¿Cómo cambia la IA el emprendimiento y la financiación de startups?

La IA impulsa el emprendimiento y la financiación de startups, ya que acelera procesos, ayuda a validar hipótesis y reduce costes

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La IA es un catalizador del emprendimiento.
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La omnipresencia de la IA en nuestras vidas es indiscutible. Y como no podía ser menos, también se ha convertido en un potente catalizador del emprendimiento.

“Durante décadas, crear una startup tecnológica ha implicado casi inevitablemente levantar capital desde fases muy tempranas. Antes de saber si existía realmente un mercado, había que invertir en ingeniería, producto, ventas, marketing, operaciones y estructura. En muchos casos, la financiación no servía para escalar un negocio probado, sino para descubrir si ese negocio podía llegar a existir”, explica Gorka Muñecas, fundador de Junyo.

Sin embargo, la irrupción de la IA está sacudiendo dicho paradigma. “Equipos pequeños, apoyados en herramientas y agentes de IA, pueden desarrollar productos, automatizar procesos y asumir tareas que hasta hace poco requerían estructuras mucho mayores”, añade.

Menos capital quemado en validar hipótesis

La primera consecuencia de ello es que ahora no es preciso invertir tantos recursos sólo para comprobar si nuestra hipótesis pueden convertirse en producto, clientes, ingresos y mercado, a lo que se dedica buena parte del capital semilla y presemilla captado en las fases iniciales.

Muñecas asegura que la IA reduce ese coste inicial, ya que permite investigar mercados, construir prototipos, analizar competidores, preparar materiales comerciales, generar contenidos, automatizar tareas y lanzar primeras pruebas con menos recursos y menos tiempo”.

Eso implica la participación de equipos técnicos, desarrollo de producto, estrategia comercial, marketing, etc. Todo ello, sin saber con certeza si nuestra idea será viable.

Ahora, muchas de esas tareas pueden asumidas por agentes y herramientas de IA, que permiten que equipos pequeños se ocupen de tareas de programación, análisis, soporte, contenidos, automatización comercial, gestión de procesos, documentación, reporting y operaciones internas que anteriormente requerían varios perfiles especializados.

“Esto significa menos estructura fija, menos burn y más posibilidades de llegar antes a ingresos y rentabilidad”, subraya el fundador de Junyo.

De este modo, la financiación sigue siendo importante, pero ahora ya no es tan necesaria para arrancar. Y eso permite que los esfuerzos del equipo fundador centren en lo que realmente importa: construir su empresa.

“Durante muchos años, una parte enorme del trabajo de un CEO consistía en buscar financiación para validar hipótesis. No para escalar algo que ya funcionaba, sino para descubrir si podía llegar a funcionar. La IA está empezando a cambiar ese orden: hoy es posible llegar mucho más lejos antes de necesitar capital”, comenta Muñecas.

“La pregunta para muchas startups dejará de ser cuánto capital pueden levantar y empezará a ser si realmente necesitan levantarlo para validar”, apostilla.

Mayor atractivo para los inversores

La inversión en fases iniciales siempre ha sido esencial para las startups que están arrancando. Sin embargo, los inversores prefieren apostar por negocios más consolidados.

Aunque en el primer semestre del año creció tanto el número de rondas de financiación (+3% respecto al mismo periodo del año anterior) como el capital captado (+5%), casi 6 de cada 10 euros (58,1%) invertidos fueron a parar a megarrondas de más de 50 millones de euros, tal y como contábamos en este artículo.

“El private equity tradicionalmente ha invertido en negocios reales, con ingresos, rentabilidad, caja y capacidad de ser valorados por múltiplos de negocio. El venture capital en etapas iniciales, en cambio, necesita retornos extraordinarios, porque su modelo depende de que una minoría de compañías compense muchas inversiones fallidas”, apunta Muñecas.

La IA, una herramienta para captar financiación

Por otro lado, el uso de la IA también es de gran utilidad a la hora de buscar inversores. Por ejemplo, para buscar posibles inversores o redactar un primer borrador de pitch deck.

“Te ayuda a investigar qué financiador, inversor o convocatoria encaja realmente contigo y tu organización; a comparar opciones en minutos; a redactar un primer borrador de propuesta, email o guion de llamada; y a anticipar las objeciones antes de que te las hagan en la reunión real”, pormenoriza Silvia Bueso. experta en fundraising, ventas y negociación y autora del libro ‘El arte de pedir para conseguir tus objetivos’.

Errores que debes evitar al usar la IA

Bueso recalca que el primer error en el que podemos incurrir al utilizar la IA para tratar de captar financiación es “copiar y pegar sin pasar el texto por tu propia voz”, ya que el inversor lo va a notar.

“Hay un momento en el que pueda que piense ‘esto huele a IA’. Y en cuanto algo huele a IA, genera desconfianza, porque suena a que no te has tomado la molestia de pensar en la persona que tienes enfrente. En fundraising, eso es letal”, advierte.

Considera que el segundo error es delegarle a la tecnología la parte de escucha. “Prepararte con IA antes de la reunión, sí. Sustituir la lectura emocional de quien te está financiando, jamás”, comenta.

Finalmente, cree que el tercer gran fallo que podemos cometer es fiarnos de una falsa sensación de eficacia. “Mandar cien propuestas ‘personalizadas’ y que en el fondo suenan todas igual sale más caro que currarte diez de verdad”, afirma.

“Si todo el ecosistema emprendedor usa los mismos prompts, todos empezamos a sonar igual. Y eso destruye justo lo que hace que alguien confíe en un proyecto y no en otro”, concluye.

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