¿Cómo ganar dinero con las acciones?
Guía práctica para invertir en Bolsa: qué mueve a las acciones, cómo analizar los datos de una empresa, interpretar la economía, detectar el mejor momento para entrar y gestionar el riesgo…

¿Quién hubiera imaginado hace apenas un año que las acciones de uno de los bancos más importantes de España se dispararían más de un 80% en 2025?
A simple vista, parecía improbable. Sin embargo, había una gran cantidad de señales que apuntaban en esa dirección y que situaban a la entidad como una clara candidata a entrar en cualquier cartera de inversión bien planteada.
El banco revisó al alza sus previsiones de ingresos, lanzó un ambicioso programa de recompra de acciones (una muestra de la confianza de la dirección en que la acción estaba infravalorada) y recibió recomendaciones favorables de firmas de primer nivel, como JP Morgan, que destacaban su potencial de revalorización.
En paralelo, el contexto macroeconómico jugaba a su favor: el sector bancario europeo, y en particular el español, mostraba fortaleza, y el banco en cuestión lo estaba haciendo mejor que la mayoría de sus competidores directos.
Con todos estos elementos sobre la mesa resultaba plausible decidirse por incluir a este banco en la cartera.
A partir de aquí, repasamos las principales pautas, señales y consejos que conviene tener en cuenta a la hora de elegir una acción con potencial y aumentar nuestras probabilidades de éxito en los mercados.

¿Qué factores mueven las acciones?
La subida y bajada del precio de una acción depende principalmente de la oferta y la demanda.
Información privilegiada
Sin embargo, hay otros factores que influyen en el comportamiento del mercado. Uno de los más importantes es la información, ya que un simple anuncio puede sacudir a los inversores de todo el mundo.
Un ejemplo claro lo dio Donald Trump: el 9 de abril de 2025, un tuit suyo en Truth Social que decía “este es un gran momento para comprar”, publicado poco antes de anunciar una pausa de 90 días en la mayoría de los aranceles, coincidió con un repunte histórico. Ese mismo día, el S&P 500 se disparó un 9,5%.

Las acciones se mueven por estas noticias y a veces únicamente por rumores o filtraciones. “A los mercados les da igual si son ciertos o no, si son fundados o no, no van a esperar a verificarlo. De ahí el famoso dicho de “compra con el rumor y vende con la noticia”, explica Ismael de la Cruz, analista de mercados financieros internacionales.
Publicación de resultados
Asimismo, la publicación de los resultados de las empresas, que habitualmente suelen ser trimestrales, puede provocar movimientos sustanciales en la acción.
“Realmente importa si cumplen las expectativas, más que el dato en sí mismo. Por ejemplo, aunque una empresa haya tenido buenos resultados financieros, pero por debajo de las expectativas del mercado, las acciones caerán al conocerse los resultados”, detalla de la Cruz.
Anuncios de los bancos centrales
También es importante considerar los anuncios de los bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) o el Banco Central Europeo (BCE).
Las ruedas de prensa de Jerome Powell, actual presidente de la FED, suelen marcar la dirección de los mercados al anunciar subidas o bajadas de los tipos de interés.
De la Cruz señala que una subida de tipos de interés perjudica a la Bolsa, ya que encarece la financiación empresarial y hace más rentables alternativas seguras como la renta fija o los depósitos. En cambio, con tipos bajos, las compañías acceden a crédito más barato y pueden invertir más.
Las elecciones en un país
No podemos olvidar tampoco fechas clave como las elecciones generales de un país, especialmente en aquellos con mayor peso a nivel mundial como Estados Unidos.
Estos procesos suelen generar incertidumbre y volatilidad en los mercados, ya que los inversores anticipan posibles cambios en las políticas económicas y regulatorias.
Sucesos adversos
Del mismo modo, los sucesos adversos (huracanes, terremotos, pandemias, actos terroristas, accidentes o guerras) tienden a provocar fuertes caídas en las bolsas. Sin embargo, para los inversores con menor aversión al riesgo, estas grandes correcciones pueden convertirse en oportunidades atractivas de inversión.
Indicadores macroeconómicos que afectan al mercado
Hay diversos indicadores económicos que influyen en la percepción general del mercado, lo que a su vez afecta a los precios de las acciones individuales en distintos grados. A continuación, te explicamos algunos de los indicadores más importantes.
Indicadores clave
El PIB, la tasa de desempleo, el Índice de Precios de Consumo (IPC), el Índice de Precios al Productor (IPP) o la venta minorista son indicadores fundamentales clave para conocer la salud del país en el que operamos a través de acciones.
Por ejemplo, un repunte en las ventas minoristas suele reflejar que la población mantiene su capacidad de gasto, lo que reduce el riesgo de ahorro defensivo y apunta a un mayor dinamismo en la economía.
Aparte de estos indicadores, hay otros enfocados en reflejar qué sienten y esperan los inversores en este momento (miedo, euforia, coberturas…). Entre ellos destacan el VIX, el Fear & Greed Index y el Índice de Fuerza Relativa (RSI).
Índice del Miedo
El VIX, o comúnmente llamado el Índice del Miedo, refleja la volatilidad implícita del S&P 500 durante los siguientes 30 días.
De la Cruz recalca que “una subida del VIX se traduce en caídas en las bolsas, ya que el incremento de la volatilidad se asocia con un mayor riesgo. Si el índice VIX supera la zona de 20 es cuando empieza a llegar el nerviosismo y las caídas en la renta variable. Ocurre lo mismo a la inversa”.
‘Fear & Greed Index’
Relacionado con este indicador se encuentra el Fear & Greed Index elaborado por CNN, “un termómetro que agrega distintos indicadores de sentimiento de mercado, como la volatilidad, el momentum, la fuerza relativa, la amplitud del mercado o la demanda de bonos frente a acciones”, explica Antonio Hidalgo, asesor financiero y miembro de Locos de Wall Street Academy.
“Lo realmente útil es identificar si el mercado está en extrema codicia (Greed) o en extremo miedo (Fear), porque esos puntos suelen anticipar movimientos en dirección contraria”, añade.
Índice de Fuerza Relativa
Por último, destacamos el RSI, un indicador que ayuda a identificar si un activo está “excesivamente comprado” o “excesivamente vendido”, y por lo tanto puede anticipar cambios en la tendencia a corto plazo.
El RSI oscila entre 0 y 100, y si se encuentra por encima de 70, se interpreta como sobrecompra, lo que sugiere que el activo podría estar caro y con riesgo de corrección.
Si está por debajo de 30, se interpreta como sobreventa, lo que indica que el activo podría estar barato y con posibilidad de rebote.

Los datos clave de un balance
“Hay que entender la contabilidad y sus matices. Pero si no desea hacer el esfuerzo de aprender a leer e interpretar los estados financieros, nunca debería seleccionar acciones por su cuenta”, dijo el gurú de la inversión, Warren Buffett.
Por ello, a continuación, te detallamos los indicadores empresariales más destacados para saber si es conveniente o no comprar acciones.
‘Free cash flow’
En los balances y cuentas de resultados de una empresa encontramos múltiples indicadores que ayudan a evaluar su salud financiera. Entre ellos, uno de los más relevantes es el free cash flow.
“El beneficio contable se puede ‘maquillar’, la caja (cash flow), en cambio, es un hecho, es dinero real que entra y sale de la empresa y por tanto disponible”, explica Hidalgo.
PER
Otro indicador ampliamente utilizado es el PER, que mide la relación entre el precio en Bolsa de una acción y los beneficios que logra.
“Indica cuántos años de beneficios de la empresa necesitamos para recuperar el dinero invertido en la compra de sus acciones. Un PER bajo indica que las acciones están infravaloradas, un PER elevado que están sobrevaloradas”, explica de la Cruz.
EBITDA
El EBITDA también es fundamental, ya que refleja el beneficio de una compañía antes de restar los intereses que tiene que pagar por la deuda, los impuestos y la amortización de las inversiones que haya realizado.
“Gracias al EBITDA se puede ver fácilmente la rentabilidad positiva o negativa de una compañía, porque nos dice el beneficio bruto de explotación antes de deducirse los gastos financieros”, detalla de la Cruz.
10-K
Cuando una empresa presenta resultados, suele acompañarlos de informes regulatorios como el 10-K. “En Estados Unidos, el informe 10-K es obligatorio y muy útil: ahí las empresas se ‘desnudan’ y reconocen riesgos y competidores”, explica Hidalgo.
Y aclara: “Para los pequeños inversores, esta es una de las pocas fuentes fiables para conocer la situación real de una compañía. No tenemos el acceso privilegiado de un fondo de inversión, que con un par de llamadas puede obtener información relevante”.
Otros indicadores
Finalmente, otros indicadores clave que conviene revisar son el BPA (beneficio por acción), el ROI (retorno sobre la inversión) y el ROA (rentabilidad sobre activos).

La manipulación de los peces gordos
Una vez analizados los estados financieros de una compañía y el contexto económico, el siguiente paso es observar las gráficas para interpretar, a través de las fluctuaciones del precio, si conviene o no realizar una compra.
En este mercado no solo participan los inversores particulares, sino también grandes jugadores como instituciones financieras, bancos y fondos de cobertura, cuya influencia resulta determinante.
Su capacidad es tal que pueden tumbar o disparar la cotización de una acción con apenas unos movimientos estratégicos.
“Cuando compro una acción lo que busco es manipulación bajista: que las manos fuertes tumben el precio, generen miedo y liquidez, y luego acumulen. Ahí es donde yo entro”, explica Jordi Martí, experto en trading.
Y añade: “El único indicador que realmente funciona es el volumen. Si hay mucho volumen y el precio no cae, significa que los profesionales están comprando”.
Por ello, el experto deja de lado un análisis más fundamental, centrándose en este punto técnico.
“Hoy en día la cotización de una empresa no tiene nada que ver con su negocio real. La Bolsa no premia a quien factura más, sino a donde entran las manos fuertes. Lo único que me interesa cuando compro una acción es si hay dinero profesional apoyando el movimiento. Me da igual la empresa, lo que haga o lo que diga su CEO”, puntualiza Martí.
En esta línea, si surgen dudas sobre cuándo entrar o salir del mercado, conviene actuar justo al contrario de lo que dicta la intuición.
Como explica Martí: “La señal para entrar es el pánico y la de salir es la euforia: cuando todos hablan de crisis es momento de comprar, y cuando todos hablan de la Bolsa, es momento de vender”.

Gestión de riesgo: la A del abecedario
La crisis de las puntocom, la crisis financiera de 2008, la pandemia de la covid-19 o la guerra de Ucrania tienen algo en común: fueron sucesos difíciles de prever, pero que terminaron arrasando con carteras enteras.
Cisne negro
A partir de esta idea, el economista Nassim Nicholas Taleb acuñó el término “cisne negro” para describir aquellos acontecimientos inesperados y de enorme impacto en la economía.
Un cisne negro puede aparecer en cualquier momento. Por eso, si quieres ganar dinero con las acciones (o no perderlo), este punto es el más importante de todos.
La prioridad de un trader debe ser siempre que sus pérdidas sean menores que sus ganancias. Para lograrlo, cada persona debe definir una estrategia de gestión del riesgo adaptada a su capital y a su estilo de inversión.
En este sentido, hay dos principios básicos: cortar las pérdidas a tiempo y diversificar para no concentrar todo el riesgo en una sola posición.
‘Stop loss’
El primer aspecto a considerar son los stop loss. “Nunca arriesgues más del 1,5% al 3% de tu cartera en una operación, ajusta la cantidad de acciones según el riesgo que puedas tolerar, y limita a un máximo de tres operaciones en riesgo al mismo tiempo”.
De este modo, aunque el mercado se desplome, tu pérdida total estará controlada. Además, cuando una acción ya va en positivo y ajustas el stop, el capital liberado puede emplearse para entrar en otra operación sin aumentar el riesgo global, explica Martí.
Cartera diversificada
En segundo lugar, está la diversificación de la cartera, que debe hacerse de forma inteligente y con pesos bien distribuidos. “Diversificar no es tener 20 tecnológicas estadounidenses. Si todas caen juntas, tu cartera no está protegida”, advierte Hidalgo.
Según el experto, lo importante es que la cartera esté descorrelacionada, de modo que, si una empresa baja, otra pueda compensar con su subida.
Para medirlo, se utiliza el coeficiente R², que indica cuánto se parece el comportamiento de tu cartera al de un índice de referencia. “Por encima de 0,70 ya se considera bastante correlacionado”, concluye Hidalgo.
Consejos de los expertos

Jordi Martí
- “Nunca compres antes de resultados de una empresa o de una decisión de la FED. Son días de pura volatilidad y manipulación”.
- “Nunca compres solo por dividendos. Te da igual que te paguen un 2% si la acción cae un 40%”.
- “No te enamores de compañías. Estás en Bolsa para ganar dinero, no para ser accionista de por vida”.

Antonio Hidalgo
- “Copiar carteras de superinversores es un error: la información llega con tres meses de retraso. Puede que cuando tú compras, ellos ya estén vendiendo”.
- “Un máximo histórico no significa que la empresa esté cara. Puede estar más barata que nunca si ha multiplicado beneficios”.
- “Cuando las caídas de Bolsa salen en televisión o en la portada de los periódicos, suele ser un buen momento para comprar, porque a largo plazo son valles de cotización”.

Ismael de la Cruz
- “Si intentas coger un cuchillo que está cayendo, lo más normal y lógico es que te cortes y te hagas daño. Si un mercado está cayendo con fuerza es mejor esperar a que llegue a algún soporte sólido. No se compra sólo porque cae pensando que es barato, ya que lo que es barato hoy puede ser caro mañana”.
- “Si se pierde el tren esperamos tranquilos en la parada de la estación a que llegue el siguiente y nos montamos. Si un mercado comienza a volar al alza y no hemos estado atentos y, por tanto, no pudimos entrar, nunca hay que correr detrás, porque seguramente llegaremos tarde y compraremos al final de la subida”.
- “Antes de entrar en una operación no te preguntes cuánto puedes ganar, pregúntate cuánto puedes perder y si te lo puedes permitir. Si la respuesta es afirmativa, entra, en caso contrario, no lo hagas”.
