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La economía española, entre las más sólidas del mundo: seguirá creciendo en 2026

A pesar de la incertidumbre económica y geopolítica, la economía española resiste. El PIB nacional repuntará un 2,3% en 2026, por encima de las principales economías avanzadas

Gráficos económicos superpuestos sobre bandera y escudo de España
Foto: iStock.

A nadie que se le escapa que estamos en un contexto económico y geopolítico incierto, marcado principalmente por el conflicto en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz.

Pese a ello, los datos macro de la economía española siguen siendo muy positivos. Por eso, los expertos confían en que este año volverá a crecer, aunque con menor fuerza de la prevista al inicio del ejercicio.

Así pues, Coface estima que el PIB se incrementará un 2,3% en 2026, dos décimas menos de lo pronosticado al comienzo del año. Y para 2027 espera un crecimiento del 1,9%, tal y como se recoge en la última edición de su ‘Coface Risk Review’.

Aunque la entidad ha rebajado sus previsiones, recalca que España “sigue muy por encima del crecimiento previsto en 2026 para las economías avanzadas (1,4%), la Unión Europea (1%), la zona euro (0,7%), Estados Unidos (1,9%) y nuestros pares europeos, como Alemania (0,4%), Reino Unido (0,7%), Francia (0,6%) o Italia (0,5%).

A nivel mundial, Coface espera un crecimiento económico global del 2,3% en 2026 y del 2,5% para 2027.

Previsiones de crecimiento de las principales economías avanzadas, según el 'Coface Risk Review'
Fuente: Coface

Factores que amenazan a la economía española

La evolución de la economía española, al igual que la del resto del mundo, dependerá del desenlace del conflicto en Oriente Próximo.

Al hilo de ello, Coface subraya que la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán presagia un periodo de calma. Sin embargo, advierte que se trata de “un entorno regional marcado por la fragilidad”.

Además, recalca que “esta pausa no puede ocultar una situación clave: la duración e intensidad del conflicto, que superaron ampliamente las expectativas iniciales, han perturbado profundamente una región crucial de la economía global”.

No en vano, recuerda que “el estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave para el suministro de hidrocarburos y sus derivados”. Por ello, son muy pocos países han podido soslayar las perturbaciones causadas por su cierre. Especialmente en el caso de los países del sudeste asiático y la costa oriental de África.

“Cualquier retorno a la normalidad, si es posible, llevará tiempo”, apuntan los expertos de la aseguradora.

La economía mundial decelera, pero resiste

La economía mundial está sufriendo las consecuencias de estas tensiones. “Hasta ahora, la economía global ha absorbido el shock, en particular gracias a la acumulación previa de existencias y a los ajustes de la demanda. Sin embargo, esta fase está llegando a su límite”, exponen los autores del informe.

Y ya se están viendo los primeros indicios, como parones de producción en algunos sectores, el regreso de las presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras.

Además, Coface señala que los gobiernos disponen de muy poco margen de maniobra para apoyar la actividad económica y los ingresos.

Como consecuencia de ello, la entidad ha rebajado sus previsiones de crecimiento global hasta el 2,3% para 2026 y el 2,5% para 2027, como veíamos anteriormente. Esto supone una reducción de 0,6 puntos porcentuales en dos años.

Presión en las cadenas de suministro

El informe hace especial hincapié en los problemas que está causando en las cadenas de suministro el bloqueo del estrecho de Ormuz.

“Ha perturbado el transporte global y ha vuelto a poner bajo tensión las cadenas de suministro”, señala. No en vano, detalla que apenas 145 buques lo atravesaron en mayo, frente a más de 3.300 un año antes.

“Las empresas ya informan de plazos de entrega más largos, aumento de costes y primeras señales de escasez, lo que las lleva a aumentar sus existencias preventivas, a costa de una mayor presión sobre la tesorería y los márgenes”, puntualiza.

Por eso, Coface espera que las insolvencias empresariales sigan aumentando este año (+6% a nivel mundial), “con incrementos especialmente pronunciados en países como Estados Unidos, Francia y Japón”.

En nuestro país las insolvencias aumentarán entre el 2% y 3%, de acuerdo con los pronósticos de la aseguradora. Así pues, el incremento está muy por debajo de la media global.

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Coface pronostica que las insolvencias empresariales aumentarán entre un 2% y 3% en 2026. Pese a ello, este incremento es muy inferior a la media mundial

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