
José Plaza
Product Legal & Payroll Lead de Payfit
Transparencia salarial: de legislación incómoda a palanca de crecimiento
La llegada de la Ley de transparencia salarial pone en alerta a las empresas ya que muchas todavía no cuentan con estructuras salariales bien definidas ni con herramientas para abordar esto con rigor

La Directiva europea 2023/970, de transparencia salarial, no es solo cumplimiento: es cultura, talento y crecimiento.
A partir del 7 de junio y si España hace sus deberes antes de esa fecha, esta Directiva marcará un antes y un después en la gestión de personas: las compañías deberán revisar en profundidad sus políticas retributivas, identificar posibles brechas salariales y, sobre todo, ser capaces de justificarlas con criterios objetivos y comprensibles.
Niveles de exigencia
En este nuevo escenario, además, una reciente sentencia del Tribunal Supremo ha elevado el nivel de exigencia, dejando claro que no basta con detallar los conceptos en nómina, sino que es necesario explicar cómo se calculan, incluyendo variables o periodos de devengo.
Sin embargo, la realidad es que muchas organizaciones –especialmente, las que están en fase de crecimiento o pequeñas pymes– aún no cuentan con estructuras salariales bien definidas ni con herramientas adecuadas para afrontar este reto con el rigor que exige la ley.
Los desafíos de la transparencia salarial
Lo interesante y, sobre todo, desafiante, es que la transparencia salarial no va solo de cumplir con una norma, sino de cambiar la forma en la que las empresas toman decisiones y hablan de dinero.
En el día a día, esto se traduce en algo muy concreto: definir qué se paga, por qué se paga y cómo evoluciona ese salario en el tiempo. Es pasar de decisiones muchas veces intuitivas –o incluso negociadas– a estructuras más claras, coherentes y defendibles.
Para una startup o una pyme en crecimiento, donde los roles cambian rápido y las bandas salariales suelen ser difusas, esto supone ordenar algo que, hasta ahora, en muchos casos, no estaba del todo estructurado.
Los retos para las empresas
En este punto es donde empiezan los retos de verdad.
- El primero es la falta de datos: muchas empresas jóvenes no cuentan con históricos fiables ni con referencias claras de mercado. Según datos de la Comisión Europea, las mujeres en la UE siguen cobrando de media un 13% menos que los hombres, una brecha que en muchos casos no es intencionada, sino fruto de decisiones poco sistematizadas a lo largo del tiempo.
- El segundo reto es cultural: abrir la conversación sobre salarios genera incomodidad, tanto en dirección como en los equipos.
- Y el tercero, quizá el más delicado, es la gestión de expectativas. Cuando empiezas a explicar cómo se fijan los salarios, inevitablemente surgen comparaciones, preguntas y, en algunos casos, tensiones.
Lo cierto es que ignorar este cambio tiene consecuencias importantes para las compañías, ya sean grandes o pequeñas.
Las consecuencias
Las empresas que no aborden la transparencia salarial de forma proactiva se exponen a conflictos internos, pérdida de confianza y, en el peor de los casos, fuga de talento.
De hecho, estudios recientes apuntan a que más del 60% de los profesionales en Europa considera la transparencia salarial un factor clave a la hora de elegir empresa.
A esto se suma el impacto reputacional: en un entorno donde plataformas como Glassdoor o redes sociales amplifican cualquier percepción de injusticia, la opacidad puede salir cara.
Y, por supuesto, está el riesgo legal, cada vez más tangible a medida que la normativa se despliega en los distintos países.
El camino a seguir
La buena noticia es que no hace falta tenerlo todo perfecto desde el primer día. Prepararse para este nuevo escenario es más un proceso que un hito.
El primer paso es entender dónde está la empresa: mapear salarios, identificar posibles incoherencias y empezar a construir criterios claros, aunque sean sencillos al principio.
A partir de ahí, se trata de definir bandas salariales básicas por rol o nivel, apoyarse en datos de mercado y, sobre todo, documentar las decisiones.
No menos importante es trabajar la comunicación: formar a managers para que sepan explicar el “por qué” detrás de cada salario es tan clave como la propia estructura retributiva.
Profesionalización
En el fondo, la transparencia salarial obliga a las empresas a profesionalizar algo que muchas veces se ha gestionado de forma improvisada.
Para los emprendedores, puede parecer un reto más en una lista ya larga. Pero bien abordado, es también una oportunidad: la de construir organizaciones más justas, más atractivas para el talento y, en última instancia, más sostenibles. Porque en un mercado cada vez más competitivo, no solo importa cuánto pagas, sino cómo lo explicas.
Recomendados

Redacción Emprendedores
Este experto habla sobre cómo gestionar conflictos: decisiones que se aplazan, conversaciones que nadie quiere abrir y problemas que se externalizan hasta que ya es tarde

Redacción Emprendedores
Según este experto, las marcas ya no se conforman con emocionar; buscan que las historias, además de inspirar, conduzcan a la acción de compra sin que el público sienta que le están vendiendo

Redacción Emprendedores
Visión práctica del sistema de justificación financiera en Horizon Europe y el papel estratégico de la Oficina de Gestión de Proyectos como motor de cumplimiento, coherencia y calidad

Redacción Emprendedores
Esta experta reflexiona sobre qué separa a las empresas que escalan de forma sostenible de las que caen en el caos organizativo
