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La industria de la longevidad: La mujer tiene 52 años cronológicos y 21 biológicos

Su nombre es Liz Parrish y dice tener 51 años cronológicos y 21 biológicos. Se muestra como caso de éxito y paciente cero de un tratamiento que revierte el envejecimiento. ...

15/07/2023  Ana DelgadoIdeas de negocio

No hablamos de productos cosméticos ni de envejecimiento saludable “sino de la revolución más grande de la historia de la humanidad, de ver cumplido su mayor sueño que es la inmortalidad”, en palabras de José Luis Cordeiro, ingeniero, economista, futurista y transhumanista venezolano-español formado en el Instituto Tecnológico de Massachusett y autor del libro ‘La muerte de la muerte’ a quien también le gusta decir que vivimos “entre la última generación humana mortal y la primera inmortal”.

De ello habló en una ponencia ofrecida en la última edición de South Summit donde compareció acompañado de Liz Parrish, una mujer a punto de cumplir 51 años cronológicos aunque, a nivel biológico, dice tener la mitad. Es el resultado de haberse sometido a una terapia génica basada en la la telomerasa, enzima de las células que las ayuda a mantenerse vivas; la folistatina, que aumenta y mejora la masa muscular, y el klotho, una enzima que optimiza las funciones cerebrales y elimina el daño causado por el estrés oxidativo. 

El tratamiento lo ha desarrollado la misma compañía biotecnológica que dirige y fundó Parrish, BioViva Science, de la que puede decirse que es juez y parte después de haberse proclamado “paciente cero” de un tratamiento con el que la comunidad científica no acaba de comulgar. 

Ello no quita para que muchos vean el envejecimiento como una enfermedad en la que cada vez más a peor. El mensaje positivo que transmiten personas como Cordeiro es que esa enfermedad ya tiene cura. “Yo trabajo en rejuvenecimiento, que es algo muy distinto del envejecimiento, algo que nunca es saludable. Cuanto más envejecemos peor salud tenemos, pero yo trabajo en un concepto distinto, conseguir que cada vez seamos más jóvenes”, afirma.

Cordeiro apoya su creencia en la investigación del científico japonés y Premio Nobel de Medicina en 2012 Shinya Yamanaka quien consiguió, por vez primera reprogramar una célula adulta para hacerla regresar al estado que tenía en el embrión (pluripotencial).  En la reprogramación celular se apoya también otro experimento llevado a cabo en un hospital de Japón con el propósito de curar a un paciente de 60 años de una degeneración macular que podría haber desembocado en ceguera, apostando así por un nuevo modelo de medicina regenerativa. 

Pero más allá de la comunidad científica y sus progresivos avances en revertir el envejecimiento celular existen también fuertes desembolsos financieros por parte de corporaciones e incluso países en un mercado que parece prometedor.

Bezos tampoco quiere hacerse viejo y algunos españoles le ayudan

Una de ellas corresponde a Altos Labs, el nombre de la empresa biotecnológica  constituida en 2022 para desarrollar terapias capaces de revertir el envejecimiento humano. Para ello cuenta con una financiación de 3.000 millones de dólares, parte de los cuales proceden de las arcas de Jeff Bezos, el fundador de Amazon.

El equipo de Altos Labs cuenta con lo más granado del campo de la biotecnología, entre ellos el mismo Shinya Yamanaka, pero también dos reconocidos científicos españoles: El albaceteño Carlos Izpisúa Belmonte, cuyo nombre también se ha barajado de vez en cuando para las candidaturas del Nobel, y el bioquímico y biólogo madrileño Manuel Serrano, experto en oncología y envejecimiento 

Otro proyecto que parece apuntar en la misma dirección corresponde a Hevolution (de Health Evolution) proyecto que surge en Arabia Saudí al que se le ha destinado una financiación de 20.000 millones de dólares, a 1.000 millones al año, para combatir el envejecimiento. El proyecto, lanzado como Fundación, cuenta con el beneplácito del Gobierno saudí que se propone alargar la vida de todos sus súbditos. 

Otra prueba de que el tema cobra mayor relevancia en el mundo es la inminente traducción de su best seller ‘La muerte de la muerte’, publicado originalmente en castellano, al inglés. Y eso que “ a los que venimos hablando de esto hace años nos han llamado locos, charlatanes, impostores, vendehumos…de todo”. En su defensa recurre al ejemplo de Galileo Galilei, cuando estuvo cerca de ir a la hoguera al afirmar que la tierra no era el centro del mundo; o la amenaza de ser excomulgado cayo sobre Darwin al afirmar que el hombre procedía del mono. 

Ana Delgado