Virofend: la tecnología del Monte Sinaí que ha desembarcado en Salamanca
Virofend es una startup biotecnológica emplazada en Salamanca donde desarrollan una tecnología para curar el cáncer de colon nacida en Monte Sinaí (Nueva York)

Virofend es una empresa biotecnológica que está intentando desarrollar un fármaco para el cáncer de colon. La tecnología proviene de más de 13 años de investigación en el Monte Sinaí (Nueva York), la meca de la ciencia.
Allí es donde la doctora Sara Cuadrado Castaño, Premio Nacional de Biomedicina en el Certámen Universitario Arquímedes, empezó sus investigaciones en viroterapia, un tipo de tratamiento contra el cáncer que utiliza virus modificados genéticamente (virus oncolíticos) para destruir células tumorales.
En Monte Sinaí sigue ejerciendo la doctora Cuadrado como Research Assistant Professor en el departamento de Microbiología bajo la mentoría de figuras como Adolfo García-Sastre, el virólogo español más famoso al que todos pusimos ‘cara’ con el Covid, quien también colabora en este proyecto.
Un vínculo muy personal
Se da la circunstancia de que tanto Cuadrado Castaño como García-Sastre tienen un vínculo personal con Salamanca. Ambos se licenciaron en su Universidad, además de ser el lugar de nacimiento de la doctora Cuadrado.
Su relación con el municipio y motivada por el polo biotech que se ha forjado en torno a la ‘ciudad dorada’ con varias empresas de biotecnología de gran calado, animaron a Sara Cuadrado a continuar en Salamanca el desarrollo de la tecnología que había arrancado en Nueva York.
Para hacerlo funda hace año y medio, junto con Miguel Ángel Ávila Santiago (CEO), Virofend.
El acuerdo entre Monte Sinaí y Virofend
Virofend es una startup biotecnológica que desarrolla un fármaco de viroterapia centrado inicialmente en el cáncer de colon. Teniendo en cuenta que la tecnología, como ya hemos dicho, surge de una investigación en Monte Sinaí, la neoyorkina es la institución que mantiene la patente y la propiedad intelectual de esta tecnología.
Lo que ha obtenido Virofend es la exclusividad del uso de explotación de esa ciencia desde Salamanca. Esto significa que pueden desarrollar y comercializar el fármaco en España.
Lo que se desarrolle en Virofend a partir de ahora beneficiará a ambas instituciones. El acuerdo está estructurado para que el Monte Sinaí reciba un porcentaje en el caso de que una gran farmacéutica termine adquiriendo Virofend o sobre los beneficios que genere el producto una vez que esté en el mercado.
Como señala Ávila Santiago el beneficio usual que genera un producto como el que ellos investigan, “según cánones teóricos, está rondando los 12.000 millones de euros al año”.
Un hecho sin precedentes
Lo habitual es que la ciencia que desarrollamos en España acabe yéndose a mercados más potentes para seguir progresando.
La habilidad que, como país, hemos de agradecer a la doctora Cuadrado y a Virofend, es que la ciencia, en este caso, haya seguido el camino inverso. Que le conste al CEO, esto es “la primera vez que ocurre a nivel nacional”.
La tecnología
Virofend se emplaza en Abioinnova, la incubadora de empresas de alta tecnología dentro del sector biotecnológico que impulsan desde Salamanca. Desde aquí se dedican a proseguir con el desarrollo de un fármaco de viroterapia centrado inicialmente en el cáncer de colon, aunque susceptible de nuevas aplicaciones futuras.
El equipo de investigación lo integran ya 12 personas -el 90% mujeres-, a las que se suman entre 15 y 20 partners externos que colaboran con el proyecto.

La científica clínica Pilar Cerveró, explica en detalle el mecanismo de acción de la viroterapia. El fármaco que desarrollan se basa en un virus aviar, con una ligera modificación genética, del que se sabe que no causa patología cuando se traslada a humanos y otros mamíferos.
El virus es capaz de infectar y replicarse específicamente en las células tumorales reeducando así el sistema inmune para que vuelva a luchar contra las células cancerígenas y ataque el tumor hasta acabar con él.
Beneficios adicionales
Como beneficio añadido, señala Cerveró que el sistema en capaz de generar memoria inmunológica, mitigando así el riesgo de recaída además de ser capaz de reconocer otras futuras lesiones y atacarlas también.
Habla, asimismo, del ‘efecto abscopal’ descrito hasta ahora en modelos de ratón. Con dicho efecto, la terapia puede provocar también la reducción o desaparición de otros tumores distantes -casos de metástasis, por ejemplo- no tratados directamente con el virus.
El posible tratamiento
En el supuesto de que todo marchase conforme a lo deseado, la idea es que el tratamiento se base en administraciones semanales en un ciclo completo no superior a los 4 meses.
Obviamente, hasta que la investigación no pase a los humanos y culminen todas las pruebas pertinentes, los tiempos no se sabrán con certeza.
Éxito en preclínica
El cáncer colorrectal es el segundo más letal de todos. Las formas de tratarlo en una fase avanzada no resultan aún del todo eficientes. Esta es la causa por la que Virofend haya empezado con dicha patología.
En este momento, el producto de Virofend está a punto de concluir la investigación preclínica. El fármaco ha sido sometido ya a las pruebas de laboratorio y aplicada a modelos animales. En esta fase, la tecnología ha curado el 100% de los casos de cáncer de colon en los ratones y ratas tratados.
Los resultados preclínicos han sido publicados en diversas revistas científicas.
Paso a la fase siguiente
Ahora están concluyendo los estudios toxicológicos antes de dar paso a la fase clínica, cuando el producto empieza a aplicarse en pacientes humanos. Los resultados obtenidos en Monte Sinaí, permiten ya la entrada en la fase 2A.
Las pruebas incluirán a un grupo de entre 40 y 60 pacientes que serán seleccionados por un agente externo con criterios médicos. Participarán en este proceso entre 6 y 8 de los hospitales más importantes de España liderados desde el de Salamanca.

Un proyecto muy abrigado
Antes de asumir el rol de CEO en Virofend, Ávila Santiago, ingeniero de formación y MBA, fue CEO y cofundador de Neurofix Pharma, otra importante biotecnológica de Salamanca. Su reconocido liderazgo en este tipo de empresas ha facilitado la atracción de capital a su nueva startup.
Virofend arrancó con una inversión inicial de alrededor de 2 millones de euros. El capital fue aportado por un selecto grupo de inversores entre los que se encuentran el top5 de las empresas de Salamanca y la familia Matutes, presente también en el capital de Laminar Pharma. La estrategia de financiación es buscar pocos inversores pero con tickets grandes.
Apoyo institucional
Se suma al capital, el apoyo de instituciones como la Universidad de Salamanca, donde han creado una cátedra para el desarrollo de viroterapias oncológicas de nueva generación; el Ayuntamiento de Salamanca, que les ha cedido espacios en Abioinnova; o la Junta de Castilla y León, que les ha concedido un proyecto de I+D. Recientemente, ha sido también seleccionados como finalistas de los Premios Emprende XXI de Caixabank.
Máquina de quemar dinero
Aún así, todo el dinero que les llegue es poco. Ávila Santiago conoce a fondo la peculiaridad de las biotecnológicas. “Aquí no se factura nada hasta que casi estás a punto de ser comprado por una gran Farma. Mientras tanto, todo es gastar dinero a pulmón”.
En el caso de una biotecnológica normal, pequeña, como es todavía Virofend, el gasto podría ascender a 300 millones de euros, una cantidad casi imposible de reunir en España.
Solo para la fase clínica que están a punto de abordar, calculan que necesitarán entre los 5 y los 8 millones de euros los cuales se ‘quemarán’ en el año aproximado que calculan para su ejecución. Ya en una fase 2B, con pruebas de eficacia terapéutica en mayor volumen de pacientes, el gasto podría consumir los 12 millones de euros.
Lo bueno es que conforme van superando fases, crece la probabilidad de éxito del producto y, con ello, la valoración de la empresa. En la fase 2B, la probabilidad de éxito del fármaco se considera ya de un 60 a un 70% con valoraciones que pueden estar entre 300 y 500 millones de euros.
O todo o nada
El riesgo es que, si las cosas se tuercen, lo pierdes todo o casi todo. Según determinados patrones de cálculo, la posibilidad de que un fármaco llegue destino con éxito es 1 de cada 10.000 considerando desde la fase inicial.
En el lado contrario, en el supuesto de que todo ruede bien hasta el final, un producto como el que quieren desarrollar en Virofend, puede rondar los 12.000 millones de euros de beneficio anual.
En cualquier caso, el CEO opta por la prudencia. Es consciente de que les queda un largo trecho y de los mencionados patrones de cálculo. Más que empezar a hacer ruido, la apuesta actual es seguir trabajando para obtener buenos resultados y explicar el proyecto lo mejor posible a los inversores para que se animen hasta suscitar el interés de una gran farmacéutica.
Un polo ‘biotech’ de envergadura
Preguntado sobre si Virofend podría convertir a Salamanca en referente global de la lucha contra el cáncer, también Ávila Santiago se muestra humilde.
“Salamanca ya se está convirtiendo en un polo biotech a nivel nacional. Están aquí la biofarmacéutica MSD; Siemens, con tecnología nuclear y de radioterapia avanzada; Immunostep, en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca, Tebrio…Todas ellas hacen que Salamanca sea ya hoy un polo importante de biotech. Nosotros, en el hipotético caso de que nosotros consigamos llegar a destino, nuestra aportación será sumar dentro de lo que ya existe”.
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