UE y Mercosur: un gigante comercial de 700M de consumidores
Tras 26 años de complejas negociaciones, la UE y Mercosur suscriben un acuerdo que promete crear la mayor zona de libre comercio del mundo, abarcando alrededor de 700 millones de consumidores

Pendiente todavía de la aprobación del Parlamento Europeo y la ratificación de todos los Estados miembros de la UE, después de 26 años de tira y afloja la Unión Europea firmó el sábado pasado con los países fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) el acuerdo que creará la mayor zona comercial del mundo.
Junto a los países fundadores de Mercosur, figuran como asociados, Bolivia –en proceso de adhesión–, Venezuela –suspendida desde 2017–, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Panamá.
Acuerdo histórico
Las negociaciones de la UE con Mercosur -constituido en 1991- arrancaron en 2019. Ante la falta de acuerdo para acercar posiciones, las conversaciones se rompieron y no se reanudaron hasta 2010.
La falta de voluntad política y graves diferencias, sobre todo, en el sector agrícola, estancaron las negociaciones dilatándolas hasta un nuevo impulso en 2016. En 2019, se cierran las negociaciones sobre los componentes comerciales del acuerdo y, en 2020, los componentes políticos del mismo.
Otro gran salto se dió el 6 de diciembre de 2024, cuando la UE y Mercosur alcanzan un acuerdo político para seguir mejorando el acuerdo y abordar las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible.
Finalmente el sábado, 17 de enero de 2026, Mercosur y los 27 estados miembros de la UE suscriben el acuerdo para lo que catalogan la zona de libre comercio más grande del mundo.
Doble tratado
Señala Jan Jonckheere, profesor de comercio internacional en OBS Business School, que el diseño jurídico del acuerdo se articula en dos textos distintos.
Por un lado, está el Acuerdo Comercial Interino (ATI/iTA) que concentra los elementos estrictamente comerciales. Se incluyen aquí reducción de aranceles, gestión de cuotas, normas de origen, facilitación aduanera, acceso a la contratación pública y cooperación regulatoria en el ámbito de los bienes.
Estas materias son competencia exclusiva de la UE, por lo que el ATI sólo necesita la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo para entrar en vigor y aplicarse de forma provisional en todos los Estados miembros.
“Esto significa que, incluso si algunos parlamentos nacionales se oponen al conjunto del acuerdo, los beneficios comerciales podrían activarse igualmente para todo el mercado interior”, explica el profesor.
Un acuerdo mixto sometido a vetos nacionales
El segundo texto –continúa Jonckheere– corresponde al Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (APEM/EMPA). Este tiene un alcance mayor e incluye cooperación política, compromisos de sostenibilidad, normas sobre inversión y otros elementos de carácter estructural.
Al tratarse de un ‘acuerdo mixto’, requiere la ratificación unánime de todos los Estados miembros, lo que otorga a cada país un poder efectivo de veto sobre el conjunto del instrumento.
“En la práctica, un solo Estado, como Francia, Irlanda o Polonia, puede bloquear la ratificación del APEM durante un periodo indefinido”. No obstante, dicho bloqueo no paraliza la entrada en vigor del ATI, “de modo que la parte comercial del pacto puede avanzar sin que se active la dimensión política y de cooperación más amplia”, explica.
Los compromisos suscritos
Está todavía por ver cómo queda el acuerdo definitivo. Resistencias existen por ambas partes. Quiere esto decir que lo suscrito es provisional y sujeto a revisiones.
Ello no significa, sin embargo, que no permita aplicar beneficios económicos inmediatos, como pueden ser la apertura de mercados y la reducción de aranceles mientras se completa el proceso de ratificación del pacto completo.
En líneas generales, los compromisos suscritos hasta ahora contemplan:
Eliminación de barreras comerciales y facilitar a las empresas de la UE la venta de bienes y servicios al Mercosur, así como la inversión.
Acceso sostenible a las materias primas, reforzando nuestra seguridad económica y proporcionando a la industria de la Unión las materias primas fundamentales que tanto necesita.
Ayudar a la UE y al Mercosur a configurar las normas comerciales mundiales en consonancia con las normas más estrictas de la UE;
Enviar una señal poderosa al mundo a favor del comercio basado en normas, rechazando el proteccionismo.
Seguir integrando las cadenas de valor entre las dos regiones, ayudando así a las industrias de ambas partes a seguir siendo competitivas en el mercado mundial.
Proyectar los valores de la UE a través de obligaciones detalladas sobre comercio y desarrollo sostenible, incluido el cambio climático y la mano de obra.
Beneficios generales
Entre los beneficios generales que se airean desde el Parlamento Europeo para los países miembros se encuentran:
Una gigante zona comercial
El acuerdo crea una de las mayores zonas comerciales del mundo, con aproximadamente 700 millones de consumidores.
Impulso a las exportaciones
A juicio de los entusiastas europeos, el acuerdo ofrecerá significativas oportunidades comerciales para las empresas de la UE. Estiman en torno a un 39% el aumento de las exportaciones anuales a Mercosur con un valor aproximado de 49.000M de euros.
Ahorro de aranceles
Eliminación de aranceles sobre más del 91% de los productos de la UE, lo que ahorrará a las empresas 4.000 millones de euros al año. Podrán así, en parte, compensar la subida arancelaria de otros mercados como el estadounidense.
Impacto en el PIB de la UE
Se estima un impacto global de casi 80.000 millones de euros una vez aplicado plenamente el acuerdo, lo que añade hasta un 0,05% al PIB total.
Respaldo al mercado laboral
Justifican también la importancia del acuerdo al respaldo “de cientos de miles de puestos de trabajo en la UE”.
En materia de sostenibilidad
Además de los beneficios económicos, el acuerdo contiene compromisos ambiciosos y exigibles en materia de desarrollo sostenible, lucha contra el cambio climático (integrando el Acuerdo de París), derechos laborales y bienestar animal.
Respuesta al nuevo orden geopolítico
El Acuerdo pretende ser también “una fuerte señal geopolítica que demuestra el compromiso compartido de la UE y el Mercosur con el multilateralismo y el orden internacional basado en normas”. Aluden en este sentido al actual momento de incertidumbre mundial y de creciente fragmentación.

Agricultura
El sector agrícola es, en principio, el que más reticente se muestra con el acuerdo. Las tractoradas se han repetido durante los últimos días en todos los países comunitarios.
Entiende, entre otras cosas, que competirán en desventaja con unos mercados menos regulados por las exigencias medioambientales y con productos de su competencia directa.
Los mandatarios comunitarios lo niegan. Hablan de un acuerdo que “abrirá un acceso sin precedentes a la región del Mercosur” y un aumento de las exportaciones agroalimentarias de la UE de hasta en un 50%.
Como casos particulares citan: frutas y hortalizas ( + 36 %); aceites vegetales (+ 21 %); productos lácteos (+102%) y las bebidas (+ 53%).
En la misma línea se asegura que se reducirán los aranceles sobre productos agroalimentarios clave de la UE, como el vino, las bebidas espirituosas, los productos lácteos y el aceite de oliva.
A la vez, protegerá 344 indicaciones geográficas de la UE, alimentos y bebidas tradicionales de alto valor, “frente a la competencia desleal y las imitaciones”.
Por otro lado, la UE mantiene su independencia para regular la seguridad alimentaria y tomar medidas cuando las pruebas científicas sobre si los alimentos importados son seguros
La carne de vacuno
Jonckheere, apunta, por su parte, a la polémica surgida en torno a la carne de vacuno procedente de Sudamérica.
“Los productores europeos de carne de vacuno temen el aumento de la competencia que puede generar el contingente adicional para el Mercosur, fijado en 99.000 toneladas anuales con un arancel reducido. Sin embargo, esta cifra equivale aproximadamente al 1,5% de la producción de carne de vacuno de la UE y probablemente a menos del 1% del valor económico total del paquete comercial entre ambos bloques”, señala el profesor.
Subsectores sensibles
Al mismo tiempo, la UE ha puesto gran empeño en garantizar que los sectores agroalimentarios sensibles se beneficien de todas las protecciones necesarias, gracias a las siguientes medidas:
Contingentes arancelarios cuidadosamente calibrados que limitan el acceso al mercado de productos sensibles importados del Mercosur.
Un mecanismo de salvaguardias jurídicamente vinculantes que protejan los productos europeos sensibles en caso de aumento de las importaciones procedentes de los países del Mercosur.
Controles reforzados que impidan la entrada en el mercado de la Unión de productos no conformes, incluidas más auditorías y controles en terceros países y controles reforzados en las fronteras de la UE.
La adopción de medidas por parte de la Comisión para poner en práctica el compromiso de la Unión, recogido en la Visión para la agricultura y la alimentación, de una mayor armonización de las normas de producción -entre las que se incluyen aspectos como los plaguicidas y el bienestar animal -aplicadas a los productos importados.
Un fondo de 6.300 millones de euros, como Red de Seguridad para la Unidad a partir de 2028, “que actuará como nivel adicional de protección para nuestros agricultores en caso de perturbaciones del mercado”.

Sectores más beneficiados
Según las autoridades comunitarias, el acuerdo eliminará los derechos de importación sobre más del 91% de los productos de la UE exportados al Mercosur.
Los derechos para algunos productos se liberalizarán durante períodos de escalonamiento más largos para que las empresas de los países del Mercosur dispongan de tiempo suficiente para adaptarse.
Actualmente, Mercosur impone altos aranceles a las importaciones de productos europeos como estos: coches, ropa y textiles, zapatos de cuero, bebidas espirituosas, vino, maquinaria, piezas del coche, productos químicos y productos farmacéuticos.
Se espera que estos sectores experimenten los mayores aumentos de las exportaciones de la UE al Mercosur. Es el caso de vehículos de motor (20.700 millones euros o +200 %); maquinaria (5.400 millones de euros o +35 %) y productos químicos (4.800 millones EUR o + 50 %).
Comercio de servicios y la inversión
El acuerdo facilitará también a las empresas de la UE la venta de sus servicios al Mercosur, tanto a través del establecimiento local como a escala transfronteriza. Entre los servicios citados se encuentran: servicios a las empresas; financieros; telecomunicaciones; el transporte marítimo y servicios postales y de mensajería.
En este sentido, el acuerdo reducirá y eliminará la discriminación y ampliará las oportunidades para los proveedores de servicios e inversores de la UE y del Mercosur.
El acuerdo facilitará también a las empresas europeas la licitación de contratos públicos en los países del Mercosur en igualdad de condiciones con las empresas locales. Esto significa que el procedimiento de licitación para contratos será más sencillo, más transparente y menos discriminatorio para las empresas de la UE.
¿Cómo ayudará el acuerdo a las pymes
La UE se ha asegurado de que el acuerdo contenga un capítulo específico para las pequeñas y medianas empresas (pymes) a fin de abordar los retos específicos a los que se enfrentan en las actividades comerciales y de inversión.
Los objetivos en este sentido son hacer más transparentes los reglamentos del Mercosur y simplificar los procedimientos aduaneros de la zona.
Actualmente, más de 30.000 pymes de la UE exportan al Mercosur. Al facilitar el comercio y la inversión con la región, más pequeñas empresas desbloquearán nuevas oportunidades y ampliarán su base de clientes, afirman desde la UE
Impacto global en la economía de la UE
Es otro de los análisis que incluyen los impulsores del acuerdo. Según estos, la UE alcanzará los 80.000M de euros una vez que se aplique plenamente. Esto equivale a cerca de un 0,05 % añadido al PIB total, un impulso sustancial para la economía de la UE.
El impacto es dos veces superior al del acuerdo CETA con Canadá, el cual “ha demostrado su valía después de siete años de aplicación provisional”, afirman.
Peso económico real del acuerdo
Por otro lado, siguiendo con la reflexión del profesor de OBS Business School, desde una perspectiva macroeconómica, el acuerdo es especialmente relevante para los sectores industriales europeos.
Las estimaciones apuntan a que las exportaciones europeas hacia el Mercosur podrían incrementarse cerca de un 39% de aquí a 2040, con un ahorro arancelario anual superior a los 4.000 millones de euros.
Para la UE, además, el Mercosur se perfila como un socio estratégico alternativo a China y Estados Unidos en cadenas de suministro y en el acceso a materias primas críticas.
¿Qué gana Mercosur?
En lo que respecta a los países del Mercosur, también a ellos les será más fácil exportar a la UE. Deberán, no obstante, respetar “las estrictas normas de la UE en materia de sostenibilidad, salud y seguridad alimentaria”, subrayan.
El acuerdo también ayudará a integrar las industrias del Mercosur en las cadenas de valor altamente innovadoras de la UE. Esto a su vez les ayudará a ser más competitivos.
Igualmente, el acuerdo les permitirá depender menos de las exportaciones de productos básicos y diversificar sus economías produciendo bienes y servicios de mayor calado.
Por último, el acuerdo comercial ofrecerá más oportunidades a los ciudadanos del Mercosur para que puedan prestar sus servicios en la UE.
Próximos pasos
Tras la firma del Acuerdo de Asociación, la UE y el Mercosur seguirán ahora sus respectivos procedimientos para trabajar con vistas a la ratificación del mismo.
Las aprobaciones seguirán el procedimiento anunciado por Jonckheere al comienzo de este artículo quien advierte del riesgo de que una fracción limitada del comercio pueda condicionar de manera decisiva el debate público y la arquitectura institucional de la política comercial europea.
“La controversia está lejos de cerrarse y el desarrollo práctico de este esquema dual determinará si se convierte en un modelo de equilibrio viable o en una nueva fuente de conflicto político permanente”, concluye.
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