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Formar por formar ya no basta; cómo convertir la formación en resultados para la empresa

Formar por formar ya no basta; cómo convertir la formación en resultados para la empresa

La detección de necesidades y el diseño de itinerarios adaptados a cada puesto ganan peso frente a los programas construidos únicamente a partir de catálogos o solicitudes internas.

La formación sigue siendo una herramienta esencial para actualizar conocimientos, preparar a los equipos ante los cambios tecnológicos y desarrollar nuevas capacidades. Sin embargo, completar una programación anual o consumir el crédito disponible no garantiza que las acciones respondan a las verdaderas necesidades de una empresa.

“Con frecuencia, la empresa tiene claro qué curso quiere contratar, pero no termina de definir con suficiente precisión qué competencia necesita desarrollar o qué resultado pretende conseguir”, señalan desde AdelantTa, consultora de Recursos Humanos especializada en gestión de personas y formación corporativa.

Esta situación se produce cuando la acción formativa se selecciona antes de analizar el origen de la necesidad. Las dificultades detectadas en un equipo pueden deberse a una carencia de conocimientos, pero también a procesos poco claros, funciones mal definidas, problemas organizativos o falta de acompañamiento por parte de los responsables.

“Antes de contratar una formación hay que comprobar qué está ocurriendo realmente. No todos los problemas de desempeño se solucionan con un curso y, cuando sí existe una necesidad formativa, es fundamental concretar a quién afecta y qué debe se debe aprender”, explica Juan Carlos Sánchez, director general de AdelantTa.

De los cursos aislados a los itinerarios de desarrollo

La planificación formativa todavía se construye en muchas organizaciones a partir de catálogos o de peticiones generales de los empleados. Estas fuentes pueden aportar información, pero no siempre reflejan las competencias prioritarias para cada puesto ni las capacidades que necesitará la empresa a medio plazo.

La tendencia en los departamentos de formación se orienta a la creación de planes más vinculados con las funciones, los niveles de responsabilidad y las posibilidades de desarrollo profesional. Esto permite establecer itinerarios diferenciados para puestos, departamentos o colectivos concretos, en lugar de ofrecer las mismas acciones a personas con necesidades distintas.

“La pregunta clave es qué debería ser capaz de hacer el profesional después de la formación. A partir de ahí se puede determinar el contenido, el nivel, la modalidad y la secuencia de aprendizaje más adecuada”, añade Sánchez.

Este planteamiento requiere combinar el conocimiento de la organización con una oferta formativa suficientemente amplia. AdelantTa dispone de un catálogo de más de 10.000 cursos, organizados por áreas temáticas y sectores de actividad, que permite seleccionar y adaptar contenidos en función de las necesidades identificadas; así como diseñar rutas de aprendizaje personalizadas por puesto, persona o colectivo.

Apoyo durante todo el proceso formativo

Para los departamentos de Recursos Humanos y Formación, uno de los principales retos no es únicamente encontrar un curso, sino coordinar todo el proceso: recoger necesidades, establecer prioridades, elaborar el plan anual, diseñar itinerarios, seleccionar proveedores y modalidades, organizar las convocatorias y gestionar la documentación.

A esta carga se suma la gestión de la formación bonificada, que exige cumplir los requisitos, comunicaciones y plazos establecidos por FUNDAE para aplicar correctamente el crédito disponible.

AdelantTa acompaña a las empresas durante todo este recorrido, tanto cuando necesitan apoyo puntual como cuando buscan externalizar la gestión integral de su plan de formación. Su intervención abarca desde la detección de necesidades y la planificación hasta la selección e impartición de las acciones y la tramitación completa de las bonificaciones.

Este modelo permite a los equipos internos concentrarse en las decisiones estratégicas, mientras cuentan con soporte especializado para transformar las necesidades de desarrollo de la plantilla en un plan estructurado, viable y adaptado a la realidad de la empresa.

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