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Cómo triunfar montando un negocio de venta de ropa de segunda mano

La venta ropa de segunda mano se ha convertido en un negocio de lo más rentable, con diferentes opciones para emprender sin necesidad de invertir demasiado dinero.

30/01/2023  Redacción EmprendedoresIdeas de negocio

Desde el final de la pandemia, el número de personas que ha hecho de la venta de productos de segunda mano un negocio rentable se ha multiplicado. Dentro de esta actividad, la ropa es el producto estrella, con una gran cantidad de operaciones registradas en plataformas como Wallapop o Vinted, las aplicaciones más utilizadas para obtener unos ingresos extras vendiendo las prendas que ya no se utilizan.

Yendo un paso más allá, los emprendedores más avispados han conseguido convertir la venta de ropa de segunda mano en un negocio que les permite obtener los ingresos suficientes como para poder dedicarse al 100% en esta actividad. Y, en esto, las opciones para triunfar son diversas, y muchas de ellas todavía suponen una oportunidad interesante si estás pensando en emprender en un segmento sin demasiada inversión.

Sobre todo, teniendo en cuenta las previsiones de los expertos, que muestran cómo el negocio de la compraventa de ropa de segunda mano todavía no ha alcanzado su techo. En este sentido, según un informe elaborado por la firma de marketing Samy Alliance, para 2030, el mercado de segunda mano duplicará al de la moda rápida debido, en gran medida, al impacto de esta en el medioambiente.

Si estás pensando en montar un negocio dedicado a la compraventa de ropa de segunda mano, a continuación, te dejamos algunas pistas para que tengas por dónde empezar y puedas sacar algunas ideas para inspirarte.

El negocio de la compraventa de segunda mano: un negocio casero pero rentable

Una de las actividades que más dinero da dentro del segmento de la ropa de segunda mano es la compraventa de estas prendas. Se trata de un negocio con el que numerosos emprendedores están obteniendo hasta 2.000 euros al mes, tal y como indicaba un reciente reportaje del diario 20 Minutos.

En esencia, el negocio se encuentra en comprar ropa a precio de ganga en mercadillos o sitios similares, donde se llegan a poder adquirir dos camisas por un euro, y revenderlas en las plataformas de venta de segunda mano por unos diez euros cada una. Si se suma el número de operaciones suficientes, los beneficios mensuales se pueden llegar a disparar.

Sin embargo, muchas de las plataformas, como Vinted, prohíben a sus usuarios la venta con fines comerciales, una cuestión que vigilan poniendo el foco sobre los perfiles con un mayor número de transacciones. Así, al alcanzar determinadas cifras de negocio, lo más recomendable es intentar vender por cuenta propia, montando un pequeño comercio electrónico o a través de las redes sociales.

Si llega el caso, debes saber que el margen de beneficio puede reducirse de manera considerable. Los gastos que asumirás en el negocio son más elevados, por lo que el beneficio terminará siendo más reducido. Así, el margen medio en este tipo de actividades se sitúa entre el 16% y el 26%.

Y no exento de impuestos…

 Vender productos de segunda mano en plataformas como Wallapop, Vinted o eBay es una actividad no exenta de impuestos. Así lo ha querido recalcar Hacienda, a través de una advertencia que explica que todas las operaciones de compra y de venta son operaciones sujetas a tributación, con algunas excepciones.

Así, si las ventas de productos de segunda mano se convierten en una actividad habitual y generan ingresos mensuales por encima del salario mínimo, los vendedores deberán darse de alta como autónomos, pagar el IVA correspondiente y cumplir con todas las obligaciones tributarias a las que están sujetos los trabajadores por cuenta propia.

Por otro lado, todas las transacciones -incluidas las que se realizan de forma puntual- que impliquen una ganancia patrimonial (un mayor precio de venta que de compra) deberán estar sujetas a la base imponible del ahorro del IRPF. Esta situación es extraña en el mercado de segunda mano, aunque puede darse en el caso de los objetos de coleccionista o las antigüedades.