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Oportunidad de negocio: se busca empresa para quemar 150 toneladas de droga incautada

El Ministerio del Interior está buscando una empresa que le ayude a destruir 150 toneladas de droga. Pagará 990 euros por cada kilo eliminado.

03/05/2023  David RamosIdeas de negocio
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En el año 2021 se decomisaron en nuestro país 676 toneladas de hachís, 49 toneladas de cocaína, más de 600.000 pastillas de éxtasis y 238 kilos de heroína, según especifica un informe del Ministerio de Sanidad.

Tras hacer las pruebas oportunas para determinar la pureza de las sustancias y realizar las diligencias judiciales oportunas, la droga se registra documentalmente y se almacena en las dependencias policiales o en el lugar fijado por el juzgado competente. Allí queda consignada hasta que el juez ordena su destrucción, ya que los alijos incautados son una prueba fundamental en los procesos judiciales.

Según la última memoria de la Fiscalía General del Estado, el plazo oscila entre mes y medio y tres meses. Aunque siempre quedan muestras de los alijos por si hay que hacer comprobaciones o investigaciones antes de la celebración de los juicios contra los narcotraficantes, según explica El País.

En cualquier caso, el destino final de la droga siempre es el mismo: su destrucción. Acabar con esta droga tiene un precio: 990 euros por tonelada. Al menos esto es lo que está dispuesto a pagar el Ministerio del Interior, según el expediente de una licitación recientemente publicada, donde se establece un presupuesto de 148.500 euros para la destrucción de 150 toneladas de droga.

El País especifica que la destrucción se realiza actualmente mediante dos sistemas. El primero es la “eliminación térmica” o incineración. Así se suele proceder con la cocaína, el hachís y otros tipos de drogas y sustancias vinculadas a ellas, como los precursores que se emplean para elaborarlas o los productos donde van camuflados. El segundo método es el desbrozado, triturado y posterior traslado a vertederos, donde se mezcla con otros deshechos, como sucede con las plantas de cannabis.

El diario reseña que Interior eliminó por orden judicial 1.231 toneladas de droga el año pasado. Del total del volumen destruidos, más de 474.000 kilos fueron reducidos a cenizas mediante la quema en grandes hornos industriales. En su mayor parte, hachís y cocaína, según las estadísticas del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) de la Secretaría de Estado de Seguridad, según indica el diario.

Sin embargo, la droga se acumula, por lo que se hace imprescindible el refuerzo de la capacidad de destrucción. Antena3 puntualiza que este concurso responde a la necesidad de tratar de desalentar la venta de drogas y ayudar al medioambiente, aprovechando estos residuos para generar energía. Hay que tener en cuenta que, como decíamos antes, más de un tercio de la droga fue quemada en grandes hornos industriales, un proceso que genera una gran cantidad de emisiones.

Además, el proceso de custodia de la droga puede suponer mayor gasto que su destrucción. Algo parecido le ha pasado a la empresa Funko, que ha decidido destruir 30 millones de muñecos para reducir su exceso de stock, una vez superada su capacidad máxima de almacenamiento, como contábamos en este artículo publicado en EMPRENDEDORES.

El País señala que el Ministerio del Interior tiene actualmente acuerdo con cinco empresas con hornos para la eliminación térmica de la droga. Estas compañías se han de ajustar a un estricto protocolo de seguridad. Por ejemplo, siempre tiene que haber agentes de policía durante el proceso, tras el que es preciso elaborar un acta que se envía a los juzgados, incluyendo detalles como el número de bultos destruidos, peso, descripción, etc.

Aunque Interior no da información acerca de cuáles son esas empresas, El País apunta que la mayoría se ubican en el norte de la Península, lo que obliga a realizar largos trayectos por carretera con la droga decomisada en Andalucía, con el riesgo que este conlleva y el despliegue de seguridad oportuno.

Por eso, Interior estaría particularmente interesado en encontrar un horno en una zona más meridional, que dé servicio al centro y sur de España, acortando los desplazamientos. Y casi lo tenía, ya que anuló hace poco la adjudicación a una compañía en Castilla-La Mancha con la que había suscrito el contrato a finales de marzo, según afirma el diario.

David RamosDesde 2006, soy periodista freelance especializado en información económica, técnica y sectorial.
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