Alberto Hospital es socio fundador de Premoney, consultora de financiación pública para startups. En este artículo nos presenta las claves para que tu empresa pueda aprovechar este tipo de deducciones o bonificaciones.
El artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades permite restar de la cuota un porcentaje del gasto en I+D (25%, 42% sobre el exceso de la media de los dos años anteriores y un 17% extra por investigadores en exclusiva) o en innovación tecnológica (12%). Si no hay beneficios, la deducción se aplica en los 18 años siguientes o se monetiza.
¿Es I+D de verdad?
La I+D exige novedad frente al estado del arte e incertidumbre tecnológica real. Desarrollar un SaaS con tecnologías conocidas o integrar APIs no lo es: como mucho es innovación tecnológica. Si tu plan cuenta con un 25%, revísalo antes de que lo haga Hacienda.
Monetización: dinero real, pero lento
El artículo 39.2 permite cobrar en efectivo la deducción no aplicada, con una quita del 20%: de 100.000€ cobras 80.000€.
Exige Informe Motivado Vinculante (IMV), mantener plantilla y reinvertir en I+D+i durante 24 meses.
Y el calendario importa: la deducción de 2026 se solicita en la declaración de 2027, en julio de 2028. Alarga el runway, no paga las nóminas del próximo trimestre.
El IMV
Obliga a Hacienda a respetar que tu proyecto es I+D o innovación, pero no blinda las cifras: el gasto y su imputación se pueden revisar. Cuesta entre 3.000€ y 10.000€ y compensa a partir de unos 30.000€ de deducción (para monetizar, es obligatorio).
Deducción o bonificación: la decisión clave
La bonificación reduce un 40% la cuota empresarial a la Seguridad Social del personal investigador. Pero no se puede aplicar a la vez que la deducción sobre el mismo empleado, salvo que tengas el Sello de PYME Innovadora. Hay que elegir.
Ejemplo: 4 developers en exclusiva con un coste de 200.000€.
- Si es I+D: la deducción ronda los 84.000€; la bonificación, unos 17.000€ al año. Gana la deducción.
- Si es innovación tecnológica: la deducción es de 24.000€ (19.200€ monetizados, en 2028), frente a 17.000€ de bonificación en caja cada mes. Suele ganar la bonificación.
La clave
Este incentivo no se juega en julio, sino antes de cerrar el año: clasificando bien los proyectos, registrando horas por persona y proyecto y eligiendo el incentivo adecuado para cada persona.
En Premoney acompañamos a startups en todo el ciclo: calificamos proyectos, preparamos la documentación, gestionamos la bonificación de Seguridad Social y hacemos antes el cálculo comparativo para que cada developer vaya al incentivo que más rinde. Si tu equipo de producto supera las tres o cuatro personas, haz números antes de diciembre: escríbenos en premoney.es.
