Alma Beauty: la inversión inteligente en franquicias de belleza
Las claves de Alma Beauty, división que integra marcas de peluquería que ofrecen ingresos diarios, márgenes claros y gestión sencilla.
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“Mientras muchos sectores dependen de modas, ciclos económicos o tendencias digitales cambiantes, hay un negocio que permanece sólido generación tras generación: la belleza y el cuidado personal”.
Para Javier Pelayo, director de Franquicias de Alma Beauty, las razones de esta fortaleza son claras. “El cabello siempre crece, la imagen siempre importa y las personas siempre buscan sentirse bien consigo mismas. A partir de aquí, las franquicias de peluquería y barbería se han convertido en uno de los modelos de inversión más estables, rentables y resilientes del mercado”.
En este escenario, disponiendo a partir de 40.000 euros y financiando el resto con los bancos con los que trabaja el grupo, se puede invertir en una franquicia de primer nivel como Marco Aldany, Macho Barber o Dessange. “Y esto no es una apuesta especulativa, sino una decisión estratégica”, destaca Pelayo. “Hablamos de entrar en un negocio probado, con una marca reconocida, procesos optimizados, clientes recurrentes y demanda constante. Es una de esas actividades que, bien pilotadas, nos va a permitir unos ingresos razonables sin sobresaltos”.
Alma Beauty: un catálogo excelente de marcas para invertir
Cada una de las marcas de Alma Beauty se dirige a un público distinto y, por eso, se ubican en zonas muy seleccionadas. “El hecho de llevar 50 años en el mercado nos permite tener información de primera mano para asegurar el éxito de cada establecimiento”.
Si Marco Aldany representa volumen y estabilidad, Macho Barber aporta identidad masculina y experiencia, mientras que Dessange ofrece lujo y posicionamiento premium. “Tres caminos distintos hacia el mismo objetivo: rentabilidad sostenida”.
Rentabilidad, control y tranquilidad
Pelayo recuerda que éste es un negocio que ofrece ingresos diarios, márgenes claros y gestión sencilla.
“La peluquería no es una promesa futura sino una realidad diaria, lo que se traduce en clientes recurrentes y facturación constante”, resalta el director de Franquicias de Alma Beauty. “En la era de la tecnología, hemos aprendido que no hay proyectos eternos, pero sí negocios estables a medio plazo, como es el mundo de los servicios de belleza”.

No finalizan aquí sus factores competitivos. “En este sentido, obtener Ebitdas superiores al 15% es bastante común y existe muy poca variación en términos de estacionalidad. Por supuesto, hay un periodo de arranque razonable, lo que nos permite consolidar al equipo de trabajo, obtener cartera de clientes y familiarizarnos con la dinámica de la actividad”.
Pero como en todos los negocios, hay que gestionar equipos, personas, operaciones y marketing. “Por esta razón, tiene mucho sentido hacerlo de la mano de una franquicia, donde todos esos procesos ya están probados. El franquiciado ha de seguirlos y hacerlo bien; le irá mejor a quien se apasione con el día a día y se asegure de que todo funciona”.
Consistencia y liderazgo en cadena
En esta nueva fase que vive la industria, las tres marcas de Alma Beauty abogan por una buena selección de franquiciados, formación constante y un equipo de selección de ubicaciones apoyado en las nuevas tecnologías y herramientas de geomarketing.
En línea con esta estrategia, el objetivo de aperturas de 2026 va a ser de únicamente 25 aperturas en el caso de Marco Aldany, 15 para Macho Sports Barbershop y 4 en Dessange.

Las cadenas cuentan con el apoyo de los principales bancos en España, para financiar las inversiones necesarias, con un porcentaje de fondos propios y el resto según perfil del franquiciado. “Ellos confían en el Plan de Negocio, porque llevan años conociéndolo y saben que el riesgo es mínimo”.
Unirse a estas franquicias es, en definitiva, apostar por un sector que nunca desaparecerá, que se reinventa y que acompaña a las personas toda su vida. “Es, por tanto, una inversión estable y financieramente sólida, pero también gratificante en el plano emocional”, concluye Pelayo.
