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Cuando la inteligencia artificial entra en campaña

Syntetiske Parti es el nombre de un partido político que concurrió el año pasado en campaña a las elecciones generales de Dinamarca. Era la primera vez que un partido liderado ...

22/05/2023  Ana DelgadoIA

Synthetic Party es el nombre de uno de los partidos políticos daneses que concurrieron el año pasado a las elecciones generales de Dinamarca. La peculiaridad de esta formación es que estaba impulsado por inteligencia artificial, igual que el candidato, postulándose como el primer proyecto mundial de estas características. 

El partido lo creó una asociación sin ánimo de lucro llamada MindFuture y un colectivo técnico-artístico llamado Computer Lars, siendo el fundador y secretario permanente del partido Asker Bryld Staunæs, artista conceptual y filósofo de la Universidad de Aarhus. 

El Partido Sintético lo lideraba un chatbot llamado Leader Lars. Normal que Bryld Staunæs se refiriese a su candidato al parlamento danés como un político que “ni roba ni conspira” además de mantenerse imperturbable ante situaciones de soborno, presiones o chantajes. En MindFuture, por su parte, hablaban de “una nueva forma de organización democrática”.

En el supuesto de que el experimento hubiera resultado exitoso, habría sido la misma inteligencia artificial la encargada de indicar a las personas más adecuadas para ocupar un escaño basándose en los muchos datos vertidos en internet. Difícil, sin embargo, imaginar cómo un chatbot podría defenderse en los debates parlamentarios. 

Sin embargo, hábil en el manejo de cifras, Líder Lars incluía entre sus propuestas establecer una renta básica universal de 100.000 coronas danesas al mes, lo que equivale a 13.000 euros, más del doble del salario medio danés sin entrar en más detalles sobre cómo la medida hubiese impactado en el conjunto de la economía nacional. Lo que sí tenía claro era que la subida ayudaría a reducir la pobreza y las desigualdades. Planteaba también la creación de un ministerio de TI e Internet propiedad del Gobierno.

El programa político fue concebido con inteligencia artificial tomado como referencia datos de políticas locales anteriores y un dialogo con miles de ciudadanos a través de la plataforma online ‘Discord’, con tecnología de chatbot. De esta manera, buscaban representar la visión política de las personas comunes y abrir la posibilidad de concurrir a los comicios a personas que en elecciones anteriores no pudieron participar. Si el Syntetiske Parti hubiese llegado al Parlamento, habría sido la IA la que impulsara las políticas y su agenda, mientras que los humanos hubiesen actuado como intérpretes del programa, según Staunæs

La inteligencia artificial que rivalizó con Putin

Antes de que apareciese el Partido Sintético, habían surgido ya otros partidos virtuales. Uno de los pioneros fue Alisa, una asistente de realidad virtual desarrollada por el gigante tecnológico ruso Yandex, que fue ‘nominada’ para convertirse en la presidenta de Rusia en los comicios celebrados en 2018 en los que resultó ganador Vladimir Putin.

La promesa progresista de Alisa era traer “el sistema político del futuro, construido exclusivamente sobre decisiones racionales tomadas a partir de algoritmos claros”, según información de la época.  La asistente virtual fue presentada por Roman Zaripov, CEO de la empresa tecnológica Out Digital, quien buscaba recolectar 300.000 firmas para asegurar la candidatura de Alisa bajo el eslogan “La inteligencia artificial se postula a la presidencia. Por primera vez en el mundo”. Pero Alisa se quedó en versión beta así que, casi antes de nacer, pasó a la historia.

En el caso de España, parece que todavía andamos bastante lejos de experimentos como los que aquí se apuntan porque, aunque todos los partidos políticos que concurren a los próximos comicios electorales incluyen en sus programas medias de vigilancia y control de la IA, ninguno parece haber aprovechado aún los beneficios de esta tecnología. Y eso que cada vez son más quienes atribuyen a la inteligencia artificial mayor talento que a los humanos en determinados casos.