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«Hay que entender la economía circular como una oportunidad»

Eva Curto, directora de Proyectos Internacionales de la Escuela de Organización Industrial (EOI), nos cuenta en esta entrevista por qué los modelos de negocio basados en la economía circular se ...

17/03/2023  Pilar Ponce de LeónSostenibilidad

“Implementar un modelo de negocio circular es una gran palanca para la innovación, el rediseño y, por tanto, la competitividad de cualquier organización”, dice Eva Curto, directora de Proyectos Internacionales en el Área de Innovación, Emprendedores y Pymes de la Escuela de Organización Industrial (EOI).

Charlamos con ella sobre cómo hacerlo, de quién debe partir el compromiso dentro de las empresas para llevarlo a cabo, qué departamentos deben contribuir a aplicar este nuevo enfoque empresarial y de las herramientas y líneas de subvenciones disponibles para implementarlo con éxito. 

“Todo cambio conlleva desafíos”, admite la experta, y el cambio hacia el modelo circular no es una excepción, pero merece la pena. Cada vez más consumidores lo exigen y las políticas lo fomentan, porque además de competitivo es ético. Con todo ello, habrá empresas que hagan esta transición y otras que no. Ahora bien, “el riesgo para las que sigan contribuyendo a perpetuar el modelo lineal es quedarse fuera del mercado”.

¿Qué diferencia un modelo de negocio lineal tradicional de uno basado en la economía circular? 

Un modelo lineal implica producir, consumir y desperdiciar, generando residuos y extrayendo materias primas y recursos naturales de manera constante. Globalmente, la mayoría de estos residuos no se reciclan, muchos terminan en vertederos o contaminando mares y océanos. Sin embargo, la economía circular implica eliminar el residuo ya desde el diseño, con el fin de que todos los materiales que componen un determinado producto puedan volver a entrar en una nueva cadena de producción. Así, en la economía circular el concepto de residuo es sustituido por subproducto, ya que puede seguir aportando valor, extendiéndose así su vida útil.

La economía circular ha ido ganando prioridad en la agenda política y empresarial en todo el mundo. ¿Por qué se ha vuelto tan importante en los últimos años? 

Porque los recursos del planeta son finitos y su demanda no hará más que aumentar. En 2050 seremos casi 10.000 millones de habitantes y la extracción de recursos se ha triplicado desde 1970. Las cuentas desde luego no salen. 

La mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y más del 90% de la pérdida de biodiversidad y del estrés hídrico proceden de la extracción y transformación de los recursos en el mundo; si seguimos con el ritmo actual, materiales que actualmente se usan diariamente para producir multitud de productos, se agotarán pronto. Se calcula que el oro y la plata se agotarán en la década del 2030, y el plomo y el antimonio en esta misa década. Al litio, un material ahora mismo fundamental para las baterías, tampoco le queda mucho.

B2B, B2C, C2C… ¿Qué empresas pueden implementar este modelo de negocio? 

Todas, de una manera u otra. Es una cuestión de cultura y enfoque empresarial. Ya sea una B2B, B2C, C2C, ya sea una empresa de producción o de prestación de servicios. Desde el ecodiseño de los productos para que sean fácilmente reparables, la búsqueda de los proveedores adecuados, la participación en plataformas de simbiosis industrial o la adopción de nuevos modelos de negocio como la servitización. 

Es cierto que en una empresa de marketing digital, por ejemplo, el modelo circular puede no resultar tan obvio como en una empresa de producción de teléfonos móviles o de neumáticos, pero todas pueden contribuir. La empresa de marketing digital utiliza ordenadores y consume energía igualmente y, sobre todo, puede decidir a qué tipo de proyectos prestarle sus servicios. 

¿Qué beneficios y oportunidades ofrece la economía circular como motor empresarial en un mundo cada vez más digital, internacional y competitivo? 

Desde el momento en que la economía circular apuesta por un ahorro de recursos y por tanto de residuos, ya se está produciendo un ahorro de costes no desdeñable. Además, es una gran palanca para la innovación, el rediseño y, por tanto, la competitividad de cualquier organización.

Pero más allá de que sea o no un motor empresarial, en mi opinión ya se trata de un deber ético, de si queremos o no que las actividades de nuestras empresas contribuyan a seguir desgastando el planeta o a regenerarlo. 

¿Podrías compartir algunos ejemplos de modelos de negocio exitosos en la economía circular?

Hay muchos y cada vez más, afortunadamente. Desde la Escuela de Organización Industrial (EOI) llevamos varios años apoyando a emprendedores que apuestan por nuevos modelos de negocio circulares. Hemos conocido iniciativas de muchos sectores: IT, textil, turístico, industrial, agroalimentario…

En nuestro proyecto Circular Labs han participado muchos proyectos interesantes, por ejemplo: Nagami Design, una startup de fabricación de mobiliario a través de impresion 3D y robótica, en la que todos los productos incorporan plástico reciclado; EnZamoraTé, la primera tienda Bio en España, que vende todo tipo de productos a granel para evitar el embalaje; SpawnFoam, que fabrica macetas hechas de biocomposites reutilizables para fertilización orgánica; tiendas de ropa de segunda mano como Reviva; AEICE, el clúster de hábitat y construcción eficiente donde han creado un centro de ecodiseño circular, o Winkle, fabricantes de filamentos reciclados para impresión 3D.

Muchos directivos y emprendedores no tienen claro cómo incorporar la gestión responsable y la innovación de negocio circular. ¿Por dónde deben empezar? 

Lo primero es conocer en qué punto se encuentra la empresa con respecto a su grado de circularidad y hasta dónde quiere llegar. Es decir, primero tendremos que elaborar un diagnóstico y luego un plan de acción. 

Muchas veces se contrata a una empresa externa para que los haga, pero también existen herramientas de autodiagnóstico de economía circular que pueden servir de punto de partida. De hecho, el proyecto circular Labs, en el que participó EOI, se desarrolló una Herramienta de Autoevaluación que analiza el grado de circularidad de las empresas y les permite conocer con detalle las características de su negocio enfocado al cambio de modelo económico.  

La innovación es otra de las claves, habrá que apostar por equipos de personas (internos o externos a la empresa) que sean capaces de rediseñar productos y procesos. Esto puede implicar la necesidad de aplicar una estrategia de gestión del cambio, ya que los nuevos diseños y procesos obligarán a salir de su zona de confort a muchos empleados.

Aún así, para mí lo más importante es el compromiso del equipo directivo; ese compromiso lo tienen que conocer también los socios, proveedores y clientes de la empresa. Es posible que algunas relaciones comerciales deban desaparecer para establecer otras nuevas. 

¿A qué desafíos se enfrentan?

Todo cambio conlleva desafíos. El cambio hacia el modelo circular puede ser toda una travesía para la empresa, pero merece la pena. Como decía antes, lo importante es el compromiso de la Dirección. Si la Dirección se lo cree, esto debería contagiarse a todos los departamentos. Idealmente, todos los miembros de la organización deberían comprender por qué se decide llevar a cabo un plan de acción hacia el modelo circular y cada uno debería saber cómo puede contribuir con su actividad diaria. 

La Escuela de Organización Industrial (EOI) cuenta con un máster sobre economía circular. ¿Quién lo imparte y a quién va dirigido?

El Máster en economía circular que se imparte en EOI está dirigido a profesionales que deseen acelerar su desarrollo profesional y capacitarse para contribuir a una gestión empresarial responsable y a la innovación de negocio circular. Se está desarrollando actualmente la segunda edición, en modalidad online. El curso está impartido por directivos, expertos y emprendedores que actualmente están siendo protagonistas del cambio hacia el modelo circular en España. 

¿Cómo está diseñado y cuáles son sus objetivos?

El programa está diseñado en varios bloques. El de economía circular es evidentemente el más importante pero también hay otros como la Problemática Medioambiental (en una visión amplia, más allá de la economía circular), la gestión financiera, el liderazgo e innovación para la sostenibilidad o la gestión de proyectos. 

Dentro del módulo de economía circular, se abordan materias como el diseño regenerativo, la biomimética, la ecoinnovación, el análisis de ciclo de vida, la economía circular aplicada al sector energético y del agua, tecnologías disruptivas, métricas, indicadores, políticas, etc. 

¿Qué feedback recibís de las personas que lo cursan?

El feedback de los alumnos de la primera edición fue muy positivo y pensamos que la demanda irá creciendo, porque la economía circular cada vez está más presente en la agenda política y empresarial europea y mundial.  

Antes mencionabas el proyecto Circular Labs, ¿Qué es y qué herramientas ha desarrollado para integrar la economía circular en los nuevos modelos de negocio?

El proyecto Circular Labs se desarrolló entre el 2019 y el 2022 y resultó de la colaboración de varias instituciones públicas españolas y portuguesas. Fue cofinanciado por el programa POCTEP de Cooperación Transfronteriza España-Portugal. Nos sentimos orgullosos de ese proyecto, porque entre todos logramos desarrollar herramientas y recursos muy interesantes como un MOOC en economía circular, una herramienta de autoevaluación para empresas y un market place donde se incluyeron buenas prácticas relacionadas con 8 Rs: rediseño, reducción, redistribución, recuperación, reutilización, reparación, renovación y reciclaje. También se desarrollaron 10 labs de innovación en economía circular, tanto en medio urbano como rural, se hicieron varios circular Deals y se montó una exposición de Upcycling que fue itinerando por el Area de Cooperación del proyecto (CyL, Galicia y Norte de Portugal).

En 2020, el Gobierno aprobó la Estrategia Española de economía circular y en 2021 el I Plan de Acción de economía circular 2021-2023. ¿Qué objetivos marcan?

Lo que pretende la Estrategia Española de economía circular es que el valor de productos, materiales y recursos se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible. Se marca varios objetivos, entre ellos reducir el consumo nacional de materiales, reducir la generación de residuos (incluyendo los de toda la cadena alimentaria), incrementar la reutilización y la eficiencia en el uso del agua y reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Por su parte, el Plan de Acción aterriza más las medidas y adopta 116, todas ellas encaminadas a consolidar un modelo económico circular y descarbonizado. Las medidas se articulan en torno a 8 ejes: producción, consumo, gestión de residuos, materias primas secundarias y reutilización del agua, sensibilización y participación, investigación, innovación y competitividad, y empleo y formación.

Estamos hablando de sistemas complejos, de tal forma que todos estos ejes deben abordarse de forma simultánea.

En España, ¿se dan las condiciones para iniciar o transformar los negocios hacia el modelo de economía circular? 

La Estrategia y el Plan de Acción de economía circular que mencionábamos antes mejoran mucho las condiciones para transformar el modelo. Actualmente existen diversos programas de ayudas para ello. Sin ir más lejos, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) convocó el pasado diciembre ayudas por valor de 192 millones de euros para impulsar la economía circular en las empresas. Estas ayudas responden a lo establecido en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y la Transformación Económica (PERTE) en economía circular.

Las ayudas no se están dando únicamente a nivel estatal. Existen múltiples líneas de subvenciones a nivel de las comunidades autónomas, ya sea para proyectos de implementación en el mercado de nuevos productos o servicios, para testaje de prototipos, para actividades empresariales que contribuyan a la recuperación económica verde o para incrementar la resiliencia ambiental del territorio a través de soluciones tecnológicas.

¿Qué auguras a las empresas que no lo hagan?

Hay que entender la economía circular como una oportunidad para todos. Habrá empresas que la aprovechen y otras que no. El riesgo para las empresas que sigan contribuyendo a perpetuar el modelo lineal es quedarse fuera del mercado porque les han comido el terreno otras que han apostado por la innovación, que han ahorrado costes en materias primas y en gestión de residuos, que han aumentado su productividad y que han fidelizado un segmento cada vez más grande de clientes que tienen en cuenta criterios a la hora de comprar un producto o elegir un servicio.

Pilar Ponce de LeónPeriodista y Máster en Marketing Digital. Coordinación, redacción y edición de contenidos offline y online optimizados para el posicionamiento SEO. #ASG #ESG