Tal y como ha publicado en su web, en 2026, el CDTI Innovación quiere apretar el acelerador para que la I+D empresarial no se quede en laboratorio: la previsión es movilizar hasta 1.817 millones de euros para acompañar proyectos desde su fase más temprana hasta la validación en entornos reales y el escalado al mercado.
Es una apuesta por el “ciclo completo” de la innovación, con instrumentos distintos según el riesgo tecnológico, la madurez del desarrollo y la ambición de crecimiento.
¿A dónde van las partidas?
El reparto presupuestario da una pista clara de por dónde van las oportunidades.
Por un lado, habrá hasta 407M€ en subvenciones en concurrencia competitiva, pensadas para empujar las fases de mayor riesgo.
Se complementan con 75M€ en Compra Pública Innovadora, orientados a prototipos y demostradores que necesitan probarse con demanda real.
Además, se prevén 32M€ para cooperación internacional, y un bloque especialmente relevante para quienes buscan continuidad: 545M€ en Ayudas Parcialmente Reembolsables.
Y, para quienes ya están en clave de crecimiento, el plan incorpora cerca de 790M€ en inversión (coinversión y fondos) para escalar tecnologías y empresas innovadoras.
Tres subvenciones competitivas
Dentro de las subvenciones competitivas, tres convocatorias destacan por su capacidad de tracción.
NEOTEC, con hasta 40M€, sigue siendo la puerta de entrada para startups y compañías de base tecnológica con alta intensidad en I+D, especialmente en entornos deeptech donde la tecnología diferencial necesita tiempo y recursos para convertirse en producto.
Para proyectos colaborativos de mayor ambición aparece Misiones Ciencia e Innovación, con hasta 145M€, diseñada para consorcios que atacan retos de alto impacto —desde sostenibilidad o transición energética hasta salud o ámbitos de seguridad y defensa— y que quieren acelerar el salto desde investigación aplicada a mercado.
Y, en la línea de desarrollos estratégicos con vocación de despliegue, INTERCONECTA-STEP contará con hasta 70M€, impulsando soluciones de alta tecnología alineadas con prioridades europeas (digital, tecnologías limpias y biotecnología) y orientadas a escalabilidad y capacidad productiva.
Las Ayudas Parcialmente Reembolsables
Ahora bien, si hay un instrumento que muchas empresas valoran por su estabilidad es el que permanece disponible con continuidad: las clásicas Ayudas Parcialmente Reembolsables o APRs, dotadas con 545M€.
Son préstamos bonificados con un tramo no reembolsable (subvención equivalente) y están pensadas para sostener inversión innovadora de forma más predecible, sin depender exclusivamente de ventanas competitivas.
Para proyectos de I+D incremental, modernización tecnológica o escalado progresivo, este mecanismo suele ser el que permite mantener el ritmo.
Si tu empresa está invirtiendo en I+D+i –ya sea creando tecnología propia, preparando un desarrollo colaborativo o buscando financiación estable para escalar– 2026 se perfila como un año con opciones claras y presupuestos relevantes.