6 claves para mejorar la gestión del circulante si tienes presencia internacional
La gestión del circulante puede ser un reto para las empresas que tienen presencia en mercados internacionales. Éstos son algunos consejos para evitar tensiones

La gestión del circulante siempre es un reto para las empresas. No son pocas las empresas que, pese a tener una buena facturación y beneficios, tienen problemas de caja, como consecuencia de una inadecuada gestión de plazos de cobro, inventario, etc.
“Muchas compañías se enfrentan a la paradoja de crecer en ventas al tiempo que experimentan tensiones de liquidez. Este desequilibrio, lejos de detectarse en fases tempranas, se hace evidente cuando el negocio ya está en marcha, las carteras de pedidos son sólidas y, sin embargo, el efectivo no fluye con la misma agilidad”, comenta Luis Merino, director general de Ebury en España.
La situación se complica aún más en el caso de las empresas con actividad internacional. Y muy especialmente en un contexto como el actual, marcado por un cóctel de incertidumbre geopolítica, volatilidad de las divisas y complejidad de las cadenas de suministro.
“Para las pymes que operan en distintos mercados, las diferencias en los plazos de pago, los ciclos de caja más largos, la exposición a múltiples divisas y la fragmentación de los sistemas financieros amplifican estas tensiones”, subraya.
Palancas para mejorar la gestión del circulante
La fintech ha identificado seis palancas para mejorar la gestión del capital circulante y reforzar la capacidad de adaptación financiera de las empresas con actividad exterior.
1. Optimizar el ciclo de conversión
“Muchas empresas priorizan el crecimiento de ingresos sin analizar cuánto tiempo permanece inmovilizado el efectivo tras una venta. Al expandirse a nuevos mercados, es habitual ofrecer condiciones de pago más flexibles, lo que alarga los plazos de cobro. Sin embargo, el problema no está tanto en esas condiciones como en su gestión”, apunta la compañía.
La empresa explica que “optimizar los procesos de facturación, adaptarse a los métodos de pago locales y reducir fricciones en la liquidación puede acortar significativamente los plazos sin necesidad de renegociar contratos comerciales”.
2. Ampliar plazos con los proveedores
“Extender los plazos de pago puede mejorar la liquidez, pero aplicado de forma indiscriminada puede generar tensiones en la cadena de suministro”, advierte Ebury.
La fintech afirma que “una alternativa más eficiente consiste en desacoplar las necesidades de liquidez del proveedor del balance del comprador”.
“A través de soluciones de financiación de pagos, el proveedor puede cobrar de forma anticipada mientras la empresa mantiene plazos más amplios, logrando un equilibrio entre liquidez y estabilidad operativa”, subraya.
De este modo, se logra ampliar los plazos de pago, pero sin deteriorar la relación con los proveedores.
3. Integrar la gestión de divisas
Ebury recalca que el impacto del tipo de cambio no se limita al margen, sino que también afecta directamente a la liquidez. “Las empresas que operan en varias monedas suelen mantener colchones de seguridad para protegerse de la volatilidad, lo que inmoviliza recursos”, aclara.
“Una alternativa para reducir esa necesidad sería alinear las monedas de cobro, pago y financiación. En este sentido, herramientas como los contratos a plazo o las cuentas multidivisa no sólo actúan como mecanismos de cobertura, sino también como instrumentos de optimización del balance”, expone.
4. Priorizar previsibilidad frente al coste de financiación
La fintech señala que muchas empresas se centran sólo en el precio a la hora de evaluar opciones de financiación. Sin embargo, asegura que la previsibilidad suele ser más determinante que el coste en la gestión del circulante.
“Estructuras con condiciones claras y comportamiento estable a lo largo del tiempo permiten gestionar mejor los ciclos operativos que soluciones aparentemente más baratas, pero con comisiones ocultas, rigideces o penalizaciones”, avisa.
5. Adaptar la financiación al ritmo de tu negocio
“El comercio internacional no sigue ciclos lineales. Los flujos de mercancías, documentos y pagos se producen a distintas velocidades, lo que exige estructuras de financiación flexibles”, expone Ebury.
“Las soluciones vinculadas al volumen de transacciones, como las líneas rotativas asociadas a cuentas a pagar o a cobrar, permiten que el capital se ajuste de forma dinámica a la actividad, reduciendo tanto el exceso de liquidez como la necesidad de financiación urgente”, puntualiza.
6. Mejorar la visibilidad financiera en entornos diversos
La compañía recalca que muchas empresas no tienen realmente una falta de efectivo, sino que se enfrentan a una dispersión del mismo.
“La existencia de múltiples cuentas, monedas y jurisdicciones dificulta la visibilidad y el acceso al capital. Contar con una visión centralizada de la liquidez, incluso sin necesidad de agrupar físicamente los fondos, permite optimizar su uso y compensar excedentes y déficits entre mercados”, aclara la fintech.
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