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¿Eres fan del ‘cosplay’? Pues tienes una oportunidad de negocio

El auge del ‘cosplay’ genera muchas oportunidades en el ámbito del diseño y venta de este tipo de trajes que representan personajes de cómics, películas o videojuegos.

16/05/2023  David RamosIdeas de negocio
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El fenómeno ‘cosplay’ nació en los años setenta, ligado a los fans del manga o anime, los cómics y películas japoneses.

Los otakus —los seguidores más fanáticos— empezaron a vestirse como sus personajes favoritos de cómics, películas y, más tarde, videojuegos, para asistir a los lugares de compra-venta y ferias de este tipo de productos celebradas en el país nipón.

Poco a poco, esta tendencia se fue extendiéndose a todos los rincones del planeta y magnificándose, traspasando las fronteras físicas y culturales de Japón.

El origen de la palabra procede de la contracción de dos palabras en inglés: costume’ (traje o disfraz) y ‘play’ (actuar o representar). Algo así como ‘actuar con disfraz’.

Estos trajes son fieles representaciones de los que llevan los héroes de ficción, en los que los cosplayers no dejan ningún detalle sin atender. Una de estas cosplayers es Sahar Bencherif, Titulada en Ingeniería y Diseño Industrial, aprovechó sus conocimientos en tecnología 3D para escanear su propia cara y diseñar un casco de la Capitana Marvel. Pero lo insólito es que éste fue el proyecto para su Trabajo de Fin de Grado, tal y como cuenta El País.

Lo que empezó como una afición personal, se ha convertido en una gran oportunidad de negocio, ya que Bencherif ha creado Cosmaker Lab y ha empezado a asumir encargos de ‘cosplayers’.

Explica que son muchos los clientes que contactan con ella, pero le falta tiempo para dar respuesta a todos los pedidos que le llegan, ya que compagina esta iniciativa con el trabajo de ingeniera en una multinacional.

Así que se encuentra en una encrucijada que conoce bien todo emprendedor. “Sólo puedo abarcar uno al mes, pero si no abarco más tampoco puedo dejar mi otro trabajo. La idea es ahorrar para irme con un colchón”, explica en El País. Los precios de cada uno de estos encargos están entre los 300 y 600 euros.

Otra ‘cosmaker’ es María Jiménez, conocida con el nombre artístico Gabrielle Rouge e impulsora de RougeOne Cosplay. En su caso, la capacitación técnica llega del lado de la moda, ya que es diseñadora.

Por ejemplo, trabajó para la extinta firma Blanco. Cuando fue despedida, comenzó a realizar pequeños trabajos para ir sacando algo de dinero, hasta que el ‘cosplay’ se cruzó en su camino.

Según explica en el diario, todo comenzó cuando una monitora de un campamento temático le pidió que le diseñase un traje de Arwen, una de las elfas de El señor de los anillos.

El disfraz fue todo un éxito y empezó a recibir encargos de ‘cosplay’ a medida. “Es algo que en España la gente no encuentra porque los ‘cosplayers’ se los hacen ellos mismos o los compran en tiendas como AliExpress”, asegura.

El precio de cada uno de los trajes oscila entre los 400 y 500 euros, ya que son totalmente artesanales. De hecho, su elaboración puede llevar hasta dos semanas.

Jiménez asegura que recibe más de 20 encargos al mes y que ya no puede coger más encargos, puesto que tiene todo completo hasta final de año.

Según explica, los trajes más demandados son los que reproducen el atuendo de los personajes de La guerra de las galaxias y los disfraces de los superhéroes de Marvel, como Ant-Man o Duende Verde.

Otro ejemplo reconversión gracias al ‘cosplay’ es Enrique Ituarte. La inspiración le vino por la admiración del traje de escamas de Thor en Vengadores: Infinity War. Dejó su carrera de Informática para estudiar modelado 3D para videojuegos, impresión 3D y elaboración de moldes con el objetivo de reproducir el traje y el hacha del dios del trueno.

La perfección con la que logró recrearlos le permitió darse a conocer y poner en marcha Henry 3D Creatios.  Su producto estrella son guantes con guante de silicona que imitan la textura del metal. Su precio supera los 2.000 euros y la mayor parte de los pedidos llegan de fuera de España.

La maquilladora, peluquera y vestuarista Darka Studios y el maquillador de efectos especiales y especialista de metalurgia Bmz Studio también producen juntos cosplays desde 2017. El pedido mínimo que aceptan es de 300 euros, pero han llegado a crear trajes “por el valor de cuatro cifras”, afirman. Sin embargo, señalan que vivir exclusivamente del cosmaker todavía es prácticamente imposible en España, así que lo compatibilizan con el trabajo con productoras, talleres, charlas, etc.

Otra pareja profesional ligada al cosplay es la formada por la artesana y patronista Elena Briongos y el profesor Juan Carlos Bariego. En su caso, reconocen que es difícil que los clientes pidan un traje completo, ya que el precio es elevado, de 1.500 a 3.000 euros, y conllevan mucho tiempo de elaboración. Así pues, compatibilizan los ingresos de estos encargos con una pequeña tienda de artículos artesanos.

Alejandra Pérez también ha encontrado su profesión en el hobby del ‘cosplay’. Conocida en este mundo como Anhyra, se dio a conocer en este ámbito al ganar varios premios internacionales por sus trajes. Esto le ha permitido entrar en el negocio cosmaker, recibiendo encargos de empresas de videojuegos, que compagina con su tienda de moda en La Coruña.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.
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