La llegada del Verifactu es el cuento de nunca acabar. A finales del año pasado informábamos de que el Gobierno había logrado sacar adelante la votación parlamentaria del real decreto ley que retrasaba la entrada en vigor del sistema Verifactu hasta 2027. Ahora se vuelve a aplazar hasta octubre de 2028, aunque este cambio no será efectivo hasta que no se desarrolle una norma con rango de ley que lo recoja.
Esta última modificación en la fecha de adopción de Verifactu trata de dar respuesta a una de las quejas de empresas y autónomos: la complejidad normativa y la divergencia en las fechas de entrada en vigor de Verifactu y la facturación electrónica. “VeriFactu y la factura electrónica responden a objetivos distintos, uno fiscal y otro de eficiencia comercial y lucha contra la morosidad, pero se apoyan en la misma base: facturar de forma digital, ordenada y trazable”, explica Cristina Torrejón, directora de la unidad de negocio de Facturación y Contabilidad de Contasimple de Shine España.
Y dichas exigencias quedan recogidas en dos leyes desarrolladas por sendos ministerios —Hacienda y Economía— y que antes del aquel aplazamiento contaban con plazos de adopción distintos dependiendo de los afectados, como explicábamos en este artículo.
Satisfacción por el aplazamiento…
El tejido empresarial español ve con buenos ojos el aplazamiento de Verifactu. “Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) veníamos exigiendo al Gobierno la sincronización inmediata del calendario de implantación del sistema Verifactu con el de la facturación electrónica obligatoria entre empresas y profesionales (Ley Crea y Crece) y con el marco de la Directiva europea ViDA (VAT in the Digital”, apunta Lorenzo Amor, presidente de ATA, en un comunicado.
“Que las tres normativas y obligaciones avanzasen en plazos descompensados era un sinsentido operativo que iba a obligar al colectivo a realizar transiciones tecnológicas consecutivas en lugar de una única adaptación integral”, añade.
De este modo, la organización se muestra conforme con la medida adoptada por el Ejecutivo. “Celebramos la decisión de la Agencia Tributaria de retrasar la entrada en vigor de Verifactu hasta el año 2028, que es cuando hay previsión de que entre en vigor la facturación electrónica. Es algo que veníamos pidiendo y que hemos reclamado en las últimas semanas, porque no tiene sentido que entre en vigor una norma nueva, un nuevo sistema de facturación como puede ser el Verifactu y que, al año siguiente, se tenga que aplicar otro nuevo sistema como es la facturación electrónica. Por tanto, bienvenido sea que se nos haya tenido en cuenta. Bienvenido sea este retraso que, desde luego, va a aliviar la carga administrativa y, sobre todo, las trabas que se le ponen a los autónomos”, declara Amor.
Igualmente, la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) considera que el aplazamiento y la coordinación de las fechas de entrada en vigor de las normativas de facturación reducirá costes, evitará duplicidades y reforzará la eficiencia del sistema tributario, tal y como recoge en su comunicado.
Además, reseña que dicha convergencia en el calendario permitirá “alinear progresivamente el sistema español con el modelo de información digital que será obligatorio en el ámbito de la Unión Europea a partir de 2030 y que hasta ahora no estaba siendo suficientemente contemplado, evitando así sucesivas adaptaciones de los sistemas de facturación en un periodo muy reducido de tiempo”.
… aunque genera incertidumbre
Sin embargo, tanto cambio de fechas también genera mucha incertidumbre entre empresas y autónomos. Y puede provocar el retraso o paralización de los proyectos de adaptación. Hay que tener en cuenta que casi la mitad de los despachos profesionales (48,2%) piensan que la mayoría de las empresas no están preparadas para los cambios en facturación, de acuerdo con el ‘Barómetro de la asesoría’ de Wolters Kluwer.
“Comprendemos la intención de alinear ambas normativas, pero tanto cambio genera incertidumbre en los autónomos, precisamente un colectivo que necesita seguridad. La digitalización de este sector no debe estar condicionada a los cambios normativos, sino que forma parte de la evolución necesaria para competir en una economía cada vez más exigente. Por eso, nuestro consejo a los profesionales es que mantengan sus planes y no esperen a nuevos cambios para avanzar en su digitalización”, expone Torrejón.
Así queda el calendario
Con el último cambio, el calendario de adopción de estos nuevos sistemas de facturación queda de la siguiente manera.
Factura electrónica B2B
El calendario ya es firme, puesto que el BOE publicó ayer la Orden HAC/1028/2026, que entra en vigor hoy, 6 de octubre. «Las empresas que facturan más de 8 millones de euros deberán emitirla desde octubre de 2027. Y el resto de empresas, pymes y autónomos, desde octubre de 2028, con un año más, hasta octubre de 2029, para comunicar el estado de pago”, detalla la responsable de Contasimple.
VeriFactu
Como decíamos, su calendario se alineará con el de la factura electrónica. De este modo, si no hay nuevos aplazamientos, debería entrar en vigor en octubre de 2028. Sin embargo, Torrejón recuerda que “el cambio aún debe aprobarse mediante norma con rango de ley”.
“Mientras que esto no suceda, las fechas vigentes siguen siendo las del RDL 15/2025: 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos”, comenta.
Software de facturación
Esto no cambia. Desde julio de 2025, el software de facturación debe estar adaptado a Verifactu.