Ozturk: la receta de 80M€ que está detrás del kebab de Mercadona

Desde su fábrica de Toledo, Ozturk Quebap lidera la fabricación de productos cárnicos de kebab. Provee de esta categoría a Mercadona, pero distribuye a medio mundo

Hasso Schmidt
Hasso Schmidt, responsable de desarrollo de negocio en Ozturk Quebap (imagen cedida por la compañía).
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Ozturk se coló en el ranking FT1000 de Financial Times 2026 con el puesto número 367. La clasificación de esta prestigiosa publicación económica destaca a las empresas de más rápido crecimiento en Europa. No era la primera vez que aparecía. Ya en la edición del listado de 2025, Ozturk ocupaba el número 545.

El nombre real de la empresa es Ozturk Quebap, aunque en España tendamos a adaptar la grafía a kebab. Así es como se vende en Mercadona el loncheado de kebab de la marca Hacendado mientras que en otros puntos se vende como kebah, kebap o quebap.

La diferencia radica en operar con marca blanca o propia y en el mercado al que se dirigen, pero al fondo se encuentra esta gigante fábrica toledana que está cerca de alcanzar los 80 millones de euros de facturación. Esta es su historia contada por uno de sus artífices: Hasso Schmidt.

De Lavapiés a Toledo

Para hablar del origen de Ozturk Quebap tenemos que remontarnos al año 2000, concretamente al barrio de Lavapiés de Madrid. Allí empezó a triunfar uno de los primeros establecimientos abiertos en España con el concepto de kebab dentro de la comida rápida.

En un mercado dominado entonces por hamburgueserías, pizzerías y sandwiches, se propuso Hıdır Kaçar, empresario turco impulsor del restaurante de Lavapiés, expandir el negocio e introducir la categoría del kebab por todo el país.

Antes había conocido a Hasso Schmidt, un ejecutivo alemán experto en ventas y estrategia comercial que llevaba desde 1992 viviendo a caballo entre España y Alemania. A Schmidt le propuso Kaçar que le acompañase en el desarrollo del proyecto y así lo hizo. Fruto de esta simbiosis fue el nacimiento de Istanbul Döner Kebab, la primera gran cadena de kebab nacida en España que llegó a contar con 80 establecimientos bajo el modelo de franquicias. 

El nacimiento de Ozturk Quebap

En apenas unos años habían conseguido con Istanbul Döner Kebab posicionar en España este plato tradicional de Oriente Medio como la cuarta categoría en el fast food. Para elaborar el producto y distribuirlo a toda la cadena, Hıdır Kaçar adquirió una fábrica en la localidad de Casarrubios del Monte (Toledo). Desde aquí se centralizaba la elaboración de los rollos de kebab listos para la distribución, con una capacidad inicial de 500.000 al mes. Sin embargo, pese al éxito inicial, la marca empezó a degenerar hasta entrar en un declive definitivo a partir de 2012.

Es entonces cuando aparece el nombre de Özcan Özturk, otro empresario de origen turco procedente de Alemania con 15 años de experiencia en el sector del kebab. Había aterrizado en España con el deseo de escalar su negocio y en busca de nuevas oportunidades. Él fue quien compró la fábrica primigenia de Casarrubios del Monte recurriendo, también, a la experiencia de Hasso Schmidt para que le ayudara en el desarrollo de negocio. Nace así Ozturk Quebap en marzo de 2015.

En Ozturk consideran que el futuro del kebab está en el loncheado
En Ozturk consideran que el futuro del kebab está en el loncheado.

La apuesta por el loncheado

Con la fábrica original, Ozturk se limitó, en principio, a vender rulos para el corte vertical de kebab a establecimientos especializados. No obstante, en paralelo, fueron desarrollando otra línea de negocio basada en perfeccionar la calidad y la técnica del loncheado del producto que ya habían experimentado antes.

El objetivo era facilitar la entrada de las ventas en los supermercados como alternativa al consumo tradicional en restauración. Aquí es donde Ozturk Quebap ha conseguido alzarse con el liderazgo absoluto nacional.

Schmidt explica que el loncheado hay que imaginarlo como la pizza congelada. Ambos han dado el salto del establecimiento a consumo doméstico al convertirse en productos ultraprocesados e industriales que comparten métodos de fabricación masiva.

La entrada en Mercadona

Para priorizar esta nueva línea de negocio Özcan Özturk adquirió una segunda fábrica, también en Toledo, ésta en el municipio de Lominchar, antigua propiedad del grupo avícola Sada. Nos situamos en el año 2021, fecha que coincide con la entrada de Ozturk como proveedor de Mercadona. No era el primer supermercado al que abastecían, pero sí el más grande. Con Mercadona cambió todo. Desde entonces hasta el momento actual, la fábrica de Lominchar ha triplicado más la producción.

Avenirse a las condiciones de la cadena de supermercados de Juan Roig no fue sencillo. No solo tenían que sobredimensionar las instalaciones, sino también adaptarse a los estándares de calidad exigidos. 

De velar por la calidad se encargó el mismo Özcan Özturk, gran conocedor del producto y sabedor de los estándares de higiene y seguridad que rigen en el mercado cárnico. “El fue quien se ocupó de organizar muy bien la fábrica para estar siempre a la altura de la demanda de los clientes”.

Actualmente, Ozturk Quebap cuenta con certificados como el de la Norma IFS, sello internacional que asegura la calidad y seguridad en los procesos de alimentación, certificado Halal para consumidores islámicos, además de establecer severos controles de recepción de materia prima y trazabilidad en todo el proceso productivo.

A Schmidt le correspondió la parte de desarrollo de negocio con una demanda de repente disparada. Agradece a Roig haberles esperado durante un año a ampliar la planta de producción para poder atender el incremento de pedidos y poder surtir de forma regular a todos sus establecimientos, más de 1.670 actualmente. “Nunca nos pidieron lo que no podíamos cumplir”, dice. En señal de agradecimiento, rechazan ahora vender a otras cadenas que compiten con Mercadona. 

En el canal Horeca

No así en el sector food service donde Ozturk Quebap se ha hecho fuerte en el canal Horeca, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Para conseguirlo han centrado gran parte de sus esfuerzos en la inversión tecnológica garantizando los máximos estándares de calidad. Los resultados avalan la apuesta. Año tras año consigue captar la atención de sus clientes con crecimientos de facturación exponenciales.

Imagen exterior de la fábrica de Lominchar
Imagen exterior de la fábrica de Lominchar.

El crecimiento

El kebab de pollo es el producto principal, con un 80% de las ventas. Teniendo en cuenta que necesitan entre 600 y 800 toneladas de carne de pollo al mes para ajustar la producción, se entiende que no toda la materia prima procede en este caso del mercado español. Combinan el pollo con otras variedades como la de cordero, vacuno o vegana. 

Con dicha oferta, Ozturk Quebap cerró el año pasado con una facturación de 78,8 millones de euros, un 23,5% más que el año anterior. De cara a 2026, proyectan un crecimiento sostenido que les permitirá cerrar con entre 80 y 84 millones de euros facturados. La plantilla la integran más de 300 profesionales que cubren los diferentes perfiles de la compañía, desde la fábrica a los distintos departamentos de logística, comercial, calidad e I+D.

Ozturk Quebap cuenta con una plantilla de más de 300 profesionales
Ozturk Quebap cuenta con una plantilla de más de 300 profesionales.

Tecnología punta

Un crecimiento como el del Ozturk Quebap no pasa desapercibido. Ello ha abierto el apetito a otras fábricas importantes de productos cárnicos que han entrado en el sector. Tampoco es desdeñable la competencia extranjera. Fábricas de pinchos y loncheado que venden en España las hay también en Alemania, Polonia o Francia. La única baza que les queda es ser los mejores y los más grandes, al menos en España.

La planta de Lominchar ocupa una superficie de 15.000 metros cuadrados. Se suman a estos otros 5.000 metros de la de Casarrubios del Monte. En ambas factorías rige el criterio de la profesionalización haciendo uso de nuevas tecnologías, propias y ya existentes.

Para industrializar la producción idearon un pincho para el que usan moldes de 600 kg –frente a los 20 o 30 kg tradicionales– y que cortan la carne de manera robótica. Para los controles de calidad disponen de máquinas con visión artificial, capaz de detectar una mínima anomalía en el producto, así como detectores de metales o rayos X para revisar las bolsas en un último momento de inspección. 

Internacionalización y futuro

Más allá de la tecnología que hoy utiliza cualquier empresa alimentaria que vende a grandes superficies, Ozturk Quebap se empeña en distinguirse por la calidad, por la innovación en el catálogo y la diversificación de productos y seguir descubriendo a grandes clientes a escala global. “Al final, el cliente exigente lo que necesita es lo que nosotros tenemos”, dice Schmidt.

Entre un 75 y un 80% del volumen de sus ventas proceden todavía del mercado español. Pero también la internacionalización va en aumento. Dentro de Europa, tienen presencia en Escandinavia, Finlandia, Noruega, Suecia, Holanda, Grecia, Reino Unido, Irlanda y en algunos países bálticos como Albania. Ya fuera del continente, operan en República Dominicana y en Hong Kong. 

Especialmente orgulloso se siente Schmidt de haber cerrado un acuerdo con una cadena de supermercados alemana, país que sigue dominando el sector a escala mundial y europea. Aquí distribuyen con su propia marca.

Lo próximo

Aunque Ozturk Quebap mantiene la venta de rulos de la factoría de Casarrubios del Monte y la venta del loncheado, es en esta segunda línea donde la compañía ve el futuro del kebab y donde ellos disfrutan ya de una ventaja competitiva. Schmidt entiende que este es incluso el futuro para la restauración.

Como ejemplo cita a Manuel Robledo, impulsor de marcas como Lizarrán o Pizza Hut, ahora al frente de Kebab!, The Kebab Lab & Street Food, una propuesta con la que quiere innovar, cambiar la imagen y revolucionar este tipo de comida. La cadena, de la que Ozturk Quebap es proveedor, cuenta ya con 7 establecimientos abiertos, algunos en franquicia. 

En sus planes está también seguir haciendo desarrollos específicos para determinados clientes que es otra de las cosas que también permite esa cercanía con el cliente español, como la opción del kebab vegano.

Lo que está claro es que Hasso Schmidt, el alemán que introdujo el kebab en España, está dispuesto a seguir escribiendo la historia de este producto en nuestro país con un fenómeno industrial que va ya por los 80 millones de euros y demostrando que, a veces, el éxito no radica tanto en crear una receta, como en saber escalar una visión.

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