Omitir navegación
INICIO

/

casos-de-exito

Lista Emprendedores: las mejores startups de salud de 2025

5 startups de salud que forman parte de nuestra 10ª Lista Emprendedores con las startups más innovadoras del año

startups de salud

Estas 5 startups de salud destacan con sus enfoques únicos y forman parte de nuestra Lista Emprendedores con las 50 startups españolas más innovadoras del año.

Aortyx

Dispositivos médicos para enfermedades aórticas

Jordi Martorell y Noemí Balà, fundadores de Aortyx.

Aortyx es una startup de salud creada por un equipo de investigadores para desarrollar una nueva forma de curar las heridas de la aorta. O problemas de disección aórtica.

Fundada por Jordi MartorellNoemí Balà y Salvador Borrós, investigadores de la IQS School of Engineering y Vicenç Riambau, jefe de cirugía vascular del Hospital Clínic de Barcelona, desarrolla dispositivos médicos para tratar enfermedades aórticas, con un foco principal en la disección aórtica: parches bioabsorbibles para tratar desgarros en la aorta.

La idea de la empresa viene de largo. Cuando Jordi Martorell, su CEO, volvió de su estancia de Doctorado en MIT 2012 y empieza su posición y laboratorio como Profesor en IQS en 2014.

“Pivoté de investigar en arterias coronarias y carótidas (infartos e ictus) hacia la aorta, porque observé que había mucho más margen de mejora en la comprensión y tratamiento de las patologías aórticas y especialmente en disección aórtica. Los médicos especialistas me preguntaban si había una forma de determinar qué disecciones (una herida interna muy grave en nuestra arteria principal, la aorta) debían ser operadas y cuáles no. Como ingeniero les dije que todas, que es un agujero que hay que tapar y me dijeron que no, que con las soluciones actuales a menudo era mejor no hacer nada que operarlos”, explica él mismo. 

Del laboratorio al mercado

“Ese fue el ‘momento Eureka’ en que decidí que necesitábamos mejores soluciones para que los médicos no dudaran de operar o no. Inicié entonces una colaboración con el Dr. Vicenç Riambau, jefe de Cirugía de Vascular del Hospital Clínic de Barcelona y el Dr. Salvador Borrós, jefe del Grupo de Ingeniería de Materiales (y actual director) de IQS. El proyecto empezó a fraguar cuando la (ahora) Dra. Noemí Balà se unió como estudiante de Tesis de Máster para empezar a trabajar en el proyecto. Logramos la primera financiación en 2016, estudiamos en profundidad la oportunidad de negocio y fundamos la compañía en 2018”, añade Martorell. 

Es así como este investigador abandona la que había sido su línea principal de investigación desde 2008, los marcadores fluidodinámicos (velocidad, presión, trayectorias de la sangre…) que podían predecir la progresión de enfermedades arteriales, y se convierte en emprendedor.

El apoyo de pequeños inversores

Pero un negocio de tanto I+D por el momento quema más caja que otra cosa.

“Aún no tenemos ningún cliente, solo gastamos dinero. Pero hemos logrado cautivar a más de 600 inversores que creen en nosotros. Han invertido entre mil y 4 millones de euros, para un total de 16,8 millones levantados hasta el día de hoy en capital y unos 5 más en ayudas y préstamos blandos. Desde que me fui a Estados Unidos en 2009, yo iba explicando a mis amigos y conocidos qué hacía y qué investigaba. Todos me decían que precioso, pero que cuándo iba a ganar dinero. En nuestra primera ronda en 2019, junté a 80 personas en una sala y les dije ‘ahora’ y me vais a ayudar. Invirtieron 72”, explica Martorell.

Desde que arrancaron, ha levantado 3 rondas: 650.000 euros en 2019, 2.350.000 euros en 2021 y 13.800.000 euros en 2025. Y ya preparan una Serie B de unos 30 millones de euros. “Un CEO de una empresa como la nuestra dedica al menos el 30% de su tiempo a seguir buscando financiación”, comenta.

Un apoyo que resulta más que comprensible, ya que hablamos de una solución de salud casi única en el mundo. Ahora su objetivo es lograr autorización para comercializar sus dispositivos en Estados Unidos, China, Europa, Japón, Canadá y Australia. 


Emooti Hub

Digitalizar los tratamientos clínicos de neurodesarrollo

Elena Betés, fundadora de Rastreator.

Emooti Hub es un proyecto con impacto que busca revolucionar la forma en la que se detectan y se tratan los problemas de neurodivergencia.

Su propuesta es realizar programas de detección de dislexias, TDAS y otros problemas que puedan afectar el aprendizaje de quienes lo sufren. Y para ello han creado una metodología propia y una tecnología que ayude a los profesionales en el desempeño de su trabajo. 

Detrás de este ambicioso proyecto está Elena Betés, fundadora de Rastreator, que tras su exit se propuso dedicarse a la neurodivergencia porque ella misma es disléxica y vivió personalmente cómo la falta de detección precoz de su problema afectaba al aprendizaje. 

“Mi socio se dio cuenta de que hay que llevar la detección a los colegios. Y nos asociamos con la finalidad de aplicar tecnología al proyecto. Esta es la única clínica que tiene un equipo de tecnología detrás”, comenta Elena Betés. 

Tecnología no para hacer tratamientos online, las consultas son one to one, sino para establecer una metodología que ayude a los profesionales en sus diagnósticos y en lo que se tienen que fijar.

“Nosotros seguimos creyendo que el niño necesita a su terapeuta y necesita estar vinculado a su terapeuta. Pero hemos buscado cómo escalar al terapeuta con capas de tecnología. Le ayudo a que realmente vaya más rápido porque le doy unos tips, le hago supervisiones de calidad. También una plataforma de macheo para poner al terapeuta correcto, con el niño correcto en el colegio correcto”, explica Betés.

Detectan todo lo “que no sea normatípico, es decir, cuando el cerebro no sigue el procedimiento de desarrollo normal del 80% de la población. O sea, el 20% de la población somos neurodivergentes”.

Una plataforma de diagnóstico para escalar las consultas

“Y, sobre todo, la ambición de desarrollar un plan de cribado masivo con una metodología clara. Decimos, ¿qué tienes que mirar a los niños de 0 a 18 años? A los 3 años deberías estar mirando sensorialidad, mandamos a un terapeuta y les hace una prueba. Con 4 años ya tienes que mirar audiometría y optometría, pero no miramos la audiometría como la miraría un oculista habitual, medimos todas las señales que nos indican si ese cerebro se está desarrollando de manera natural. A esto le hemos llamado Cartilla, es muy innovador. Y con la Cartilla hemos desarrollado una plataforma que le llamamos plataforma de neurodesarrollo, en la que el orientador en un solo entorno puede ver todas las pruebas que se han realizado. Esas pruebas generan un informe y aquí la capa tecnológica es súper importante”.

“El objetivo es dar a los colegios una plataforma en la que ellos tienen todas sus pruebas y que esas pruebas estén conectadas con todos los proveedores de pruebas varemadas. La plataforma te lee los resultados, te dice el grado de gravedad, te los combina al final, porque igual que en las enfermedades mentales hay comorbilidad, es decir, normalmente los niños que tienen esto suelen tener esto otro. Cuando haces muchos test de niños tienes que saber adherirlos. Todo el plan de neurodesarrollo está basado en pruebas baremadas científicamente, baremadas en todos los idiomas; es muy escalable. Tener una plataforma que es capaz de leer eso y resumírtelo y con un equipo clínico detrás que te revisa el informe y te dice esto hay que verlo más, tiene un valor incalculable. Esta parte del proyecto es escalable e internacionalizable”, explica Betés. 


Integra Therapeutics

Herramientas de escritura genética para terapias avanzadas

Avencia Sánchez-Mejías, CEO y cofundadora de Integra Therapeutics.

Integra Therapeutics es una una spin off de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) fundada en 2020. Una startup de biotecnología que ha desarrollado una tecnología propia para crear herramientas de edición genética de última generación con las que se mejora la eficacia, precisión y seguridad de las terapias avanzadas. 

Su tecnología se llama FiCAT y “resuelve algunas de las principales limitaciones técnicas de la terapia celular y génica: se puede utilizar para pegar secuencias de ADN de genes de cualquier tamaño con gran precisión. Esto significa que permite desarrollar terapias celulares, para enfermedades autoinmunes y oncología, y terapias génicas, para enfermedades raras, más potentes y seguras con una producción industrial simplificada”, explica Avencia Sánchez-Mejías, CEO y cofundadora de esta startup de salud.

“La plataforma FiCAT es muy prometedora porque es una evolución de las técnicas CRISPR-Cas (un sistema de edición genética que funciona como unas ‘tijeras moleculares’ para cortar el ADN de un paciente de forma precisa). Además, FiCAT tiene aplicaciones tanto in vivo (directamente al paciente) como ex vivo (fuera del paciente). La empresa también desarrolla productos terapéuticos a partir de FiCAT, siendo el primero una terapia génica para una enfermedad congénita en el hígado. Integra también desarrolla terapia celular CAR-T (una terapia inmunológica en la que se modifican genéticamente las células T del propio paciente para que reconozcan y destruyan células cancerosas específicas) de siguiente generación para el tratamiento de Leucemia Linfoblástica Aguda de Células B (B-ALL)”, añade Sánchez-Mejías.

Del laboratorio al mercado

La idea de negocio surge mientras sus fundadores, Marc Güell y Avencia Sánchez-Mejías, trabajaban en el Departamento de Biología sintética de la Universidad Pompeu Fabra.

Buscaban, lo que han encontrado: crear herramientas de escritura de genomas para resolver las limitaciones que tenía la terapia génica a la hora de trasladarla a pacientes.  

“En aquel momento no existían editores de genomas que pudieran insertar genes de cualquier tamaño de forma precisa. Los competidores se centran en hacer edición de precisión de pocas bases en el ADN o a insertar genes de manera aleatoria en el ADN. Actualmente, existen nuevos competidores que han entrado en este espacio, y nuestra posición sigue siendo muy sólida, con una tecnología más sencilla y eficiente, que ya ha mostrado resultados positivos en modelos preclínicos. Ninguno de nuestros competidores ha sido aprobado aún para iniciar ensayos clínicos”, comenta Sánchez-Mejías. 

Hoy esta startup de salud cuenta con un equipo multidisciplinar de 22 profesionales de 7 nacionalidades distintas. En este tiempo, se han centrado en “adaptar tecnología rudimentaria, validada en un laboratorio académico, a los estándares de calidad de las terapias avanzadas. Incorporar talento científico de primer nivel y establecer colaboraciones claves ha sido crucial para conseguir estos objetivos”. 

Para llegar aquí han invertido 16,7 millones de euros en equity y ayudas públicas no dilutivas. Y en concreto con el respaldo de inversores internacionales (AdBio Partners, Columbus Venture Partners, Invivo Capital y Takeda Ventures), la Comisión Europea (EIC Fund del Banco Europeo de Inversión), el Gobierno de España (CDTI Innvierte) y otras organizaciones del sector sanitario y biomédico. 


Legit.Health

IA para diagnósticos clínicos de dermatología

Andy Aguilar, CEO y cofundadora de Legit.Health.

IA para agilizar y mejorar el diagnóstico de más de 300 enfermedades dermatológicas, incluyendo patologías crónicas y malignas como el cáncer de piel.

Con esta propuesta, Legit.Health quiere revolucionar “la manera en que se detectan, evalúan y monitorizan las enfermedades de la piel a través de fotografías tomadas con un teléfono móvil” explica Andy Aguilar, su CEO y cofundadora de esta startup de salud.

Para hacerla posible han desarrollado un dispositivo sanitario certificado que ayuda a los profesionales de la salud a ofrecer diagnósticos más precisos y a realizar un seguimiento más objetivo de cada paciente, mejorando los resultados clínicos y la eficiencia del sistema de salud.

La propia Andy Aguilar ha sufrido desde niña enfermedades dermatológicas y conoce bien “las dificultades que sufren los pacientes para recibir un diagnóstico rápido y un seguimiento continuado”.

Esa vivencia personal impulsó la visión de “crear una herramienta que, gracias a la inteligencia artificial, acompañe a médicos y pacientes en todo el proceso de cuidado de la piel. Un reto que afecta a millones de personas en todo el mundo, donde este tipo de enfermedades van en aumento y no existen suficientes especialistas para cubrir la demanda”, comenta ella misma. 

En 2020, Andy Aguilar, experta en desarrollo de negocio, se une a un médico dermatólogo –Antonio Martorell– y a tres expertos en desarrollo de tecnología –Taig Mac Carthy, Gerardo Fernández y Alfonso Medela– y lanzan Legit.Health con una visión común “aplicar la inteligencia artificial a la medicina real de forma ética, segura y con una misión clara: ayudar a los médicos a ayudar a sus pacientes”.

Abriendo mercado con los propios usuarios

Para validar su producto han trabajado desde el principio con hospitales de Grupo Ribera Salud y clientes como Sanitas y Cigna, que apostaron por incorporar la inteligencia artificial en sus servicios dermatológicos.

Hoy los principales clientes de esta startup de salud son hospitales, aseguradoras y compañías farmacéuticas que desarrollan nuevos fármacos para estas patologías, que además de mejorar la precisión clínica buscan optimizar los tiempos de atención y reducir costes.

Según sus fundadores, es la tecnología más completa del mercado en este campo, ya que “otras soluciones digitalizan solo partes del proceso o se centran en una única patología, pero Legit.Health va mucho más allá. Su tecnología no solo detecta más de 300 enfermedades, sino que mide de forma automática la severidad, evalúa la evolución de la patología y acompaña al médico en la toma de decisiones clínicas. Es la única solución que cubre el ciclo completo del cuidado dermatológico, combinando tecnología pionera, conocimiento clínico y cumplimiento regulatorio como dispositivo médico”.

Esta startup de salud cuenta ya con 27 personas en el equipo, opera principalmente en Europa, con presencia en España, Francia y Alemania y ha comenzado su expansión internacional en Brasil y USA.

Su objetivo hoy es consolidar y expandir presencia en los mercados actuales, fortaleciendo la posición de Legit.Health como referente mundial en inteligencia artificial aplicada a la dermatología.

Pero también quieren aplicar su tecnología “a nuevas patologías, reforzando las alianzas con sistemas sanitarios y aseguradoras que buscan ofrecer un cuidado más personalizado, preventivo y equitativo”.


TeraDx

Test de saliva para detectar el cáncer de cabeza y cuello en menos de 24 horas

Iryna Biliaieva, Vicente Navarro e Isabel Jiménez (CEO), fundadores de TeraDx.

TeraDx ha desarrollado un test de saliva que permite detectar el cáncer de cabeza y cuello. Con un sencillo qPCR, como los que nos hemos acostumbrado a utilizar con el Covid, detecta microbioma en saliva.

Una propuesta innovadora en cuanto a biomarcadores con la gran ventaja de que “utiliza maquinaria o instalaciones que ya existen en todos los hospitales e, incluso, en algunos centros más pequeños que no tienen que ser hospitales”, explica Isabel Jiménez, CEO de TeraDx. 

Con esta metodología, esta startup de salud deja atrás las biopsias y las pruebas de imágenes necesarias ahora para detectar este tipo de cáncer, que solo da la cara cuando ya está avanzado. 

“Nosotros queremos poner en el mercado un test con biomarcadores que pueda hacer ese diagnóstico de una manera más rápida y más temprana, para mejorar la calidad de vida del paciente y evitar costes innecesarios”, comenta su CEO.

Su objetivo es que se pueda utilizar de forma preventiva en toda la población de riesgo, aunque no tenga síntomas.

“El cáncer de cabeza y cuello está muy vinculado a hábitos como fumar y beber, y ahora se está relacionando también con la prevalencia de HPV (Virus del Papiloma Humano), por eso está aumentando mucho este tipo de cáncer en el primer mundo. Entonces, nuestro objetivo final es poner el test en screening con gente que tenga riesgo de padecerlo. Hombres a partir de 55 o 60 años que tienen hábitos de fumar y beber se podrían hacer el test en una consulta primaria o en la del especialista en otorrinolaringología”, explica Isabel Jiménez. 

De Valencia al mundo

Detrás de esta startup de salud, que puede cambiar la forma de detectar este tipo de cáncer en todo el mundo, están, además de su CEO, el doctor Vicente Navarro, un especialista en microbioma –sus investigaciones han sido el germen principal de TeraDx– e Iryna Biliaieva. 

Esta startup de salud se lanzó en abril de este mismo año y han contado con el apoyo de Zubilabs, que ha sido clave “para acelerar las validaciones clínicas y el proceso de introducir el test en el mercado”. 

Ahora el principal reto de esta startup de salud es obtener las certificaciones correspondientes en cada mercado. Ya que cada país se rige por unas normativas distintas en cuanto a la comercialización de este tipo de productos.

Y competir en el mercado mundial: “Hay otros test en Estados Unidos basado también en biomarcadores, pero no están todavía en el mercado. Es normal, porque hay interés en este tipo de cáncer”.

Esta startup de salud cuenta ya con patentes en Europa y Japón y están en proceso de aprobación en EEUU, China y otros mercados clave de Asia. 

VOLVER ARRIBA