlo rápido para permitir poder ir de la mano del crecimiento del sector.

Miriam Borondo Hughes señala que la regulación es, de momento, una de las grandes barreras que encuentran, a la que se suman dos retos: la industrialización y la automatización de procesos.
UNO DE LOS PILARES DE VUESTRO MODELO ES LA ECONOMÍA CIRCULAR. ¿QUÉ SUBPRODUCTOS SE GENERAN DURANTE LA CRÍA DEL TENEBRIO MOLITOR Y QUÉ SALIDA COMERCIAL O APLICACIÓN PRÁCTICA TIENEN?
En la fase larvaria obtenemos dos tipos principales de harina: una harina con aproximadamente un 55 % de proteína de origen animal y natural, y una harina desgrasada que puede alcanzar alrededor del 75 % de proteína. Esto permite desarrollar ingredientes con características diferentes para alimentación humana, pet food, acuicultura y otras formulaciones.
Durante el desgrasado obtenemos también aceite de Tenebrio molitor. Su perfil lipídico destaca por una elevada proporción de grasas insaturadas, principalmente ácido oleico, que es omega-9, y ácido linoleico, que es omega-6. Es aplicable en diferentes sectores como alimentación, cosmética, o farmacia. [8]
Otro coproducto fundamental es el frass, formado por las deyecciones del insecto. Según nuestras analíticas, contiene aproximadamente un NPK de 6,6-2-3 y un 22% de quitina. Lo destinamos a agricultura como fertilizante orgánico y como producto con potencial para mejorar la fertilidad y la actividad biológica del suelo, además es apto para agricultura ecológica.
Finalmente, las mudas, los exoesqueletos y la fase adulta constituyen fracciones ricas en quitina. Esta puede transformarse en quitosano, un biopolímero aplicable en agricultura, cosmética, farmacia, conservación alimentaria, tratamiento de aguas, recubrimientos y biomateriales. El resultado es un modelo de aprovechamiento integral, con múltiples productos finales y una generación mínima de residuos.
LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL ES UNO DE LOS ARGUMENTOS A FAVOR DE LA PROTEÍNA DE INSECTO. ¿QUÉ IMPACTO TIENE Y EN QUÉ SE DIFERENCIA DE LA PRODUCCIÓN CONVENCIONAL EN ASPECTOS COMO EL CONSUMO DE AGUA, EL USO DE SUELO, LAS EMISIONES O LOS RESIDUOS?
La principal ventaja ambiental del Tenebrio molitor es la eficiencia con la que puede producirse proteína utilizando sistemas verticales y aprovechando prácticamente toda la biomasa generada. No necesita grandes extensiones de terreno, no genera metano entérico y permite transformar la larva, el aceite, el frass y las fracciones ricas en quitina en productos comercializables.
Un análisis de ciclo de vida realizado por la Universidad de Wageningen estimó que la producción de un kilogramo de proteína comestible de Tenebrio molitor generaba alrededor de 14 kilogramos de CO₂ equivalente y requería aproximadamente 18 metros cuadrados de suelo al año. En esa comparación, las emisiones por kilogramo de proteína eran entre 2,67 veces mayores en pollo, 3,87 veces mayores en cerdo y 12,51 veces mayores en vacuno. El uso de suelo era 2,85 veces mayor en pollo, 3,49 veces mayor en cerdo y 14,12 veces mayor en vacuno. [2]
En agua, otro estudio estimó una huella hídrica total de unos 23 litros por gramo de proteína de gusano de la harina, frente a 57 para cerdo y 112 para vacuno. Esto supone una huella aproximadamente un 60 % inferior a la del cerdo y cerca de un 80 % inferior a la del vacuno en esa metodología concreta. [9]
Además, existe otra vertiente de aprovechamiento de materias que no llegan al supermercado por cuestión de estética o fecha y que se consideran un residuo y nosotros le damos una segunda vida como alimento al Tenebrio. Toda esas frutas y verduras que no llegan a la venta por no cumplir con los estándares comerciales.
Por eso nuestro modelo apuesta por la verticalización, la automatización, la eficiencia energética, el uso de energías renovables y el aprovechamiento de todos los coproductos. La sostenibilidad no debe basarse únicamente en el potencial de la especie, sino en cómo se diseña y opera realmente la planta.
LA DEMANDA DE PROTEÍNAS ALTERNATIVAS CRECE CADA AÑO, PERO ESCALAR LA PRODUCCIÓN SIGUE SIENDO UNO DE LOS GRANDES RETOS DEL SECTOR. ¿CUÁL ES EL PRINCIPAL DESAFÍO PARA QUE ESTE MODELO PUEDA COMPETIR EN COSTE Y VOLUMEN CON LAS FUENTES TRADICIONALES DE PROTEÍNA?
El principal desafío es industrializar un proceso biológico sin perder el control sobre él. Escalar no consiste simplemente en añadir más bandejas. Al aumentar el volumen hay que mantener estable la reproducción, la densidad, la alimentación, la temperatura, la humedad, la mortalidad, los tiempos de crecimiento y la calidad del producto final.
El coste depende de muchas variables: el alimento, la energía, la mano de obra… Una mejora pequeña en el crecimiento o en el rendimiento, multiplicada por miles de lotes, puede modificar por completo la rentabilidad de una planta.
La ausencia de maquinaria estandarizada añade complejidad. Cada empresa debe diseñar o adaptar la maquinaria y los procesos necesarios para su producción. Por eso la tecnología y los datos son fundamentales para convertir una producción biológica en un proceso industrial repetible.
También hay que acompasar inversión y mercado. Construir una gran planta sin contratos estables supone un riesgo, pero cerrar acuerdos industriales exige demostrar previamente capacidad de suministro. Nuestra estrategia es crecer de forma modular y escalonada, vinculando cada ampliación a mejoras productivas, validaciones técnicas y demanda real.

Manuel Rodríguez Riobóo, CEO de M2R Agrofarm, en las instalaciones de la empresa, en Hinojos, un entorno de Huelva estrechamente vinculado al sector agrícola y agroalimentario.
ACTUALMENTE COMERCIALIZÁIS TANTO PARA EMPRESAS COMO ALGUNOS PRODUCTOS PARA CLIENTES FINALES. ¿CUÁL ES VUESTRO MODELO DE NEGOCIO Y CÓMO LLEGAN HOY VUESTROS PRODUCTOS AL MERCADO?
Actualmente combinamos un modelo B2C y B2B. La venta directa al consumidor nos ha permitido empezar a comercializar desde una fase temprana, conocer muy bien al cliente, validar formatos y detectar necesidades reales. Nuestros productos llegan al mercado a través de la web, redes sociales, venta directa, y colaboraciones con tiendas, criadores y distribuidores.
En B2B trabajamos con tiendas especializadas, zoológicos, criadores, productores agrícolas y empresas interesadas en incorporar insecto, harina, aceite o frass a sus productos. En esta línea, el valor no está solo en vender una materia prima, sino en poder adaptarla a las necesidades del cliente: concentración proteica, contenido graso, granulometría, formato, estabilidad o funcionalidad.
A medida que aumentemos la capacidad productiva, el peso principal del negocio se desplazará hacia acuerdos industriales recurrentes en el mercado de alimentación humana.
M2R AGROFARM FORMA PARTE DE LA ACELERADORA CAJAMAR INNOVA TRAS SER SELECCIONADA EN 2025, EN LA PRIMERA CONVOCATORIA FOODTECH. ¿QUÉ OS LLEVÓ A PRESENTAR VUESTRA CANDIDATURA Y QUÉ BUSCABAIS EN ESE MOMENTO DEL PROYECTO?
Buscábamos acompañamiento especializado, acceso a investigadores y centros tecnológicos, contacto con empresas agroalimentarias y una visión externa que cuestionara nuestras decisiones. En una startup industrial es fácil quedar absorbido por la operativa diaria y perder perspectiva sobre la estrategia, la regulación, la financiación o la verdadera necesidad del mercado.
También queríamos mostrar que M2R Agrofarm no es únicamente una granja de insectos. Es un proyecto foodtech y biotecnológico con capacidad para desarrollar ingredientes, tecnología productiva, fertilizantes y nuevos biomateriales. Cajamar Innova representaba el entorno adecuado para conectar esa visión con empresas, expertos e investigadores especializados en el sector agroalimentario.
¿QUÉ OS HA APORTADO CAJAMAR INNOVA DURANTE EL PROCESO DE ACELERACIÓN? ¿HASTA QUÉ PUNTO HA SUPUESTO UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA EVOLUCIÓN DE LA EMPRESA?
Cajamar Innova nos ha ayudado a estructurar la empresa para la siguiente etapa. Hemos podido contrastar nuestro modelo con especialistas en alimentación, agricultura, regulación, marketing, financiación, packaging y desarrollo de negocio. Ese contraste nos ha obligado a formular mejor nuestras hipótesis y a convertirlas en proyectos concretos de validación.
También nos ha facilitado el acceso a empresas, centros de investigación e instituciones a las que una startup tiene más dificultades para llegar por sí sola. Muchas de las oportunidades que estamos trabajando actualmente han surgido o se han acelerado gracias a esas conexiones.
El cambio más importante ha sido pasar de pensar únicamente en cuánto podemos producir a preguntarnos qué necesita exactamente cada mercado, qué análisis debemos realizar, qué funcionalidad debe ofrecer cada ingrediente y qué requisitos debe cumplir para incorporarse a una formulación industrial.
EL ECOSISTEMA DE CAJAMAR INNOVA REÚNE STARTUPS, EXPERTOS, EMPRESAS E INVESTIGADORES ESPECIALIZADOS EN INNOVACIÓN AGROALIMENTARIA. ¿QUÉ VALOR TIENE PARA UNA STARTUP PODER CRECER DENTRO DE UN ENTORNO ASÍ?
Tiene un valor enorme porque ninguna empresa foodtech puede crecer de forma aislada. Para desarrollar un nuevo ingrediente no basta con producirlo: hacen falta análisis de laboratorio, conocimiento regulatorio, ensayos, financiación, validación científica y empresas dispuestas a incorporarlo a sus productos.
Un ecosistema especializado permite acceder a capacidades que una startup no puede construir internamente durante sus primeras etapas. También permite aprender de otras empresas que están afrontando problemas similares y compartir experiencias sobre industrialización, regulación, comercialización o financiación.
La colaboración con investigadores es especialmente importante. Una empresa puede observar que un producto funciona, pero necesita evidencia que explique por qué funciona, en qué condiciones, a qué dosis y con qué resultados. Esa validación genera confianza y es imprescindible para trabajar con clientes industriales.
Además, escuchar desde el principio a las empresas evita desarrollar durante años un producto que no responde a una necesidad real. El ecosistema permite conectar ciencia, producción y mercado, que es precisamente lo que necesita una startup agroalimentaria para escalar con sentido.
MIRANDO AL FUTURO, ¿CUÁLES SON LOS PRÓXIMOS PASOS DE M2R AGROFARM? ¿EN QUÉ OBJETIVOS QUERÉIS CENTRAROS LOS PRÓXIMOS AÑOS?
Nuestro siguiente gran paso es industrializar y ampliar la producción. Buscamos unas instalaciones industriales que nos permitan crecer de forma escalonada hacia 150, 365 y posteriormente 1.000 toneladas anuales.
Pero no queremos crecer únicamente en volumen. Nuestro objetivo es automatizar tareas, mejorar el rendimiento biológico, reducir los costes, estandarizar los productos y desarrollar líneas de transformación capaces de separar y valorizar adecuadamente la proteína, el aceite, el frass y las fracciones ricas en quitina.
Otro eje prioritario es validar nuestros ingredientes junto con empresas, investigadores y centros tecnológicos. Queremos demostrar su funcionamiento en alimentación humana, pet food, acuicultura, agricultura, cosmética y otras aplicaciones industriales.
También estamos trabajando en certificaciones, proyectos regionales y europeos, protección tecnológica y acuerdos estratégicos que nos permitan escalar con demanda real. La meta es construir una empresa industrial sólida, con una tecnología propia, productos de alto valor añadido y capacidad para competir en mercados nacionales e internacionales.
SI DENTRO DE CINCO AÑOS VOLVEMOS A HABLAR, ¿QUÉ TE GUSTARÍA QUE HUBIERA CAMBIADO, TANTO EN M2R AGROFARM COMO EN LA INDUSTRIA DE LAS PROTEÍNAS ALTERNATIVAS?
Me gustaría que M2R Agrofarm hubiera pasado de ser una startup con una tecnología prometedora a convertirse en una compañía industrial de referencia, con producción a gran escala, presencia internacional y acuerdos estables con empresas de alimentación, agricultura, cosmética y biotecnología.
También me gustaría que conserváramos algo que ha sido esencial desde el principio: la capacidad de aprender, experimentar y mejorar rápidamente. Crecer no debería significar perder la curiosidad, la flexibilidad ni la cercanía con el proceso productivo.
Respecto a la industria, espero que dentro de cinco años dejemos de presentar los insectos como una curiosidad. Me gustaría que sus ingredientes se evaluaran como cualquier otra materia prima: por su composición, funcionalidad, seguridad, trazabilidad, sostenibilidad y precio. El verdadero cambio llegará cuando dejemos de justificar por qué trabajamos con insectos y podamos centrarnos en demostrar qué problema resuelve cada producto.
FUENTES DE APOYO Y VERIFICACIÓN
Referencias para los datos nutricionales, regulatorios y ambientales incluidos en las respuestas.
[1] EFSA NDA Panel (2021). Safety of dried yellow mealworm (Tenebrio molitor larva) as a novel food pursuant to Regulation (EU) 2015/2283. EFSA Journal, 19(1), 6343. Consultar fuente
[2] Oonincx, D. G. A. B. y de Boer, I. J. M. (2012). Environmental Impact of the Production of Mealworms as a Protein Source for Humans – A Life Cycle Assessment. PLOS ONE, 7(12), e51145. Consultar fuente
[3] FAO (2025). Better land, soil and water management key to feeding 10 billion people. La FAO estima que en 2050 será necesario producir un 50 % más de alimentos, piensos y fibras que en 2012. Consultar fuente
[4] Blakstad, J. I. et al. (2023). Frass from yellow mealworm (Tenebrio molitor) as plant fertilizer and defense priming agent. Biocatalysis and Agricultural Biotechnology, 53, 102862. Consultar fuente
[5] Unión Europea. Reglamento (UE) 2017/893, relativo al uso de proteína animal transformada de insectos en acuicultura, y Reglamento (UE) 2021/1372, que amplía usos en animales no rumiantes, incluidos porcino y aves. Consultar fuente
[6] Unión Europea. Reglamento de Ejecución (UE) 2022/169, sobre formas congeladas, deshidratadas y en polvo de Tenebrio molitor, y Reglamento de Ejecución (UE) 2025/89, sobre polvo de larva entera tratado con UV. Consultar fuente
[7] Unión Europea. Reglamento (UE) 2021/1925, que define el frass y establece requisitos sanitarios de tratamiento y comercialización. Consultar fuente
[8] Lee, S. et al. (2024). Determination of Triacylglycerol Composition in Mealworm Oil and Evaluation of Its Oxidative Stability. Insects, 15(5), 365. El aceite mostró predominio de ácido oleico y presencia relevante de ácido linoleico. Consultar fuente
[9] Miglietta, P. P. et al. (2015). Mealworms for Food: A Water Footprint Perspective. Water, 7(11), 6190–6203. Consultar fuente
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